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Cambio climático

España tendrá que invertir 85.000 millones anuales para lograr las cero emisiones

Un estudio prevé la reducción drástica de la producción agraria y cambios en el sector turístico por el cambio climático

Sequía.

España tendrá que invertir 85.000 millones de euros al año en tecnologías verdes para lograr los objetivos de descarbonización de la economía en el 2025. El reto medioambiental considerado ineludible, como consecuencia del cambio climático, estará asociado a una factura millonaria para lograr emisiones netas nulas en 2045 y emisiones negativas en 2050. La inversión será equivalente al 6,2% del PIB promedio anual hasta 2050, aportación financiera que irá en paralelo a la creación de 1,1 millones de empleos, según cálculos de la consultora McKinsey.

El informe 'España cero neto: el polo de descarbonización de Europa', en el que presenta un escenario alternativo a través del que España podría reducir a cero las emisiones de los gases de efecto invernadero en las tres próximas décadas y convertirse así en uno de los líderes globales de la economía descarbonizada, concluye que el transporte y la industria representan el 65% de las emisiones netas en España y son clave en ese objetivo de alcanzar la neutralidad climática. La electrificación, el hidrógeno verde y los biocombustibles serán las tres principales áreas de las que dependerá la transición energética para la industria. 

El informe de McKinsey destaca que España ha logrado una reducción del 32% de las emisiones entre 2007 y 2019, en comparación con el 20% en el resto de Europa, principalmente motivada por la inversión en capacidad de generación eléctrica renovable. Y todo ello pese al freno que impuso el Gobierno de Mariano Rajoy.

Uno de los principales hallazgos que el informe revela es que España podría alcanzar el hito de las cero emisiones netas en 2045 y llegar a las emisiones negativas en 2050 a través de una inversión de 85.000 millones de euros al año en tecnologías verdes. Esa inversión de capital en tecnologías verdes acumulada sería de unos 2,5 billones de euros, que equivaldría al  6,2% del PIB promedio anual hasta 2050. Esto sería un punto porcentual por encima de la inversión estimada para un escenario más conservador basado en las políticas actuales. 

Mientras que la Unión Europea en su conjunto ha reducido sus emisiones un 28% entre 1990 y 2019, las emisiones de España crecieron aproximadamente el 9% en ese mismo periodo, debido en gran parte al crecimiento de la economía. Pese a ello, los recursos solares y la penetración de la energía eólica, que conjuntamente presentan un inmenso potencial para el desarrollo del hidrógeno verde, son factores de oportunidad, según los expertos de McKinsey. El claro compromiso desde el sector público y los fondos de ayuda de la UE (más de 70.000 millones) son fundamentales en el logro de objetivos.

El impacto en la agricultura

El cambio climático es una amenaza real. Los expertos calculan que en un escenario de temperaturas 2ºC superiores a los niveles preindustriales, algunas zonas del sur de España podrían experimentar 45 días al año con máximas por encima de 37ºC, impactando no solo la salud de la población sino también ciertas actividades económicas. El efecto directo se dejará notar en la disminución de cuatro cultivos fundamentales para España, como son la uva, la aceituna, el tomate y el trigo.

El impacto en el turismo

El sector turístico podría enfrentarse a numerosos retos para mantener su actual atractivo en escenarios de elevadas temperaturas, especialmente en la temporada más alta. Adaptar las infraestructuras turísticas a las olas de calor y abrir los establecimientos en periodos hasta ahora poco usuales son algunas de las soluciones que se van a plantear.

Transporte

El estudio de McKinsey considera que el transporte produce casi un tercio de las emisiones en España, pero podría llegar a reducir sus emisiones un 50% para 2030 y un 100% para 2050 gracias a la adopción de los vehículos eléctricos y los biocombustibles. Según el informe, este sector debería recibir casi dos tercios de la inversión total planteada en este horizonte.

Industria

Una atención especial la requiere la industria, que acapara otro tercio de las emisiones y podría lograr una reducción del 85% en 2050, a pesar de las altas temperaturas requeridas en los procesos de producción. Se espera una profunda reindustrialización en el sector del acero, cemento, química o petroquímica, en los que el hidrógeno, los biocombustibles e incluso la captura de carbono podrían jugar un papel clave en la transformación. Según McKinsey, el sector eléctrico debería recibir entre un 15% y un 20% de la inversión para lograr una reducción del 100% de los gases de efecto invernadero para 2050. Por último, el 15% restante de la inversión debería destinarse al sector de Edificios Residenciales y Comerciales, ya que se prevé que, con ello, podría alcanzar también la reducción del 100% de sus emisiones en este horizonte.

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