Kevin Thozet, miembro del Comité de Inversión de Carmignac, nos habla del fondo Carmignac Flexible Bond, un fondo de inversión para inversores con perfil más prudente que buscan capear un entorno potencialmente difícil al tiempo que mantienen la volatilidad en un nivel aceptable.

¿Para qué tipo de inversor resulta recomendable este fondo?

 Consideramos que nuestra estrategia Carmignac Flexible Bond es una gran opción que se ajusta muy bien a las necesidades de perfiles prudentes. De hecho, el Fondo está gestionado con una mentalidad de rentabilidad total y cuenta con el doble objetivo de batir a los mercados de renta fija y de ofrecer rentabilidades positivas independientemente de la situación del mercado a lo largo de un horizonte de inversión de tres años. Dicho de otro modo, su objetivo es brindar una solución que permita a los clientes sacar partido a un motor de renta fija fiable para obtener rentabilidades constantes con una volatilidad limitada (entre el 3 % y el 5 %) durante su horizonte de inversión.

 ¿En un entorno de tipos de interés reducidos, ¿la renta fija puede generar valor?

Para cumplir los objetivos antes mencionados en un contexto de tipos de interés reducidos o negativos, el fondo recurre a los catalizadores de rentabilidad tradicionales de la renta fija. Así, los beneficios de la diversificación, la estructuración de cartera consciente de los riesgos y la complementariedad de las fuentes de valor añadido nos permiten generar rentabilidad en una amplia gama de coyunturas de mercado. Por último, nuestro estilo de gestión marcadamente flexible, que se caracteriza sobre todo por nuestra capacidad de generar rentabilidades en mercados de deuda tanto alcistas como bajistas, nos permite generar rentabilidad sin vernos limitados por el panorama monetario o económico. No en vano, durante los últimos ocho años la estrategia ha demostrado su capacidad para generar una rentabilidad ajustada al riesgo atractiva en un marco de tipos de interés reducidos durante periodos con tipos al alza Y a la baja. Actualmente encontramos un carry atractivo (en términos relativos) en algunos mercados de crédito, así como en deuda financiera subordinada y en ciertos emisores llamados de mercados emergentes (con cobertura frente al riesgo cambiario). Sin embargo, los reducidos niveles de los tipos de interés y la incertidumbre asociada a la perspectiva de inflación demandan un enfoque prudente sobre la deuda core (denominada tanto en EUR como en USD) y adoptar posiciones negativas sobre los países en los que la inflación se encuentra ya en niveles elevados. 

¿En qué países/sectores invierte principalmente el fondo? 

El Fondo cuenta con tres temáticas generadoras de valor. En primer lugar, priorizamos la deuda corporativa, ya que debería verse respaldada por la reapertura de la economía. Segundo, los bonos financieros subordinados europeos que, además de beneficiarse de las políticas todavía acomodaticias del BCE y del apoyo prestado por los Gobiernos, presentan unos diferenciales y fundamentales más interesantes. Por último, mantenemos una selección diversificada de activos emergentes, priorizando la deuda denominada en moneda extranjera, especialmente la vinculada a materias primas.

¿Cuáles son las expectativas del fondo a medio plazo? 

Aunque hace poco rebajamos nuestras previsiones sobre el crecimiento económico, en 2021 seguiremos asistiendo a un fuerte repunte. El crecimiento debería estar en torno al 6 % en EE. UU. y por encima del 4,5 % en la zona euro. Con todo, muchas de estas buenas noticias o factores favorables ya han sido descontados por el mercado, ya que las valoraciones existentes en varios segmentos de renta fija están próximos a sus máximos históricos.