¿Cómo afecta la regla al rendimiento deportivo?

La menstruación ya ha empezado a entenderse como un proceso fisiológico que puede afectar a la preparación física de las deportistas

Loles Vives.

Loles Vives. / lolesvives.com

Roger Pascual

Loles Vives tenía 12 años cuando le vino la regla por primera vez. «Dúchate. Y si te dicen que no puedes, no hagas caso», le dijo su hermana mayor. A finales de la década de los 60 había muchos mitos sobre la regla, como que era mejor no bañarse para que la sangre no se coagulara. Esa tarde Loles tenía competición de atletismo. «Hoy batirás tu récord. La regla te hará correr más», vaticinó su madre. Y así fue. Aunque a día de hoy hay menos mitos y tabús sobre la menstruación, sigue habiendo pocos estudios sobre el impacto que tiene en el alto rendimiento.

«Como atañe a las mujeres ha interesado poco estudiarlo; si te quejabas cuando competías era una muestra de debilidad y se usaba de argumento para que no hiciéramos determinados deportes». Vives, que fue la primera mujer que bajó de 12 segundos en 100 metros en España hace 44 años, sigue en activo y el pasado marzo ganó el título de longitud en el Mundial Máster para mayores de 65 años. La también bióloga especializada en nutrición deportiva considera que «en los últimos 15 años se ha avanzado bastante pero que hace falta mucho más».

Un diagnóstico compartido por Lluís Cortés. «Ha evolucionado mucho la forma en la que se afronta la regla en la alta competición», explica el extécnico del Barça femenino y actual entrenador de la selección ucraniana de fútbol femenino. «Hace 18 años, cuando empecé, a las jugadoras les costaba decir que tenían la menstruación. Ahora ha cambiado muchísimo, hay más información, tanto las jugadoras como los entrenadores estamos más preparados y en España ha dejado de ser un tabú para ser un proceso fisiológico que puede afectar el rendimiento de las deportistas».

En el Barça, a través del Innovation Hub, iniciaron un programa pionero sobre las fases de la menstruación. Desde hace cuatro años, las jugadoras del Barça femenino cada día rellenan un cuestionario con varias preguntas, entre ellas sobre la regla, y cada semana se les sacan muestras de sangre y saliva para saber qué incidencia tienen los ciclos menstruales. «El ciclo de cada jugadora es diferente y, además, algunas eran irregulares y estaban un par de meses sin que les viniera, por lo que hacer una previsión era muy complicado. En deportes individuales quizás es más fácil, pero en gestión de 24 jugadoras es muy complicado», reflexiona Cortés. «Solo tuve que cambiar dos alineaciones en el Barça por dos jugadoras que sufrían procesos menstruales muy agudos. En los entrenamientos cuando una tenía una regla especialmente molesta se adaptaba e igual hacía de comodín. Pero tampoco tuve que adaptar muchas cosas».

«Lo primero que tienes que saber cuando entrenas a una chica es saber cuándo le viene la regla», relata Vives, que comenta que hay entrenadores y entrenadoras que intervienen según en qué fase del ciclo menstrual se encuentre la deportista. «Cuando empieza a menstruar las hormonas (testosterona, estrógenos y progesterona) se encuentran en los niveles más bajos y es recomendable bajar la carga de entrenamiento. Justo después de la menstruación, en la fase folicular puede favorecer un trabajo más de fuerza. En la fase ovulatoria, la musculatura se vuelve más laxa y es un momento peligroso porque es más proclive a las lesiones. Y la fase lútea, si el óvulo no ha sido fecundado, es buena para el trabajo cardiovascular».

Algunas deportistas toman pastillas anticonceptivas de cara a competiciones importantes para evitar hemorragias o dolores de barriga en el momento crucial de la temporada. «Cada mujer es un mundo; algunas ni se enteran, otras lo pasan fatal y hay casos en los que, de un mes a otro, puede variar», valora Vives. «Yo, por ejemplo, no me acostumbraba a encontrar mal. Solo a veces puntuales y cuando llegaba la competición deseaba tener la regla porque pensaba que así haría marca. Pero mi hija [Marta Perarnau, exfutbolista del Betis y Rayo Vallecano y que actualmente juega en el Atlético San Luis de México] lo pasa muy mal, sufre con el síndrome premenstrual, se siente más hinchada, retiene más líquidos y, a veces, se tiene que tomar ibuprofeno para el dolor».

«Hay todavía una falta de evidencias científicas para tomar medidas mas drásticas», añade Vives, citando los recientes estudios de Lauren Colenso-Semple y Stuart Phillips de la Universidad McMaster University Canada y de Kirsty Elliott-Sale, de la Universidad Metropolitana de Manchester. «No tengo ninguna duda de que si la regla afectara a los hombres estaría muchísimo más estudiada su incidencia en el deporte», rubrica la bióloga especializada en nutrición deportiva.