La mayoría de nosotros hemos sido víctimas de bromas de muy mal gusto por las que lo hemos pasado muy mal; es lo que ha ocurrido en Manzanares, una localidad de Ciudad Real, que se ha despertado este sábado 30 de enero tras conocer que uno de sus vecinos había llamado a la Policía Nacional afirmando que acababa de matar a su mujer en la capital de provincia, especificando incluso el supuesto lugar en el que ocurrieron los hechos: entre las calles Estación Vía Crucis y Paz.

En cuanto la llamada finalizó, la Policía Nacional envió a cuatro patrullas de agentes apoyadas por la Policía Local de Ciudad Real, y nada más llegar se dieron cuenta de que nada de lo que había contado la persona que había al otro lado del teléfono era real. Fue entonces cuando los responsables de localizar este tipo de conexiones vía móvil encontraron al responsable de esta pesada broma: un hombre residente de Manzanares.

La Guardia Civil lo detuvo horas más tarde acusado de un delito de desorden público por el que puede ser condenado hasta a un año de prisión según el artículo 561 del Código Penal. Y es que los recursos gastados por las fuerzas y cuerpos de seguridad en un posible asesinato que finalmente no era real es algo que no le va a salir precisamente barato al bromista, quien se lo pensará antes de volver a hacer algo parecido.