02 de diciembre de 2019
02.12.2019

Uno de cada cinco canarios superará los 65 en un decenio con la actual tendencia

De 2014 a 2018, la población menor de 15 años ha decrecido un 4% y la de más de 65 ha aumentado un 7,5, con los efectos económicos y sanitarios de un envejecimiento así

02.12.2019 | 00:03
El envejecimiento de la población en las Islas preocupa a las autoridades por sus efectos en la atención sociosanitaria.

Canarias se hace vieja y hay motivos tanto para la satisfacción, pues se debe también a un aumento de la esperanza de vida, como para la preocupación económica y sociosanitaria por los efectos en las pensiones, el gasto farmacéutico, dependencia o sociosanitario, entre otros. De mantenerse la tendencia de los últimos años, y todo apunta a eso, en solo un decenio habrá en las Islas un 20% de mayores de 65 años (uno de cada cinco). Un dato que, pese al aumento de la inmigración por servir de polo laboral (sobre todo de la Península y la UE), nunca se había producido y que preocupa mucho a las distintas administraciones si no se toman medidas adecuadas que hagan sostenible el Estado del Bienestar, con todas las grietas que ya presenta ahora.

Desde 2014, y según los datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC), la población menor de 15 años en el Archipiélago ha descendido en un 4%, mientras que la de más de 65 ha aumentado un 7,5%. Una pirámide poblacional envenenada, que no se compensa a medio plazo con los trabajadores de fuera que vienen en busca de trabajo y que ha encendido las alarmas en el Gobierno regional desde hace años, con independencia del cambio de partidos.

Como se puede comprobar en los cuadros, la población global ha ido creciendo desde 2015, tras unos años de descensos de 2012 a 2014. El año pasado se cerró con 2,127 millones y, si se compara con lo que ocurría al comenzar cada década desde 1950, la tendencia al alza ha sido imparable: 2,118 millones en 2010; 1,781 en el año 2000; 1,589 en 1990; 1,367 en 1981 (no está registrado el dato de 1980); 1,125 en 1970; 966.177 residentes en 1960 y 807.773 en 1950.

De esos 2,127 millones del ejercicio anterior, 331.530 tenían más de 65 y 290.028 de 0 a 14 años. El contraste resulta claro porque, en ambos casos, estos grupos poblacionales no han dejado de crecer y descender, respectivamente, en las últimas décadas. De hecho, en 2017 hubo registrados 8.689 mayores menos (22.841), mientras que los niños o adolescentes que aún no habían cumplido los 15 eran 1.674 más (con 291.702). Además, los nacimientos bajaron en 2018 y se vaticina una tendencia similar en los próximos años.

A diferencia de lo que ocurre con la población global o con esa franja hasta cumplir los 15 años, que presentan altibajos desde el año 2000 y en otras etapas previas, el colectivo con mas de 65 no ha parado de crecer. De los 199.887 de hace casi dos decenios (2000) a los 331.530 del último registro (ver tabla superior derecha). Además, el crecimiento ha sido considerable de unos años a otros, con la excepción de lo ocurrido entre 2013 y 2014, cuando solo sube en 43 personas. Es cierto que ha habido saltos que no llegan a las 3.000 personas, como de 2003 a 2004, pero también que la mayoría superan o se acercan a los 10.000 residentes, lo que daría una población de en torno a 450.000 en un decenio, de lo que sale el cálculo de ese 20% del que ya advirtió el PP en la última comisión parlamentaria de Sanidad.

Por islas, es Tenerife la que, en coherencia con su mayor población, presenta más isleños entre los que superan la habitual edad de jubilación (ver cuadro inferior derecha). En 2018, se contabilizaron 144.452, cifra del ISTAC que Sanidad rebaja a 144.019 porque no todos están de alta en sus registros. Desde 2011, esta Isla solo experimentó una ruptura de la tendencia al alza. Se produjo en 2014, cuando se contabilizaron 135.238, mientras que, en 2013, había 137.467. Del resto, la línea siempre ha sido ascendente, todo apunta a que seguirá siendo así y, de hecho, son las previsiones del Gobierno.

Tras Tenerife, le sigue Gran Canaria, con 134.937 y una evolución que no ha sufrido altibajos desde 2011, cuando el registro era sensiblemente inferior, con 115.279. La tercera isla, pese a su menor tamaño, es Lanzarote, con 17.095 mayores de 65 en 2018. Su línea también ha sido ascendente desde los 13.843 de 2011. Le sigue La Palma, donde sí ha habido picos altos y bajos. De hecho, cerró 2018 con menos mayores (16.976) que en 2011 (17.000), con cifras intermedias muy estables.

En contraste, Fuerteventura, que ha superado en población a la Isla Bonita y, de hecho, cuenta ya con los mismos diputados regionales en corrección del desfase existente hasta la última reforma, prueba que gran parte de sus residentes están en edad laboral porque, en 2018, contaba con 11.076 mayores de 65, bastantes menos que en La Palma. En este caso, la subida desde 2011 ha sido de unos 3.300, ya que eran entonces 7.730.

El Gobierno sabe que la peor situación, en porcentaje, no solo se da en La Palma, sino en La Gomera y, aún más, en El Hierro. Mientras en la Isla Colombina se ha vivido una tendencia levememente al alza, con algún altibajo, en la del Meridiano se da lo mismo, pero esta franja supone un porcentaje mayor de la población. En La Gomera, se pasó de los 4.450 de 2011 a los 4.565 de 2018 (de un total de 21.136), mientras que, en El Hierro, se subió de 2.342 a 2.429 de un global de 10.798, si bien muchos en edad laboral no viven en la Isla.

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