Entrevista | Andrés Rodríguez-Pose Catedrático de Geografía Económica, director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics and Political Science

«Si los incentivos son lo fundamental, se atrae a las empresas erróneas»

Andrés Rodríguez-Pose, en la sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias.

Andrés Rodríguez-Pose, en la sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias. / Armando Camino

Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

Andrés Rodríguez-Pose (Madrid, 1966) es catedrático de Geografía Económica y director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics. Pocas personas conocen más sobre innovación y ayer, de la mano del Gobierno de Canarias y la asociación Emerge, explicó cómo debería planteárselo un Archipiélago que ha de ser menos RUP para Europa y más epicentro para África.

¿Qué posición ocupa España en el nuevo mapa de la innovación?

Completamente descolocada, pero como gran parte del sur y muy amplias zonas del centro y el este de Europa. Se ha elegido una política basada en grandes misiones, en competir en los sectores más punteros en tecnología y que son los que requieren mayor grado de inversión. Básicamente se trata de replicar un Silicon Valley.

¿Eso trae problemas?

Doble. Por un lado, las grandes cantidades de recursos que se requieren para afrontar un potencial muy elevado de investigación. En el caso de Silicon Valley eso está ligado a universidades como Stanford o Berkeley, pero también a las grandes inversiones que el Gobierno de EEUU ha realizado en California en tecnología de defensa que después se ha utilizado con sectores civiles. Eso crea un ecosistema con gran potencial de investigación y presencia de capital suficiente y humano. En Europa eso solo es posible en los grandes centros tecnológicos: Cambridge y Oxford (Inglaterra), el área de París, el sur de Alemania, Randstad (Países Bajos) y los polos fundamentales de innovación de los países escandinavos. España no sale en esa foto, está con todos los demás, para los que va a haber poco, las migajas.

"La innovación busca ahora abordar grandes misiones y España no sale en esa foto"

Andrés Rodríguez-Pose

— Catedrático de Geografía Económica, director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics

¿Cuál es el otro gran problema al que aludía?

Se trata de un sistema muy exclusionista desde un punto de vista social. Si vemos empresas como Meta o Facebook, tenían una capitalización brutal en bolsa, pero hasta hace poco contaban con poco más de 40.000 empleados, la mayoría en Silicon Valley. Es decir, se generan grandes concentraciones de riqueza en muy pocas manos y sin cadenas productivas, ni hacia arriba ni hacia abajo. Estas empresas van directamente de la central al cliente. El equivalente de hace 50 años podría ser General Motors, con una gran red de distribuidores que repartían la riqueza no solo por EEUU sino por todo el mundo desarrollado.

¿Cambia el modelo, pero todo sigue igual entonces?

Lo que ha cambiado es que durante los últimos años gran parte de los países europeos han seguido políticas de I+D basadas en la investigación. Eso ha mejorado la cantidad de publicaciones por parte de las universidades. España cuenta mucho más que hace años en ese terreno, sobre todo en Cataluña, Madrid en menor medida o universidades que, como la de Granada, son líderes en ciertos campos. El problema es que existe muy poco o ningún vínculo con el tejido productivo. Funciona en casos puntuales.

¿Por qué?

No se han creado los incentivos adecuados para que las empresas colaboren con los centros de investigación y estos con ellas. Es responsabilidad de todos ellos y también de los gobiernos de los diferentes niveles administrativos.

¿Alcanzar cotas importantes en ese ámbito permitirá que otras plazas se sumen a ese exclusivo club de áreas geográficas que enumeraba antes?

No nos tenemos que obsesionar con un tipo de innovación y esperar que eso funcione. En Europa somos muy innovadores.

"En Europa somos muy innovadores; de Alemania salió la vacuna contra la covid"

Andrés Rodríguez-Pose

— Catedrático de Geografía Económica, director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics

¿En qué?

En múltiples campos, pero sin ir más lejos ahí tenemos la vacuna contra la covid. Es la gran innovación de los últimos años, desarrollada en un plazo muy corto de tiempo y con un atecnología novedosa en la que ya se venía investigando. La empresa, BioNTech, es una spin off de la Universidad de Mainz, que es de nivel medio en Alemania y medio-alto en Europa. Han sido capaces de generar una gran innovación que ha adoptado todo el mundo. El problema es que esa compañía no tenía capacidad para esos volúmenes de producción y distribución, por lo que al final tuvo que aliarse con una gran multinacional estadounidense como Pfizer. El ejemplo deja claro que se puede innovar.

¿Y cómo hacerlo de manera descentralizada?

Toca volver a Alemania. En muchos países europeos, como Reino Unido, Francia, Italia o la propia España la innovación está concentrada en muy pocos polos, como ocurre en EEUU. Sin embargo, las empresas alemanas son líderes mundiales en tecnología media, media-alta y alta, y están repartidas por toda la geografía de la antigua Alemania Occidental. En ciudades grandes como Fráncfort o Múnich, medias como Ingolstadt, Mannheim, Karlsruhe o Friburgo, y en pueblos y zonas rurales. Eso permite generar mayor prosperidad y mucho más resiliente a las crisis por toda la geografía. Se crea empleo por todos lados y se está limitando el descontento que vemos en muchas otras zonas de Europa.

"Canarias presenta problemas estructurales, pero debe saber jugar sus cartas"

Andrés Rodríguez-Pose

— Catedrático de Geografía Económica, director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics

Si España no aparece en esa foto, ¿qué decir de Canarias?

Que tiene problemas estructurales pero tiene que saber jugar sus cartas.

Los problemas.

Tiene mucho talento pero una calidad de mano de obra claramente mejorable. No sale muy bien parada en las pruebas internacionales para medir la calidad de la formación. El Informe PISA puede discutirse todo lo que se quiera, pero es lo que van a mirar las empresas que quieren instalarse aquí. Hablo de formación básica, pero también es necesaria la continua y tampoco en este caso salen muy bien parada las Islas. Además, si miramos directamente a su situación geográfica, es ultraperiférica, y a pesar de todos los turistas que pasan por aquí, sigue teniendo una mala conexión en la relación de los actores económicos canarios con los de España, Europa y el resto del mundo.

¿Eso tiene solución?

No se trata de buscar una solución para lo que no lo tiene, sino de cambiar la mirada. Periférica para Europa, sí, pero central para África. Las Islas están al lado del continente cuyas economía y población más van a crecer. Sin embargo, aunque se están dando pasos en el sentido correcto, se sigue dando la espalda a esa cuestión. El Archipiélago puede ser una cabeza de puente, porque, a pesar de todos los déficits que existen en capital humano, este es mejor que el de cualquier país del área africana más cercana. También hay una gran ventaja en aspectos como calidad de gobierno, seguridad jurídica o ausencia de corrupción; la estabilidad es mucho mayor. Además, con una situación geográfica que, con esta nueva manera de mirar la cuestión, resulta privilegiada. Se puede propiciar un cambio si se mejora la capacidad de absorción e innovación.

"Marruecos es un competidor, también se ve como cabeza de puente para África"

Andrés Rodríguez-Pose

— Catedrático de Geografía Económica, director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics

¿Qué área del continente vecino aparece como más interesante?

La cornisa occidental tiene pocos habitantes. Son la parte menos poblada de Marruecos, el Sáhara y Mauritania. Además, Marruecos es un competidor, se ve a sí mismo como cabeza de puente para la conexión con África. Canarias tiene que mirar más allá. No a la parte oriental, que esté muy lejos y no presenta ninguna ventaja competitiva, sino a mercados que van a crecer seguramente mucho. El más cercano es Senegal, pero también Costa de Marfil, que va como un tiro, Ghana y la gran economía africana, más lejana pero en el área de influencia, que es Nigeria. Además, el Archipiélago es conexión con Europa y América, puente para llegar a una zona de África que va a crecer mucho.

¿A qué se refiere con absorber innovación?

A la idea de intentar que las empresas sean más competitivas, que generen más empleo y sean más productivas. Hay que generar innovación y absorberla, y eso requiere mejor capital humano e instituciones que funcionen mejor de lo que lo que lo están haciendo. Hay que pasar de pensar que somos ultrperiféricos, tenemos muchos incentivos y buen tiempo, a sentirnos en el centro de un meollo en el que puede cambiar todo, con instituciones que, con sus problemas, son muy buenas, y un capital humano a mejorar para absorber esa innovación, pero que ya es decente.

¿Qué es lo fundamental que busca una empresa para poder plantearse venir a las Islas?

Buenas instituciones, buena accesibilidad y, sobre todo, mano de obra y un ecosistema del mismo sector u otro relacionado al que poder recurrir en los problemas del día a día.

¿Resulta más sencillo empezar a innovar en sectores que tienes muy trabajados como aquí puede ser el turismo?

Esto es para Canarias y para cualquier otro lugar. Innovar desde cero, partiendo de sectores que no tienen presencia hasta ese momento, es muy difícil, prácticamente imposible. Puede sonar la flauta, pero en el 99% de los casos no va a funcionar. Hay que partir de los sectores dinámicos, pero para reinventarlos y diversificar. Se trata de introducir novedades que garanticen la competitividad durante muchos años. Implica aumentar la complejidad tecnológica. El ejemplo del Puerto de La Luz es muy claro, se ha transformado en un hub para la reparación de plataformas petrolíferas que vienen del golfo de Guinea. No van a puertos más cercanos africanos, porque aquí la seguridad jurídica es mayor y existe la capacidad tecnológica. Eso propicia nuevos contactos, nuevas ideas y el sector no se para haciendo lo mismo, sino que busca el futuro y diversifica hacia, por ejemplo, la eólica marina. Silicon Valley se ha reinventado al menos cinco veces desde que surgió, no tiene nada que ver el de hoy con el de hace 50 años.

"Si los incentivos son el factor fundamental, atraen a las empresas erróneas"

Andrés Rodríguez-Pose

— Catedrático de Geografía Económica, director de la Cátedra Princesa de Asturias y del Centro Cañada Blanch de la London School of Economics

¿Bastan incentivos fiscales como los que oferta Canarias para seducir al capital foráneo?

No. Una empresa mira el capital humano, la calidad institucional, el tejido empresarial y los mercados. Cuando lo tienen es el momento de mirar los incentivos. No quiero decir que no existan, pero si son el factor fundamental, se atrae a las empresas erróneas, a las que vienen a por los incentivos y tienen menos impacto en el entorno, con prácticamente cero desbordes de conocimiento con la economía local. En un breve plazo de tiempo buscarán otro lugar en el que el incentivo sea mayo y dejan morir la empresa. En 2017-2018 realicé el mayor estudio elaborado sobre zonas económicas especiales. El resultado fue muy claro y generó mucha controversia en el Banco Mundial, donde se fomentaban esas áreas: cuanto mayor es el incentivo, menor es el impacto. Hay excepciones, pero esas zonas especiales crecen menos que el conjunto del país. El incentivo tiene que ser parte del paquete y si Canarias lo tiene, ha de utilizarlo pero poniendo por delante todo lo anterior.

¿Qué importancia tiene contar con un socio que pueda mostrar el camino?

Uno solo no lleva a ningún sitio, pero sí es fundamental tener varios. Ya sean personas, países, empresas..., actores que te pueden aportar soluciones a los problemas que se presentan. Hay que estar bien conectados. No se necesita un solo socio, sino una política de apertura y conexión a todos los niveles. Alguien que ha salido de Canarias para estudiar o trabajar fuera tiene una amplitud de miras mucho mayor.