Santana asume la portavocía de Sumar en migraciones con voz crítica hacia el Gobierno

La diputada canaria de Podemos lamenta que el programa pactado entre Sánchez y Yolanda Díaz no incorpore medidas sobre la crisis migratoria en Canarias

La ex consejera del Gobierno regional logra también la presidencia de la Comisión de Derechos Sociales, la única que presidirá la formación morada

Noemí Santana durante la votación para la conformación de la Mesa del Congreso en agosto de 2023

Noemí Santana durante la votación para la conformación de la Mesa del Congreso en agosto de 2023 / Jorge Ropero/LOF

Joaquín Anastasio

Joaquín Anastasio

El Gobierno de Pedro Sánchez tendrá que hacer frente a ‘fuego amigo’ en el Congreso en materia de política migratoria. La diputada canaria de Podemos, Noemí Santana, le garantiza al Ejecutivo de coalición de PSOE y Sumar (plataforma en la que está integrada la formación morada) una voz crítica en esta materia desde su puesto como portavoz de su grupo parlamentario en la comisión de Migraciones. Santana ha asumido, tras el complejo y tenso reparto de puestos y cargos parlamentarios entre las distintas formaciones integradas en Sumar, la portavocía de esta comisión, que también incluye las áreas de Trabajo, Economía Social, Inclusión y Seguridad Social. Son todas ellas materias importantes en la batalla ideológica soterrada entre los dos socios del Ejecutivo, y cuyos debates parlamentarios para la tramitación de leyes se van a ver trufados con toda probabilidad de posicionamientos contradictorios, con posibilidad de que se traduzca en votaciones discrepantes.

En materia de migraciones, la propia Santana ha dejado clara ya su posición crítica con el nuevo Gobierno tras detectar ausencia total de medidas y propuestas sobre la crisis migratoria en Canarias. Lo hizo tras la firma del acuerdo programático entre el PSOE y Sumar para la formación del gobierno de coalición, y lo reiteró tras el discurso de investidura de Pedro Sánchez. En ambos casos la diputada canaria lamentó que no hubiera referencias a la situación que vive el Archipiélago y avanzó que esta sería una de las cuestiones sobre las que centraría parte de su trabajo parlamentario, cuando ya en su propio grupo se barajaba su nombre como portavoz en política migratoria.

Desde Podemos se criticó también con dureza que Sánchez mantuviera a Fernando Grande-Marlaska como ministro del Interior, uno de los miembros del anterior Ejecutivo a los que la formación morada pidió la dimisión por algunas actuaciones en esta materia, en momentos como el de la tragedia en valla de Melilla en junio de 2022, en la que murieron 23 migrantes como consecuencia de la gendarmería marroquí sin críticas al respecto por parte del Gobierno, o por la falta de respuesta por parte del ministerio en la crisis migratoria en Canarias, en particular durante la situación de hacinamiento de migrantes en el muelle de Arguineguín hace dos años. Santana también reprocha la política de devoluciones en caliente que practica el ministerio del Interior.

La diputada canaria mantendrá esta tónica de rechazo a buena parte de la política migratoria del Gobierno central y jugará un papel incómodo para la nueva ministra Elma Saiz, titular del departamento de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, al tiempo que vigilará también otro de los aspectos en esta materia, sobre la que tuvo responsabilidades de gobierno en Canarias en la etapa del Ejecutivo progresista entre 2015 y 2019, como es el reparto entre todas las comunidades autónomas de los migrantes menores no acompañados que llegan a Canarias y otros territorios de la frontera sur del país.

Se da la circunstancia de que Santana coincidirá como portavoz de la comisión de Migraciones con algunos portavoces canarios más, entre ellas la diputada de CC, Cristina Valido, que será la representante del grupo Mixto en ese órgano parlamentario. Ambas pondrán el foco en el compromiso socialista para reformar la legislación con el objetivo de que esta competencia no recaiga únicamente en las comunidades autónomas, un aspecto sobre el que el propio Ejecutivo ya ha advertido que es “complejo”.

Única presidencia morada

Por otra parte, Santana compatibilizará la portavocía mencionada con la presidencia de la Comisión de Derechos Sociales, precisamente la que aborda la temática más específica que asumió como consejera del anterior Ejecutivo regional, y materia de la que es responsable en estos momentos en la dirección nacional de su partido. Este un dato relevante desde el punto de vista político, ya que se trata de la única representante de Podemos a la que Sumar ha cedido una presidencia de comisión en el marco de las tensas negociaciones en el seno de la plataforma para la distribución de cargos y puestos parlamentarios, así como para la definición de la estrategia política como uno de los socios de la coalición de gobierno. De hecho, ni siquiera la líder de Podemos, Ione Belarra, ha conseguido un puesto de este tipo, que unido a la circunstancia de que tampoco haya conseguido ninguna cartera ministerial han llevado a Podemos a amagar con una crisis interna en Sumar que podría provocar la marcha de los cinco representantes de la formación morada al grupo Mixto.

En todo caso, Santana se confirma con estos nombramientos como una de las personas con mayor peso específico parlamentario de su formación política, y como una pieza clave en la estrategia combativa a lo largo de la legislatura frente a Sumar y frente al PSOE, y sobre todo frente al propio Gobierno de Sánchez, con un posicionamiento “autónomo” y “crítico” ante la acción política del Ejecutivo pese a formar parte de los grupos que sostienen la mayoría de apoyo.

La diputada por Las Palmas, del núcleo duro de Podemos, ha sido el peón jugado por las direcciones de ambas formaciones para rebajar la tensión de las últimas semanas por la negociación de los puestos parlamentarios, pero no cierra en absoluto la crisis en la plataforma de Yolanda Díaz tras las advertencias de Belarra de actuar de forma autónoma en votaciones en pleno y comisiones en aquellas leyes o debates donde considere que la coalición o el Gobierno no han consultado sus posiciones, o porque no asuman la línea ideológica o programática de la formación morada.