Hace solo dos semanas las carreteras del Teide se colapsaron ante la novelería generalizada de disfrutar con la nieve. Ahora, ya sin el manto blanco, el Parque Nacional de Las Cañadas recupera su ‘statu quo’ habitual en esta época. Un escenario que desde hace años no se entiende sin la presencia de varios de los mejores ciclistas del mundo.

El estallido del Covid-19 hace casi un año hizo saltar por los aires el calendario ciclista internacional, que al menos logró salvar la celebración de las tres grandes (Tour, Giro y Vuelta) gracias a un reordenamiento de fechas. Una inesperada variación que pilló por sorpresa a varios ciclistas concentrados a inicios de marzo en el Teide y que durante muchos meses dejó huérfanas a las carreteras de la Isla de una estampa más que habitual, ver rodar a los mejores del pelotón. Ahora, todavía en pandemia, pero dentro de una mayor normalidad, el Parador vuelve a su imagen de antaño. Y no hospedando a cualquiera.

Con el Ineos (un clásico en la Isla por estas fechas) en plena pausa tras su team building en Gran Canaria, los focos de atención en este primer bloque en altura se los lleva estos días Tadej Pogacar, vigente ganador del Tour de Francia. El esloveno estuvo por la Isla en 2018 cuando militaba en el Ljubljana Gusto Xaurum, y ahora, ya con un estatus de estrella pese a sus escasos 22 años, regresa junto a varios de sus compañeros en el UAE Team Emirates. Se ejercitan con él Davide Formolo, Jan Polanc y Mikkel Bjerg.

El otro equipo que se ha traído un grupo significativo al Parador es el Astana, un clásico por estos lares toda vez que la Isla siempre ha sido del agrado de su director deportivo Aleksandre Vinokurov. Hasta siete corredores de la escuadra kazaja ruedan por Tenerife. Desde su capo, el danés Jakob Fuglsang, la joven promesa rusa Aleksadr Vlasov (será el jefe de filas en el Giro), y uno de los mejores todoterrenos del pelotón, Alexei Lutsenko, otro habitual en Tenerife desde hace años. Junto a ellos, Harold Tejada, Fabio Felline, Hugo Hole y Vadim Pronskiy.

También se han dejado ver estos días en Tenerife dos corredores del Education First. Uno de ellos, Alberto Bettiol, repite tras el buen resultado (ganó el Tour de Flandes en 2019) que le dieron sus anteriores concentraciones. El italiano fue el más madrugador para rodar junto con su compañero, el belga Jens Keukeleire. Han sido solo la primera hornada del ramillete de estrellas, si el virus no lo vuelve a impedir, que queda por llegar a la Isla.

Van Vleuten, una asidua ahora todavía más española

Cuando se instauró el toque de queda a mediados marzo del año pasado, Annemiek Van Vleuten apenas llevaba unos días concentrada en el Parador de Las Cañadas del Teide. La holandesa es, de largo, la más laureada del pelotón femenino en estos últimos años. Entre sus galardones, dos Giros de Italia (la prueba por etapas más destacada entre las chicas), dos oros en el Mundial de crono y otro en el de ruta, así como numerosos triunfos en pruebas de un día. Éxitos que vienen de la mano de sus concentraciones en la Isla, de donde es asidua desde 2016 con dos y hasta tres stages por curso. En 2020 Van Vleuten se vio obligada a marcharse, pero ya ha vuelto para empezar a preparar su temporada. Lo ha hecho, además, españolizada, ya que desde este ejercicio viste los colores del Movistar Team, donde ha sido el fichaje estrella para los dos próximos años. Estos días trabaja con otra que repite, su amiga y ahora compañera, Sheyla Gutiérrez. Junto a ellas, la eslovena Urska Zigart, corredora del Bike Exchange, y a la vez novia de Tadej Pogacar. Curiosamente, Urska se conoce mejor Tenerife que su pareja, ya que este es el cuarto año que viene a ejercitarse por sus carreteras.