Aunque el Tenerife terminó el partido ante el Burgos con once jugadores en el campo, sufrió la expulsión de un futbolista. Borja Garcés vio la tarjeta roja tras ser sustituido. «En el minuto 91 fue expulsado por salir del banquillo protestando una decisión arbitral en los siguientes términos: es una puta vergüenza», quedó reflejado en el acta. A Borja le había parecido excesivo el tiempo añadido (12’). Ayer se conoció la sanción que deberá cumplir el delantero blanquiazul. Le cayeron dos partidos de suspensión y los tendrá que cumplir en Liga. Faltará en los encuentros con el Huesca y Las Palmas. Garcés sí estará disponible con vistas a la eliminatoria de la Copa del Rey del domingo contra el Lealtad. Se supone que ese día, en Langreo, será titular.