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Arte

Indemnización a Pepe Abad por la desaparición de una de sus esculturas

La Laguna pagará 100.000 euros tras la retirada sin previo aviso de la pieza ‘Armas para la Paz’ de una plaza de El Cardonal

La escultura ‘Armas por la Paz’, de Pepe Abad, cuando estaba en la plaza de El Cardonal. E. D.

El escultor tinerfeño Pepe Abad (La Laguna, 1942) recibirá una indemnización de 100.000 euros por la destrucción y desaparición de su escultura Armas para la Paz. El Ayuntamiento de La Laguna deberá pagar esta cantidad tras la retirada y posterior pérdida de la pieza que estuvo expuesta en la plaza de la Iglesia del barrio de El Cardonal durante más de 40 años. Se trata de una sentencia del Juzgado de lo Mercantil Nº1 para la que cabía interponer recurso de apelación pero el Consistorio lagunero no recurrió. A pesar de que la jurisprudencia muestra que con anterioridad se han impuesto multas de hasta 30.000 euros por causar alteraciones no graves en la obra de un artista reconocido, la gravedad de los hechos acontecidos alrededor de esta escultura ha hecho que el Juzgado de lo Mercantil Nº1 estime oportuna tal multa.

Fue en agosto de 2017 cuando se presentó esta denuncia «por daños morales y por vulneración de del derecho de la propiedad intelectual». No obstante, con esta denuncia Pepe Abad no reclamaba el valor de la obra, que se establece entre los 100.000 y los 120.000 euros, sino mostrar «el daño moral derivado del hecho de la pérdida o destrucción de la obra, y de la infracción del derecho del autor a exigir el respeto a la integridad de la obra, y a impedir la deformación o atentado contra ella». El autor puntualiza que «no se trata tanto del derecho a que la ubicación de la obra se mantenga sine die en la plaza, sino que la obra ha desaparecido en sí». 

En cualquier caso, se desconoce qué sucedió con esta escultura por lo que el juzgado considera que «la gravedad de la lesión es la máxima posible». Fue en 1967 cuando la entidad Cobasa encargó a Pepe Abad una escultura para colocar en la plaza de la Iglesia de El Cardonal. La escultura, de acero pintado en blanco, rojo y negro, de diez metros de alto, por seis de largo y tres de ancho llevaba por nombre Armas para la Paz, y se trata de la primera escultura monumental no conmemorativa de Canarias. La recepción de la escultura se produjo en 1971 por parte del Ayuntamiento de La Laguna pasando, así, a formar parte del patrimonio municipal. El escultor recuerda que la diseñó y construyó durante el tiempo en el que estaba realizando el servicio militar obligatorio, y dado el carácter de la obra, y sobre todo su título: «Me jugué una buena sanción al hacer una pieza tan reivindicativa».

En marzo de 2013, el escultor recibió la llamada del conservador, y en aquel momento responsable del Servicio de Exposiciones del TEA, Isidro Hernández, quien quería pedirle permiso para examinar la escultura ya que no se encontraba en el lugar en que siempre había ocupado. A raíz de aquella llamada, Abad comprobó que efectivamente la escultura no se encontraba en la plaza lagunera por lo que presentó un escrito en el Ayuntamiento un mes después para obtener información sobre el paradero de la escultura. En mayo, el Consistorio le comunicó que en la recepción de las obras de rehabilitación de la plaza no se había dejado constancia de la existencia de ningún elemento singular como esta escultura. No obstante, explicó que durante las obras de rehabilitación, en el año 2006, se había retirado la pieza y se había llevado al depósito municipal, donde fue robada en 2011. Sin embargo, cinco años después de la retirada, el robo denunciado por el Ayuntamiento no hacía referencia a ninguna escultura, y solo se mencionaban vehículos, herramientas y enseres.

El director de los Centros de Arte del Gobierno de Canarias, Carlos Díaz-Bertrana Marrero, intervino en este proceso ya que había realizado una valoración de la escultura y explicó que, «desde el punto de vista de la crítica de arte, la escultura era muy importante» ya que Pepe Abad «es el escultor vivo más importante de Canarias» y «se ha producido una infracción del derecho del autor de gran gravedad», y recordó que Armas para la Paz fue expuesta ininterrumpidamente 40 años en la ubicación para la que fue diseñada.

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