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Resumen 2021 | Inmigración

El drama que no cesa

20.752 migrantes procedentes de África alcanzaron las Islas en 2021 a bordo de pateras y cayucos en la ruta más peligrosa usada para introducir extranjeros en Europa, que se ha cobrado la vida de 937 personas

Ibrahima, senegalés de 28 años que vino en cayuco a Canarias, camino a la Península con una Constitución. Ramón de la Rocha (EFE)

Lo más duro a la hora de sentarse a escribir el resumen del año en materia de inmigración es que Canarias ha vivido durante los doce últimos meses verdaderas tragedias que, por desgracia, casi que no han impactado entre buena parte de la sociedad pese a tratarse de historias de una brutal crueldad, como es el caso de un niño de 9 años cuya madre tuvo que lanzar al mar su cadáver tras fallecer en una patera rumbo a Gran Canaria. A la mujer, que viajaba en la embarcación con la hermana melliza de la víctima, los servicios sanitarios debieron atenderla en el muelle de Arguineguín porque trató de quitarse la vida. Además, en ese viaje hubo dos muertes más.

Según datos del Ministerio del Interior, entre enero y diciembre de 2021 han llegado procedentes de África a las costas canarias 20.752 migrantes, 908 menos que el pasado año, cuando a bordo de cayucos y pateras desembarcaron en las Islas un total de 21.660 personas. Pese a esa reducción del cómputo total anual, la cifra de fallecidos en la denominada ruta Atlántica, la más peligrosa actualmente entre las vías empleadas por las mafias para introducir en Europa a mujeres y hombres procedentes del continente vecino, ha aumentado ligeramente: de los 877 de 2020 se ha pasado a los 937 de este año.

El baile de números en las estadísticas oficiales, sin embargo, no debe solapar el resto de noticias y tragedias que el drama migratorio ha dejado en Canarias durante los últimos doce meses, y que, por ejemplo, llevaron el tres de febrero a una disputa entre la Guardia Civil y la Policía Nacional por el control de fronteras.

Ese mismo mes, concretamente el 23 febrero, Migraciones autorizó el traslado de 3.500 africanos a la Península procedentes de Canarias. La medida, criticada por oenegés y asociaciones internacionales vinculadas al cumplimiento de los derechos humanos, trataba de poner freno al malestar que generó en parte de la sociedad canaria la descontrolada presencia en las calles de las islas de miles de extranjeros, abandonados a su suerte en el Archipiélago, a quienes se impedía alcanzar el continente europeo, verdadero destino que pretendían alcanzar esos hombres y mujeres llegados a bordo de barquilllas a Canarias.

Mientras el Gobierno de Canarias endurecía, sin demasiados resultados, sus reproches al Estado buscando una mayor sensibilidad ante este asunto, las dramáticas historias protagonizadas por migrantes africanos llegados a nuestras costas minaban la paciencia de los siempre solidarios habitantes de las Islas.

La actuación de los equipos de socorro y rescate para salvar a una niña de cinco años, el 18 de marzo, llegada al muelle de Arguineguín en parada cardiorrespiratoria, causó enorme impacto por la dureza de las imágenes de los sanitarios tratando de salvarle la vida en Gran Canaria, aunque este drama que no cesa también ha dejado historias espeluznantes en lugares como el Hierro, donde el 11 de abril arribó una patera con cuatro muertos a bordo. Los supervivientes relataron que otras 46 personas habían desaparecido en el mar durante el trayecto.

Sólo cinco días antes y con los centros de internamiento masificados, una reyerta entre migrantes en La Laguna dejaba varios heridos y algunos detenidos en la localidad tinerfeña.

Por si esto fuera poco y en el punto más álgido de la actual crisis migratoria, 8.000 inmigrantes asaltan la frontera de España y llegan a Ceuta instigados, al parecer, por las autoridades del país alauita a raíz de la presencia en España de Brahim Ghali, el líder del Frente Polisario, por un problema de salud. El gesto, por encima de mostrarnos las tripas de los Estados y sus cuestionables métodos, refleja también cómo algunos mandatarios juegan con las vidas de personas para lograr sus objetivos.

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