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Liga Endesa

Un mal tercer cuarto condena al Lenovo en el derbi (89-77)

El cuadro canarista ve rota su racha positiva tras encajar un 25-11 justo después del descanso y perder contra el Gran Canaria

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Derbi canario de la ACB: Herbalife Gran Canaria - Lenovo Tenerife EFE

Un pésimo tercer acto, en el que encajó un parcial de 25-11 tras llegar estar con un 41-46 favorable, ha condenado al Lenovo Tenerife en su visita al Gran Canaria (89-77). Los laguneros parecieron aguantar el alto ritmo de su rival, pero en cambio se colapsaron tras el descanso. Entre los rebotes que dejó escapar (12 ofensivos de su rival) y las pérdidas (14 tras el descanso y 19 en total) los aurinegros se desangraron, y aunque lograron llegar con opciones a los cuatro minutos finales (75-72), su mal manejo con el balón le acabó abocando a la derrota.

Shermadini aportó 23 puntos y tres rebotes para 29 de valoración, mientras que Salin sumó 16 tantos más, a la vez que Huertas acabó con 14 puntos y cinco asistencias, si bien se dejó nueve balones por el camino. La derrota tiene un doble castigo para el Lenovo, que también se deja en el Gran Canaria Arena el average particular.

Ya de entrada el Lenovo se encontró con un partido a mil revoluciones, un duelo de ida y vuelta impuesto por el Gran Canaria, donde John Shurna anotó los siete primeros puntos (7-3). Los aurinegros aceptaron el envite (triple de Salin), y aunque de entrada sufrieron para cerrar su rebote, desde que lograron dar con Huertas y Shermadini se metieron de lleno en el encuentro. Ya sea de manera individual o conectando (asistencia del base para el 2+1 del pívot), tanto el brasileño como el georgiano comandaron la recuperación del cuadro canarista, que respondió a cada golpe de su rival, y que con un 0-7 logró ponerse en franquicia por primera vez en el partido (15-19).

En un partido de toma y daca, y pese a no estar del todo atinado desde el tiro libre (fallaron Shermadini y luego Guerra), el conjunto aurinegro logró aguantar su renta (22-26, 9'), pero ahí a los laguneros les faltó la continuidad de los instantes previos. Guerra no fue nada contundente cerca del aro y los laguneros erraron un par de triples. Suficiente para darle la oportunidad al Granca (con Ennis en 10 puntos) de retomar el mando, ya dentro del segundo cuarto (28-26, 11').

Casi cinco minutos estuvieron los tinerfeños sin anotar una sola canasta en juego, sequía que rompió Fitipaldo con un triple lateral (28-29). Los tres puntos del uruguayo fueron un oasis en medio de un partido que había bajado una barbaridad su producción anotadora (9-6 en medio acto). Con Wiltjer muy tapado para buscar el aro, y con malas decisiones del resto para finalizar, la baja anotación pareció favorecer a los locales (33-31).

La tendencia la rompió por completo el regreso a la cancha de Gio Shermadini. El georgiano produjo combinándose con Fitipaldo, luego desde el tiro libre y, cuando tuvo que recibir a pies parados, la sacó fuera para el triple de Doornekamp antes de repetir el 2x2 con Bruno. El georgiano se disparaba hasta los 15 tantos, siendo clave en que su equipo volviera a recuperar la renta de cuatro (37-41).

Un colchón que pudo ser mayor de no ser por algunas vías de aguas que evidenció el Lenovo: problemas para cerrar su rebote, sin capacidad de luchar por segundas opciones, algunos despistes para defender saques de fondo, y la dificultad para salir de los 2x1 rivales lejos del aro (cuatro pérdidas en el segundo acto). Con la movilidad de Stevic tratando de sacar de sitio a Shermadini, el Granca equilibró el duelo (41-44) antes de que un triple sobre la bocina de Todorovic (6/11 al descanso) permitiera a los canaristas irse por delante al intermedio (44-41).

Continuó metido en una serie de errores el duelo a la vuelta de vestuarios, y aunque el Lenovo llegó a disponer de una nueva máxima renta (41-46), el incidir en errores pretéritos castigó a los de Vidorreta. Perdió más balones de la cuenta el equipo tinerfeño (cinco en menos de seis minutos con Huertas totalmente ahogado), pero sobre todo se desangró en su rebote, con el agravante de que esta vez fueron los pequeños del cuadro claretiano (Albicy y Ennis) los que arañaron las segundas opciones.

Una trabajada canasta de Guerra y dos libres de Doornekamp sostuvieron a los laguneros (51-53), pero ahí el Granca elevó su intensidad atrás para forzar malos tiros de los aurinegros y empezar a correr como posesos. Una velocidad extra que desbordó por completo la transición de los tinerfeños. Casi exclusivamente de esta forma fabricaron los claretianos un 7-0 que encendió las alarmas canaristas (58-53, 28').

Marce pareció apagarlas (58-55), pero el Canarias dio continuidad a sus malas prestaciones ofensivas, mientras que en el otro aro el Granca sacó partido de su acierto en el tiro libre para el 62-55. Momento delicado que los de Vidorreta no solucionaron, sino que lo terminaron de agravar con una pérdida en saque de banda que derivó en una antideportiva de Huertas con la que Slaughter anotó dos libres más y asistió para el mate de Diop (66-55).

La sangría aurinegra continuó en el último periodo con una canasta de Brussino que agrandó el parcial hasta un 10-0 (17-2 en global) y puso 13 arriba a los locales (68-55, 31'). Totalmente desconocido en ataque, el Canarias solo había sido capaz de anotar 11 puntos (3/11 en tiros de campo) en otros tantos minutos para tocar fondo.

Con prácticamente perdido, el Lenovo pareció recuperar su identidad, y lo hizo con sus conceptos más básicos y efectivos: recurrir a los puntos de Huertas cuando no encontró a Shermadini, que con el paso de los minutos se hizo grande en la zona para también producir y ser más efectivo que Khalifa Diop. Le valió al cuadro tinerfeño para frenar la caída (75-66), si bien fue Sasu Salin el que dio el arreón necesario (75-72) para creer en la remontada (75-72) con poco más de cuatro minutos por jugarse.

Creencia que apenas duró unos segundos, ya que entre una canasta de Diop y sendas pérdidas de Huertas y Shermadini el Granca corrió y puso tierra de por medio (81-72). Estirón ya definitivo porque los locales no desaprovecharon su colchón ante un Lenovo ya desquiciado y totalmente fuera del duelo (86-74).

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