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Detectadas 32 agresiones al medio ambiente de La Laguna en el último año

La Unidad de Protección del Medio Ambiente cumple su primer año con la retirada de catorce vehículos y otros servicios en zonas rústicas | Apuesta por la labor pedagógica

La UPMA ha actuado en vertidos de escombros y metales que se producen en distintas zonas.

La Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) de La Laguna ha detectado 32 agresiones de relevancia a la naturaleza desde su creación hace un año, sobre las que han levantado otras tantas actas de inspección. Este grupo, al hacer balance, señala que ha habido actuaciones de diversa índole, como la retirada de catorce vehículos en zona rústica, dos intervenciones en el campo con maquinaria sin licencia y otros dos casos abiertos en relación con la flora y la fauna silvestre.

Tratar de poner coto a los vertidos incontrolados de escombros es otra labor importante entre sus funciones. Según explican desde la UPMA, en el listado figuran cuatro personas que fueron pilladas in fraganti y depusieron su actitud, dos acciones «en zona de termita americana», dos en patrimonio de dominio público en zona rural y un servicio para la retirada de 225.000 kilos de restos de distinto tipo. Además de aquellas ocasiones en las que actúan dando «educación ambiental» a quienes están procediendo de forma incorrecta, han detectado siete casos de realización de actividades empresariales impropias de las zonas rústicas en estos espacios o bien de degradación excesiva.

Detectadas 32 agresiones al medio ambiente lagunero en el último año

Todas esas tareas las efectúa un departamento de vigilancia y control que depende del Ayuntamiento. Este empezó a tomar forma en mayo de 2020 con la integración de dos plazas de guardamontes, tras lo que pasaron a disponer de una oficina de trabajo y de un vehículo especial para el desarrollo de sus labores. Uno de esos auxiliares de agentes de medio ambiente es Juan Pedro Izquierdo, que destaca que se actúa «desde un criterio de prevenir y hacer pedagogía». Según afirma, dentro de sus funciones también se encuentra actuar como auxiliares de la Policía Local en catástrofes atmosféricas.

«Hay un antes y un después de la creación de la Unidad de Protección del Medio Ambiente de La Laguna», sostiene el concejal del ramo, José Luis Hernández (Unidas). El edil resalta que el hecho de que los vecinos los vean en los puntos críticos y «se corra la voz» supone un freno, y pone de relieve que la protección del medio ambiente representa «una prioridad» para el Consistorio lagunero. Además, refiere la colaboración entre la UPMA y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), de la Guardia Civil.

Para controlar dentro de sus posibilidades todo el municipio han diseñado su particular sistema. «Hemos creado cinco áreas de actuación y en esas zonas, dentro de nuestro conocimiento, vamos dándole mayor o menor preferencia», detalla Izquierdo. Utilizan algo así como un sistema de colores: la vigilancia es parcial en los puntos que están en verde, los que figuran en rojo reciben un mayor seguimiento y las visitas son prácticamente diarias a aquellas otras áreas que han catalogado con el color negro.

Detectadas 32 agresiones al medio ambiente lagunero en el último año

Colaboración ciudadana

Una pieza importante para su trabajo es la colaboración ciudadana y, concretamente, el apoyo que les brindan vecinos que los informan de prácticas inadecuadas. Asimismo, han establecido horarios y días en los que son más frecuentes los comportamientos contrarios a la protección de la naturaleza.

La UPMA ha conseguido dar con los autores de algunas agresiones contra el medio ambiente a través de indagaciones no siempre sencillas. Dos de sus principales éxitos fueron localizar al responsable del vertido de unos restos de un coche de carreras gracias a una pegatina que los llevó hasta la Península y un patrocinador, por un lado, y descubrir a otra persona con los datos de una tarjeta de crédito caducada hallada entre la basura, por otro. También les requirió semanas encontrar a unas personas que estaban fotografiando la fauna utilizando como cebo un animal vivo. «Los instamos para que dejaran ese sistema o pidieran autorizaciones», apunta Juan Pedro Izquierdo.

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