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Seísmo electoral en la tercera economía del euro

La infancia gomera de la ganadora de las elecciones en Italia

Giorgia Meloni veraneó durante su niñez en el Archipiélago, donde su padre montó un restaurante de comida italiana

Arianna Meloni, hermana de Giorgia. ETTORE FERRARI/EFE

La Gomera marcó la infancia de Giorgia Meloni. La líder del partido de extrema derecha Hermanos de Italia y ganadora de las elecciones del pasado domingo, guarda una estrecha relación con la isla canaria ya que pasó muchos veranos por sus calles y sus playas. El enlace con el Archipiélago lo forjó su padre, Francesco Meloni, conocido como Franco, un contable que se trasladó a Canarias en la década de los 80 tras abandonar a su familia cuando la italiana solo tenía dos años de edad. Así lo narra ella en su autobiografía Yo soy Giorgia, publicada en 2021.

El vínculo de la política con Canarias es amargo. El padre de la que puede convertirse en la primera mujer al frente del Gobierno italiano se fue a las Islas en un barco llamado Caballo Loco y nunca regresó a casa. El contacto familiar desde ese momento se basó únicamente en visitas de dos semanas al año en las que Giorgia y su hermana Arianna disfrutaban de tiempo junto a su padre en la Playa de Santiago, según cuentan vecinos de la zona. Almorzaban en conocidos restaurantes y tascas de la costa del municipio de Alajeró y por la tarde disfrutan de ratos en la playa.

Según explican los habitantes del municipio gomero, Francesco Meloni viajó a la isla buscando una nueva vida en un paraíso cerca de Europa y aquí tuvo una vida «bastante alocada». El digital GomeraNoticias afirma que el contable estuvo afincado en La Gomera entre la década de los 80 y los 90 y durante diez años fue propietario del conocido y ya desaparecido, Restaurante Marqués de Oristano, establecimiento ubicado en la antigua Casa de Los Ayala, que fue adquirido con posterioridad a otro particular por el Cabildo de La Gomera y hoy forma parte de las edificaciones históricas incorporadas a esa institución y lugar donde se encuentra la sede de la UNED.

Giorgia Meloni, el domingo, en la sede de los Hermanos de Italia. | | ETTORE FERRARI/EFE

La política italiana vivió episodios de alegría en las Islas, pero también momentos duros que recoge en su autobiografía. Como cuando a los tres años estuvo a punto de ahogarse porque su padre les dejo en un bote con una niñera que no sabía nadar. Meloni reconoce que desde entonces uno de sus mayores temores es ahogarse.

Nunca más

Las visitas a Canarias se acabaron cuando Giorgia tenía solo once años. La italiana recuerda que fue una «dura» conversación con su padre lo que le hizo tomar la decisión de no volver a verlo en su vida. Y con este episodio se acabó el vinculo de Meloni con La Gomera. «Desapareció en un barco y nos dejó con su pareja. Decidí que no lo volvería a ver nunca más», relata la joven en el libro. A partir de ese momento el único contacto que tuvo la italiana con su padre fue un telegrama que este le envió por decimotercer cumpleaños en el que ponía: «Feliz cumpleaños, Franco». Un mensaje que le sirvió a la líder del partido extremista Hermanos de Italia para darse cuenta de que había tomado la decisión correcta.

La relación padre-hija terminó con ese mensaje impersonal. La italiana no volvió a saber nada de Francesco, ni siquiera sintió nada cuando este falleció hace dos años de leucemia. «No sentí ni odio, ni desagrado. No sentí nada, era como si hubiera muerto un personaje de la televisión», reconoció Meloni en varias entrevistas a medios italianos durante la campaña.

Esos viajes a La Gomera y los episodios vividos con su padre durante los veranos en Canarias marcaron la personalidad de la italiana y el pensamiento que más tarde plasmaría en su ideología política y su partido. El padre de Giorgia era comunista y ateo, lo que marcó su relación familiar. Vecinos de La Gomera apuntan que estuvo vinculado, presuntamente, a las drogas y que tuvo descendencia en la Isla de una relación con una de las empleada del hogar que tenía contratadas en la época que residió en Canarias. «Meloni tiene cuatro hermanastros en La Gomera y ni lo sabe», afirman.

El abandono del padre abonó su actual ideología política en la que rechaza la adopción para las parejas homosexuales o las personas solas. Giorgia ha explicado en más de una ocasión que si defiende tanto la familia tradicional es porque precisamente creció con esa carencia. Para la italiana ha sido «muy duro» crecer con la percepción de un padre que ya no está. Reconoció incluso que todo el dolor que le provocó la situación es lo que la llevó a ser «tan valiente y combativa» en su vida profesional y personal.

Pero de su paso por La Gomera también se llevó cosas positivas como su aprendizaje del español que todavía hoy conserva y utiliza para su carrera política. Así lo demostró el pasado 12 de junio durante un mitin de Vox en Marbella (Málaga) al que fue invitada para apoyar la campaña andaluza. «O se dice sí o se dice no. Sí a la familia natural, no a los lobby LGTB; sí a la cultura de la vida, no al abismo de la muerte; sí a fronteras seguras, no a la inmigración masiva», fueron algunas de las ideas que la italiana exclamó en un perfecto español desde la tribuna. Antes de ello, Meloni y Abascal ya habían compartido escenario en enero de 2021, en una mesa redonda presidida por ambos con el título El Futuro del Patriotismo: Europa tras las elecciones de EEUU, que se celebró apenas una semana después del asalto al Capitolio azuzado por el estadounidense Donald Trump. El presidente de Vox, Santiago Abascal fue precisamente uno de los primeros en felicitar a la italiana por su triunfo el domingo, «Meloni ha mostrado el camino para una Europa orgullosa, libre y de naciones soberanas, millones de europeos tienen sus esperanzas puestas en Italia», escribió en Twitter.

Lo cierto es que sus relaciones familiares han marcado muchos de los pasos que Giorgia ha dado durante su vida. Su madre, Anna Paratore, y su hermana siguen siendo personas muy importantes en su día a día. Las tres vivieron en una zona medianamente acomodada de Roma hasta que el incendio de su apartamento, las obligó a mudarse al barrio obrero de Garbatella, donde la joven Giorgia entró en contacto con la política, a la que dedicaría su existencia. «Mi madre fue capaz de empezar de cero después de las llamas y yo fundé un partido tras la desaparición de Alianza Nacional entre el humo. Lo vi hacer con cuatro años, ¿por qué no iba a conseguirlo con 35?», recoge la autobiografía.

Ahora a sus 45 años, la líder de esta formación política se prepara para ser primera ministra tras tres décadas de vida política y una militancia que empezó tocando a las puertas del partido fundado por los nostálgicos de Mussolini. En 1992, cuando tenía quince años, se unió a las juventudes del partido fascista Movimiento Social Italiano. Y de este dio el salto a la Alianza Nacional. En el año 2017 fue nombrada presidenta del partido Hermanos de Italia, pero no fue la primera vez que entraba en política. En 2008, a los 31 años, fue nombrada ministra, convirtiéndose en la más joven del equipo de Silvio Berlusconi.

Meloni, en apenas una década, ha logrado que Hermanos de Italia –que nació de las cenizas de las formaciones posfascistas Movimiento Social Italiano y luego Alianza Nacional–, pase de un 4% de votos a un 25% el pasado domingo. Sus ideas giran en torno al rechazo a la inmigración, la defensa de la familia, el soberanismo de su país y la defensa de la patria.

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