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Liga Endesa

El Lenovo se regala otro 'playoff' y recupera las mejores sensaciones

El cuadro aurinegro vence al Manresa (94-83), rival directo en liga, y llegará a la 'Final Four' de Bilbao siendo un equipo reconocible

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Partido Lenovo Tenerife - BAXI Manresa de Liga Endesa María Pisaca

Sufrido y trabajado, pero con rédito enorme. El Lenovo Tenerife ha doblegado al BAXI Manresa (94-83) en un partido con un ritmo endiablado de entrada (30-25 en el primer cuarto), más trabado a partir del segundo cuarto, y en el que los aurinegros no lograron finiquitar hasta los instantes finales. La aportación desde el perímetro (17/31 con un 9/10 en los 12 primeros minutos) y la recuperación para la causa de Kyle Wiltjer (19 puntos) resultaron claves para la vigésima victoria liguera de los canaristas, que ya son, matemáticamente, equipo de playoff y que mantienen intactas sus opciones de acabar cuartos la fase regular, toda vez que además le ganan el average particular al cuadro Bages. Combinación casi perfecta para que los isleños lleguen en la mejor disposición posible a la Final Four de la BCL.

No le funcionó de entrada al Lenovo la vía de recurrir a sus dos principales bazas, ni a Shermadini dentro, ni a Huertas (muy bien defendido por Naspler) en sus tiros a media distancia, a lo que añadieron los de Vidorreta ciertos problemas en el balance defensivo y para evitar que Moneke (nueve puntos en cinco minutos) reboteara en aro ajeno.

Sin embargo, y tras varios encuentros discretos, el cuadro canarista recuperó su mejor versión desde el perímetro, especialmente en las manos de Sasu Salin y Aaron Doornekamp. Enderezaron así los locales un 8-14 en medio de un juego -como era previsible- a tumba abierta, el escenario preferido de Manresa, pero al que los locales no le hicieron ningún tipo de ascos.

En ese cara a cara sin reservas, y a su inmaculada serie de aciertos desde el arco (7/7, cinco de ellos de Salin), el Canarias añadió un par de buenas defensas de Guerra y Doornekamp, y alguna que otra contundente finalización del interior grancanario para tomar la delantera (25-21, 8'). Franquicia en el marcador a pesar de que el Manresa también estuvo fino desde el 6,75 (4/4), siguió corriendo cada vez que pudo y además sacó jugo al 1x1 de Thomasson, demasiado explosivo para los dos bases y para Sastre.

Pese a que los de Pedro Martínez insistieron en su propósito de ahogar a Huertas, el tercer triple de Doornekamp (30-25 para acabar un frenético primer acto) y la aportación de Wiltjer, tanto en el poste como en el perímetro (para llevar la serie hasta el 9/10), dieron las primeras ventajas significativas a los aurinegros (35-27, 12').

Ya más bajo de revoluciones el partido, el Lenovo pareció no saberse adaptar a lo que se suponía era un hábitat más favorable para sus intereses, y enlazó varios minutos sin demasiado acierto (llegó a fallar cinco triples seguidos) e incluso incluyó en su debe un par de despistes defensivos que el Manresa no logró penalizar. Pero a pesar de estos lunares, la aplicación aurinegra atrás fue superlativa, tanto en generosas ayudas en varios 2x1, como en agresivas presencias en línea de pase, como la de Doornekamp para robar, correr y hacer el 40-32.

Sin la disparatada producción del inicio, y con Salin sin fortuna (0/3) el Lenovo se agarró ahí a la polivalencia de Wiltjer. Más importante si cabe cuando Shermadini y Guerra descansaban en el banco por culpa de las faltas (dos cada uno) y su recambio, Sulejmanovic, duró apenas unos segundos en pista a causa de un golpe en un costado que le dejó sin aire. El canadiense, de falso cinco, produjo en el poste y también recuperó su versión más desatada desde el perímetro (para el 52-40, renta que incluso aumentó Huertas con dos libres para el +14 del intermedio (54-40).

No tuvo nada que ver el arranque de partido con la puesta en escena canarista del tercer acto. Acumularon los locales varios malos tiros -desde el arco y dentro con un Shermadini muy incómodo-, algunas pérdidas casi gratuitas (tres en cinco minutos cuando en toda la primera parte solo cometieron cuatro), y un mal balance defensivo que permitió al Manresa correr una y otra vez. Aguantaron los isleños gracias a su presencia en el tiro libre, toda vez que su primera canasta en juego llegó tras más de cuatro minutos (60-50). Insuficiente, ya que lejos de quitarse un peso de encima, el Lenovo, con su rival cada vez más incisivo atrás, reprodujo errores (60-55 tras parcial de 2-9), incluso con una pérdida más justo a la salida de tiempo muerto de su técnico.

Tras haber anotado 54 puntos en dos cuartos, el Canarias solo fue capaz de producir seis en otros tantos minutos del tercer acto. Sequía que, sin embargo, rompió el cuadro lagunero con sendos triples de Wiltjer y Sastre, un par de buenas defensas y, de nuevo, su fiabilidad en el tiro libre, con seis aciertos consecutivos desde el 4,60. Sin ser brillante, y pese a tener graves problemas para anotar cerca de canasta (1/6 en tiros de dos en el tercer periodo) la recuperación le dio al cuadro canarista para afrontar los diez minutos finales 11 arriba.

Estabilizada la situación, el Canarias tampoco fue capaz de dar con sus mejores sensaciones en el arranque del cuarto acto. Así, le tocó sobrevivir durante tres minutos y medio al equipo lagunero con un triple de Fitipaldo (75-64) contra un rival que no bajó su intensidad atrás, ni su endiablada verticalidad cuando agarraba el balón (75-68). Huertas -muy errático en los instantes previos- enmendó el entuerto con un robo, dos canastas y una asistencia para el triple de Doornekamp (82-70, 35').

No le dio con ese chispazo al Lenovo para cerrar el duelo, básicamente por la impronta de un imparable Moneke (25 puntos y 12 rebotes para 41 de valoración en el 84-77 a 4 del final). Pero ya acostumbrado a sufrir ante los apretones del rival, los de Vidorreta dieron el zarpazo definitivo, de nuevo con dos triples (Doornekamp y Wiltjer) y varias acciones positivas de Shermadini -casi inédito hasta ese momento- en los dos lados de la pista y colocar el 94-79 que tumbó definitivamente al Manresa.

Buen epílogo para certificar un triunfo que mete a los canaristas, de forma matemática, en el playoff, que les deja abierta la puerta de ser cabezas de serie y, lo más importante a corto plazo, le permite llegar a con positivas sensaciones a la Final Four de Bilbao.

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