Torres pide concordia a los territorios pero ve difícil reformar la financiación

«Es el momento de sentarnos para consensuar y tener en cuenta la realidad diversa y plural en la España del siglo XXI», recalca el nuevo ministro canario

Ángel Víctor Torres recibe la cartera de Política Territorial de manos de su predecesora en el cargo, Isabel Rodríguez, y en presencia de Félix Bolaños, ayer.

Ángel Víctor Torres recibe la cartera de Política Territorial de manos de su predecesora en el cargo, Isabel Rodríguez, y en presencia de Félix Bolaños, ayer. / JESÚS HELLÍN / E. P.

Joaquín Anastasio

Joaquín Anastasio

Aterrizaje en uno de los ministerios claves de la legislatura asumiendo que no es tarea fácil la que tiene por delante. El flamante nuevo ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, el canario Ángel Víctor Torres, tomó este martes posesión de su cargo con un reconocimiento implícito del contexto endiablado en el que tendrá que poner en marcha la hoja de ruta que le marcado el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, para la nueva legislatura, con una guerra declarada en el ámbito político por parte de la derecha y la ultraderecha, y con los territorios en expectativa de lo que pueda dar de sí la ejecución de los pactos con los partidos nacionalistas y soberanistas como aliados en el Congreso y de cuyos votos depende el devenir político del Ejecutivo.

De entrada, Torres lanzó en su toma de posición un mensaje de concordia y con la clara intención de tratar de «rebajar la tensión», pero reconociendo que uno de los objetivos en los que él está implicado, la reforma del sistema de financiación autonómica, será «difícil» alcanzarlo si no hay un cambio radical del ambiente político.

El nuevo ministro, en conversación informal con los periodistas tras el traspaso de las dos carteras ministeriales que asume, reconoció que esa reforma depende más «del Parlamento», que de la capacidad de negociación que desplieguen tanto su ministerio como el de Hacienda, en manos de María Jesús Montero. Es decir, que serán el PSOE y el PP, o más directamente el propio Sánchez y el presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, quienes en realidad tendrán que declarar una tregua en la batalla política abierta tras las elecciones del 23-J, y en especial desde los acuerdos del PSOE con Junts y ERC para aprobar una ley de amnistía para los encausados por el procés catalán, para propiciar una nueva financiación autonómica que demandan todas las comunidades autónomas.

También desde el entorno de Torres se reconoce que el aterrizaje en el ministerio tendrá que ser progresivo pero con la convicción de que la tarea de poner en marcha los acuerdos con los socios parlamentarios del PSOE en materia de política territorial deberá dar frutos en un plazo no excesivamente largo, y que el momento político de alto voltaje y la oposición «a cara de perro» por parte del PP y Vox no van a jugar precisamente a favor. Los pasos a dar estarán en todo caso capitaneados y/o supervisados por La Moncloa, es decir, el propio Sánchez o el nuevo superministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, uno de los implicados ayer en el traspaso de carteras a Torres.

Pese a todo, durante su toma de posesión, en una intervención muy política y totalmente improvisada aunque sin referencias directas a los aspectos concretos a los que tendrá que hacer frente a partir de hoy, Torres trató de destacar el papel que tiene que jugar a favor de los acuerdos entre los distintos territorios, respetando las singularidades e intereses de cada uno de ellos. También destacando su perfil y experiencia de pactos en Canarias desde todas las instituciones que ha gobernado, desde el Ayuntamiento de Arucas, hasta el Gobierno regional en la pasada legislatura autonómica en un Ejecutivo integrado por cuatro partidos políticos.

Incluso llegó a mencionar el hecho de haber estado «del otro lado» en la dinámica de relaciones entre los territorios y el Estado y recalcó la complicidad y buen entendimiento que tiene con los presidentes y las presidentas de comunidades autónomas, que en la mayoría de los casos le han llamado o enviado mensajes de felicitación por el nombramiento.

Recordó que «en toda la historia democrática nunca ha habido en Canarias mayorías absolutas» y que ha sido necesario por ello «dialogar, alcanzar acuerdos y trabajar empatías, colocarnos del otro lado, y así lo hemos hecho siempre», como lo hizo él en su paso por la alcaldía de Arucas, en sus tiempos de vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y en especial como presidente del Gobierno regional. «Siempre lo he hecho negociando y acordando con otras fuerzas políticas, y como ministro quiero trasladar a las 17 comunidades autónomas y a las dos ciudades autónomas que es el momento de sentarnos para consensuar y tener en cuenta la realidad diversa y plural en la España del siglo XXI», afirmó el nuevo ministro canario.

Silencio en la agenda canaria

Insistiendo en este argumento, Ángel Víctor Torres destacó que «este país es más grande cuando es consciente de sus diferencias para caminar juntos como lo que somos», y tras agradecer la confianza depositada en el por el presidente del Gobierno, quiso reconocer el trabajo de su predecesora, Isabel Rodríguez, «porque han sido años de mucha relación entre el Gobierno central y las comunidades autónomas y hay muchos más acuerdos en disyuntivas difíciles que discrepancias y enfrentamientos, con múltiples comisiones mixtas y bilaterales para arreglar aquellas cuestiones que tienen dificultades entre las distintas administraciones».

Pese a sus referencias a Canarias, el ministro no hizo ninguna a específica a las cuestiones pendientes entre la comunidad y el Estado que le afecten a él como titular de la política territorial, o que están contenidas en el acuerdo de legislatura entre el PSOE y CC en el Congreso. Sí reconoció Torres haber hablado el lunes pasado con el líder nacionalista y presidente de Canarias, Fernando Clavijo, sobre el nombramiento y otros asuntos de las relaciones entre ambas administraciones.

Isabel Rodríguez le hizo a Torres entrega de la cartera ministerial de Política Territorial asegurando sentirse «muy tranquila» de la sustitución que estaba llevando a cabo porque «tienes esta casa en tu cabeza y esa concepción del Estado, y porque esa impronta que la Constitución dejó al país en su Título Octavo tú la has vivido en primera persona como presidente de Canarias». Destacó la lealtad con la que Torres trabajó desde ese cargo y se mostró convencida de que «vas a desarrollar esta tarea con muchísimo éxito».

En materia de Memoria Democrática, Torres recordó que siendo él alcalde de Arucas en 2003 recibió a la Asociación de Memoria Histórica del municipio, todavía sin los «mecanismos legislativos» actuales «responder con dignidad a las víctimas de la dictadura», y el logro que supuso posteriormente, durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero, poder «abrir los pozos del olvido» que albergaban los restos mortales de esas víctimas. «Esta cartera la defenderé en los avances que ya se han dado y haré lo posible para la convivencia pacifica de un país libre y demócrata que se ha sabido construir tras 40 años de dictadura», resaltó Torres.

Otra materia integrada en el departamento que asume el ministro Torres es el Comisionado para la Reconstrucción de La Palma, integrado hasta ahora en el ministerio de la Presidencia de Bolaños. El ahora también ministro de Justicia recordó que fue en sus frecuentes viajes a La Palma durante y después de la crisis volcánica cuando conoció más directamente a Torres, entonces presidente de Canarias, destacando en ese sentido el trabajo de «cooperación institucional» entre las distintas administraciones para hacer frente a las consecuencias del volcán, y que «por eso sé que va a ser un ministro extraordinario».

Junto a Bolaños y Rodríguez, acompañaron a Torres en su toma de posesión otros ministros destacados del nuevo Ejecutivo central: la propia María Jesús Montero como vicepresidenta cuarta y titular de Hacienda; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el ministro de Agricultura, Luis Planas. También asistieron al acto la actual alcaldesa de Las Palmas de Gran Canarias y ex ministra de ese departamento, Carolina Darias; y la mayoría de diputados y senadores socialistas canarios, además de otros dirigentes socialistas en las Islas, como el ex consejero de Presidencia Antonio Olivara, principal candidato a la secretaria de Estado de Política Territorial. No faltaron a la cita la esposa y el hijo del nuevo ministro.

Saavedra en el recuerdo

El acto de la toma de posesión de Ángel Víctor Torres como nuevo ministro de Política Territorial y Memoria Democrática estuvo marcado ayer por el fallecimiento hacía apenas unas horas del histórico dirigente del PSOE canario Jerónimo Saavedra, que fue precisamente el primer isleño en democracia que pasó por ese ministerio como titular de lo que entonces se denominaba Administraciones Públicas.

Tanto Torres como su antecesora, ahora titular de Vivienda y Agenda Urbana, ensalzaron la figura de Saavedra. El ministro, que afirmó haber compartido la noticia con Pedro Sánchez poco antes, desveló que él mismo había estado hablando por teléfono con Saavedra la noche anterior para comentar aspectos de la nueva tarea que asumía en un departamento conocido por el histórico socialista canario.

«Desde aquí mi homenaje a quien ha sido el padre del socialismo canario y un hombre que lo fue todo, dos veces ministro, presidente de Canarias, Diputado del Común y alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, además de diputado y senador», destacó. «Se no ha ido un hombre irrepetible y hoy es un día se sentimientos encontrados», resaltó un emocionado Torres entre el aplauso de todos los asistentes.

Isabel Rodríguez, por su lado, afirmó nada más abrir el acto de traspaso de carteras, que quería «tener un recuerdo muy especial para quien también ocupara esta responsabilidad» y de quien destacó que era «una referencia en la política canaria y estatal», dando el pésame «a toda su familia y a los socialistas canarios».