La aparición de nuevas variantes de covid y el incremento de los contagios han recortado en tres puntos la previsión de crecimiento de las Islas para este año. Del 9% calculado sobre el contexto del primer trimestre del año, se ha pasado al 6,3% dado a conocer ayer por el viceconsejero de Economía del Gobierno de Canarias, Blas Acosta.

Será en la primavera de 2023 cuando el PIB alcance las cotas previas al estallido de la pandemia o “incluso se sitúe unas décimas por encima”, señaló Acosta. Siempre teniendo en cuenta que la velocidad e intensidad de la recuperación van de la mano del cumplimiento de los planes de vacunación y de la capacidad para controlar la contagiosidad.

Son algunos de los datos que arroja el cuarto informe de los Escenarios del impactos del covid elaborados por la Viceconsejería en colaboración con el Centro de Predicciones Económicas (Ceprede). En septiembre llegará el próximo, en el que se incluirá el resultado que arrojen elementos que deben ayudar a la recuperación de la actividad turística como “el pasaporte sanitario” o el relajamiento de las actuales “restricciones de Reino Unido” para viajar a las Islas, apuntó el viceconsejero.

Hasta que el panorama de la economía mejore se continuará destruyendo empleo. Al 6,2% de pérdida de puestos de trabajo (56.200) registrada durante el pasado ejercicio, le seguirá otro 2,8% negativo en este (otros 24.000 empleos). Ya en 2022, cuando se espera que la industria alojativa alcance velocidad de crucero, se retornará a tasas positivas, del 7,2% para dicho año y 59.200 ocupados más.

Acosta situó en otoño, con el inicio de la temporada alta turística en el Archipiélago, el momento en que podrá arrancar una recuperación de cierta intensidad. Condicionado todo ello por la evolución de la pandemia. Será el momento en que los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) perderán parte de la vigencia actual. En todo caso, el viceconsejero expuso la necesidad de que vuelvan a prorrogarse para salvaguardar los puestos de trabajo. “Más de 10.500 empresas mantienen a 67.396 empleados en ERTE”, detalló Blas Acosta.

El incremento de la contratación en el sector público –7.000 en Educación y 6.300 en el ámbito sanitario y sociosanitario– es otro de los pilares sobre los que ha podido descansar la crisis. También uno de los factores que permite observar un avance del consumo privado del 6,3% en lo que llevamos de año. Eso sí, en contra de lo que ocurre cuando el turismo funciona a pleno rendimiento, el sector residente es protagonista del 4,9% mientras que al extranjero tan solo corresponde un 1,4%.

Los cálculos realizados por los economistas del Gobierno canario y el Ceprede no toman como factor diferenciado los 1.144 millones de euros en ayudas que el Gobierno central transfirió a Canarias. No obstante, Acosta puntualizó que esa suma sí tiene un peso reflejado en el comportamiento de variables como la del consumo, si bien no descartó que los pronósticos «puedan ser mejores» cuando, al finalizar el año, las ayudas estén repartidas por completo. «Hasta hoy [por ayer], las han solicitado 5.900 empresas», detalló el viceconsejero autonómico de Economía e Internacionalización.

El PIB canario también ganará dinamismo con «la materialización de los importantes flujos de ayudas de la Unión Europea», reza el informe. ¿En qué medida)? Dependerá «de la agilidad en los procedimientos administrativos», advierten los analistas. Si la inversión se desplomó el pasado año un 19,4%, ya para este se espera que cierre en positivo (2,9%), mientras que al calor de los Next Generation y otros fondos, el despegue llegará en 2022, con un crecimiento del 18,4%.

Tampoco cerrará en rojo ningún sector de la economía. Los servicios pasarán del -23% de 2020 al 5,9%; la construcción, del -14,4% al 6,4%, la industria, del -12,5 al 9,2%, y la agricultura repetírá en positivo y avanzará el 2,9%.

Optimismo y pesimismo

El informe incluye otros dos escenarios aparte del base, uno optimista y otro pesimista. El primero de ellos contempla la posibilidad de que el proceso de vacunación arrincone al coronavirus y se genere un tráfico turístico muy intenso, Eso permitiría a las Islas terminar el año con un crecimiento del 9,4%, lo que no bastaría para frenar la destrucción de empleo, que volvería a ver crecer el número de desempleados (1,4%). Nada que ver con el 4% de reducción del empleo que prevé el escenario más pesimista, en el que la aparición de nuevas variantes y la nula colaboración ciudadana generarían un continuo avance de los contagios. Con todo, la economía lograría resistir en positivo y anotarse un avance del 4,5%. | G. H