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Arte

La dicotomía de lo opuesto

El tinerfeño Óscar Latuag expone en el Espacio Bronzo ‘Un milímetro’, su obra más reciente

Varias de las esculturas de la exposición ‘Un milímetro’. Flavio Dorta

El Espacio Bronzo afronta la última semana de la muestra ‘Un milímetro’, con obra de Óscar Latuag, en la que se presentan dos series con su producción escultórica más reciente.

El peso de las dicotomías, el valor de lo minúsculo y su capacidad para sintetizar lo que separa los grandes opuestos, las dicotomías. Ese es parte del discurso artístico que muestra estos días el tinerfeño Óscar Latuag en su exposición Un milímetro, que se puede visitar hasta el viernes 27 de mayo en el Espacio Bronzo de La Laguna. El autor presenta dos conjuntos de esculturas que constituyen su producción escultórica más reciente, además de varios cuadros realizados a comienzos de este año.

Siete esculturas de metal, otras tres elaboradas en piedra y madera y seis cuadros forman parte de esta muestra en la que  Óscar Latuag reflexiona sobre los cambios que experimenta una persona, no solo a lo largo de su vida sino también en un único día. «Un fenómeno tiene siempre el potencial de su contrario», sintetiza el creador quien ha incluido detalles en la exposición que hacen referencia a este fenómeno: partes de una escultura que parece que se van a tocar pero apenas se rozan o piezas que comienzan siendo de madera y se convierten en piedra.

Entras las piezas expuestas, Óscar Latuag destaca aquella que habla del ser humano, que «empieza siendo un bulto redondo y, como la vida, va pasando por experiencias o relaciones que le obligan a pasar por un embudo que le hace renacer». De este modo, todas las piezas de Un milímetro «hablan un poco de cómo, en cuestión de nada, estamos en un sitio u otro y que nuestra estabilidad tan solo pende de un hilo, es una lástima pero es así», concluye.

Para elaborar las diferentes piezas de esta muestra, el artista ha empleado una amplia variedad de materiales. «La canariedad me puede y, aunque hay veces que no puedo encontrar el material que me gustaría por donde vivimos pero yo lo que quiero es dialogar con la naturaleza», relata el joven quien indica que en esta muestra, igual que en otras ocasiones, ha trabajado con elementos pétreos, como el basalto, «que me parece una de las piedras más bonitas del mundo y que podemos encontrar en nuestra costa». Añade que para esta exposición quería emplear el cedro, que finalmente es de origen americano. Y junto a estos materiales naturales hay otros como el latón. «No me cierro a hacer otra cosa totalmente diferente en cuanto a materiales en mi próximo trabajo; en esta ocasión he elegido estos porque están arraigados a lo que veo normalmente en el paisaje», comenta.

En cuanto a la combinación de técnicas en esta exposición, Latuag explica que no es algo premeditado. «Hago lo que me pide el cuerpo. En este caso, las dos últimas exposiciones que he hecho han combinado escultura y pintura y yo creo que en parte se debe al hecho de haber estudiado Arquitectura», explica el artista, quien añade que «me gusta realizar el recorrido completo, me fascina que cualquier dibujo que hago se pueda construir porque la pintura se puede sentir, pero el hecho de poder caminar o tocar una escultura me gusta mucho».

Óscar Latuag trabajó en esta exposición desde el pasado mes de enero y ahora que termina la aventura de Un milímetro en el Espacio Bronzo ya se encuentra trabajando en lo próximo. «Esto es un no parar y eso es lo bonito» explica al artista quien, aunque necesita reposar tras terminar con una serie «pronto me pongo a trabajar de nuevo por si no pierdo el ritmo». Y por eso seguro que no pasa demasiado tiempo antes de que el público pueda volver a disfrutar del talento del tinerfeño.

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