El incremento paulatino de las llegadas de turistas y la intensidad con que los propios canarios están dinamizando el sector en este verano propician que actividades altamente dependientes de la llegada de viajeros recobren el ánimo. Sobre todo ocurre en el alquiler de vehículos (rent a car) y, en menor medida, pero lejos ya de los padecimientos de las restricciones más severas, en la hostelería.

Hace un año rentar un vehículo para recorrer las Islas era sencillo y barato. Hasta por 15 euros al día era posible hacerlo. El panorama ha cambiado de manera diametral. Ahora la demanda se agolpa, se hace imposible atenderla en toda su dimensión y, como dictan las leyes del libre mercado, los precios han subido.

Varias son las causas que provocan el cambio tan drástico de panorama. El presidente de la Asociación de Empresas Canarias de Alquiler de Vehículos (Aecav), Rafael Cabral, pone por delante que constituye «un error» sacar de la ecuación a los mercados extranjeros. Si en el verano de 2020 los turistas foráneos eran rara avis, ahora ya no tanto. «No tiene nada que ver con los volúmenes de antes de la pandemia», detalla, pero el número de potenciales clientes se ha incrementado a partir del segundo trimestre y, sobre todo, desde que Reino Unido abrió la puerta a viajar a Canarias sin tener que hacer cuarentena a la vuelta.

El también CEO de Top Car afirma que el turista «es muy inteligente» y ya no atiende a si el destino «está en fase dos o tres», sino que analiza el daño real que el coronavirus está causando. Es decir, cuántos de los infectados acaban en el hospital y cuántos de ellos estaban vacunados.

Aumentan las compras

Buena parte de la mejoría la reflejan las 2.153 matriculaciones de vehículos destinados al alquiler que se registraron a lo largo del mes de julio. Compararlo con el mismo mes del año pasado, cuando los cierres de fronteras se multiplicaban por toda Europa, es hacerlo con prácticamente la nada, pero valga el dato: un 892% de incremento. Y a pesar de todo, no es fácil lograr reservar uno de ellos.

¿Por qué? Rafael Cabral alude antes que nada a las «carencias del transporte público» en el Archipiélago. No resulta sencillo moverse por todo el territorio insular en guaguas y resulta caro hacerlo en taxis. Eso desde el lado de la demanda, pero también la oferta presenta problemas para crecer.

«Nos encontramos con un parón en la fabricación de microchips por parte de Taiwán», relata el presidente de Aecav. A ello se une que en «Estados Unidos sí se están vendiendo muchos coches», por lo que los pocos microchips que se facturan se destinan en mayor medida «al segmento medio-alto que prefieren los estadounidenses» y reporta mayores beneficios a los proveedores de tecnología.

A todo ello se suman la mayor presencia «de vehículos híbridos y más respetuosos con el medio ambiente, que son más caros», añade el CEO de Top Car, «y que los fabricantes han visto la oportunidad de alinearse en exclusiva con el objetivo de ganar dinero». Con respecto a esto último, siempre ha sido así, como cualquier empresa de cualquier sector, pero en este caso, los grandes de la automoción han decidido no arriesgarse a entrar en pérdidas por pelear con los competidores en precios y, en cambio, generar grandes alianzas entre ellos.

Este cambio de paso en la estrategia se traduce, según Cabral, «en subidas de los precios de los vehículos de entre un 15% y un 20%, que al final se repercuten en los clientes» de los rent a car.

En la hostelería, el despegue está siendo más lento, aunque con la tranquilidad que otorga no estar pendientes ya del cierre de los interiores. El presidente de la Asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas (Aebcr), Fermín Sánchez, puntualiza que el verano (julio-agosto-septiembre) se ha agotado prácticamente ya en su primera mitad y las restricciones de algunos de los principales mercados emisores han hecho que transcurra sin la pena de hace unos meses pero muy lejos de la gloria.

A ello añade, «el incremento del precio de los billetes de avión» para viajar a la Península, lo que, en su opinión se ha traducido en que no lleguen tantos visitantes desde la España continental como se deseaba. Con esos mimbres, Sánchez concluye sin ambages en que hoy por hoy «es el turismo canario el que tira del carro». En el invierno, «cuando se alcance el 80% u 85% de vacunación», las cosas mejorarán según el presidente de la Aecbr.