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La "asfixia" al campo asturiano que motiva sus manifestaciones

“En febrero vuelven a subir el precio del pienso y va a llegar un momento en el que no tengamos para pagarlo”, claman los ganaderos

Uno de los tractores asturianos que se desplazaron el domingo a Madrid.

El campo se ha puesto en pie y parece que no hay marcha atrás en esa revuelta. Se trata de un sector muy diverso, con diferencias en el fondo y la forma de sus reivindicaciones, pero lo que nadie pone ya en duda es que las protestas son necesarias debido, sobre todo, al escaso margen de beneficio que obtienen por sus productos, algo que les está asfixiando. La revuelta agroganadera, que en Asturias se había escenificado en dos manifestaciones muy sonadas, se expresó el domingo pasado a nivel nacional con una marcha organizada por la plataforma Alma Rural que estuvo encabezado por 40 tractores del Principado.

Entre los que estuvieron presentes ese día se encontraban ganaderos como Jessica Menéndez, Rubén González o Andrés Vega, que se pegaron el madrugón y salieron a las 5 de la mañana en autobús a Madrid para protestar por una situación que, dicen, les está “asfixiando”. Jessica Menéndez tiene en Gijón junto a su marido una explotación bovina de la raza Asturiana de los Valles. “Fue un éxito, hubo mucha gente, espero que consigamos algo y que el Gobierno esté por la labor de cambiar las cosas”, señala. Para ella, como para el resto de ganaderos, no es sencillo hacer el esfuerzo de ir hasta la capital de España para manifestarse: “Cuesta mucho trabajo, son cinco horas de autobús, tenemos ganado en casa que hay que cuidar, pero me parece que no tenemos orto remedio que salir a la calle”.

Las razones que la motivaron a viajar a Madrid y manifestarse son, entre otras, “la subida del precio del pienso y el gasoil”, “el exceso de burocracia”, “las palabras del Ministro Alberto Garzón diciendo que la carne de España es de mala calidad” y “los precios de la carne y la leche, que son los mismos que hace 40 años”. En ese sentido, asegura haber escuchado “historias de xatos que se vendieron más caros hace 40 años que ahora”, añade. En cuanto al tema de los costes, Jessica Menéndez lamenta que “en febrero vuelve a subir los precios del pienso y llegará el día en no tengamos para pagarlo”. La ganadera implora: “Esto me gusta, pero lo hago para tener beneficios, tengo una hija y hemos hecho una inversión muy grande”.

Al volante de un tractor que fue transportado en góndola estuvo durante la manifestación Rubén González Valdés, que está al frente de la explotación SAT Aruse, que tiene en Las Regueras 560 vacas, entre las de leche y las de carne. Para Rubén González la marcha fue importante para llevar sus reivindicaciones fuera: “La gente de Madrid estuvo apoyándonos, la ciudadanía se está empezando a dar cuenta de que sin el sector primario la ciudad no come”. Las quejas de este ganadero son parecidas a las de Jessica Menéndez: “Suben el pienso, la luz, los plásticos y los precios siguen igual”. Un ejemplo lo pone en la leche: “Se vende a 35 o 36 céntimos y la producción cuesta entre 40 y 42 céntimos”.

También se quejan de que mucha gente piense que las subvenciones son la panacea cuando en realidad, dice Rubén González, son “migajas”: “Eso le tapa los ojos a la gente de a pie, que se dice ‘¿por qué protestan?’”. Como ejemplo de la situación a la que se enfrentan, Rubén González pone la subida del pienso: “Me va costar entre 8 y 10.000 euros más al mes, menos mal que la gente está empezando a abrir los ojos”, añade. Y es que, en su opinión, “el futuro a muy corto plazo es que sigan cerrándose explotaciones, la gente está mejor en cualquier otro sitio”.

Andrés Vega, que tiene su explotación con 100 animales en Cenero (Gijón), fue a Madrid porque considera “importante que estas reivindicaciones salgan en los medios de comunicación”: “Los políticos quieren a gente dócil, si no hubo más gente es porque somos un sector que tiene que trabajar los 365 días del año y muchos tuvieron que quedarse a atender lo suyo”, añade. En su opinión, además de “olvido” hay “una falta de respeto de los políticos hacia este trabajo” y un gran “desconocimiento”. Entre sus reivindicaciones están “la subida de los costes de producción; y la fauna salvaje, el jabalí en Gijón ya es un problema, el lobo no, pero de seguir así acabará llegando también a la ciudad”. Como ejemplo de lo que está sucediendo pone a sus propios antepasados: “Mi abuelo murió hace 12 años y no conoció un jabalí, ahora los hay a cientos”.

“Desunión en el sector”

Mercedes Cruzado, secretaria general de COAG Asturias, no estuvo el domingo en la manifestación porque, lamenta, “hay gente que parece que estorbamos”. La realidad es que, explica, durante la marcha se vio que hay “desunión en el sector” y que “los que se venden como salvapatrias tienen problemas entre ellos”. Por eso, pide al sector “una reflexión”: “Este problema es de todos, los costes de producción no subieron por nuestra culpa y lo que tenemos que hacer es unir fuerzas”. Y es que, dice Cruzado, ella y otros llevan muchos años “peleando con uñas y dientes por este sector, que es el mío, vivo de esto y mis terneros se venden en el mismo sitio que los de ellos”. La secretaria general de COAG Asturias considera “muy importante movilizarse” y por eso apoya la manifestación que tendrá lugar el 20 de marzo en Madrid.

Tampoco Ramón Artime, presidente de Asaja, estuvo el domingo en Madrid por razones parecidas: “Necesitamos unidad, no personalismos”. En su opinión, lo que hay que hacer es afrontar “los problemas estructurales del sector: la convivencia con los animales salvajes, la rentabilidad, el incremento de los costes de producción o la fiscalidad, que es algo de lo que nadie habla cuando el mayor receptor de los fondos europeos es el Estado”. Para Artime es necesario “un debate sobre el sector que tenemos y su futuro”. Desconoce el presidente de Artime por qué algunos les acusan de “ser los grandes enemigos del campo”. “Estamos para defender al sector”, dice. Tanto COAG como Asaja estarán el 20 de marzo en una manifestación en la que, confía Ramón Artime, “vamos a reventar Madrid y lo vamos a reventar de verdad”.

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