12 de abril de 2020
12.04.2020
Famosos

Marta López, la novia de Kiko Matamoros, se sincera sobre su peor momento

La modelo sufrió anorexia desde los 13 hasta los 17 años: "Pesaba 49 kilos con 1,73 cm de altura"

12.04.2020 | 18:43
Marta López en una imagen de archivo.

Son muchas las influencers que tienen que soportar críticas y ataques. Bien lo sabe Marta López, quien los ha sufrido en sus propias carnes de manera constante. Sin embargo, la joven modelo ha querido sincerarse con sus seguidores y desvelar una de las etapas más duras de su vida.

La novia de Kiko Matamoros se ha abierto en canal y ha hablado sin tapujos de la época en la que sufrió anorexia nerviosa de los 13 a los 17 años. A través de un vídeo, la joven se ha sincerado como nunca antes al respecto: "Pesaba 49 kilos con 1,73 cm de altura. Me empecé a obsesionar y coincidió con un problema que tuve en Granada con un grupo de amigas. No me adapté bien y me creó muchas inseguridades que somaticé en la anorexia", llegando a tal punto que perdió hasta diez kilos.

Marta López también ha querido hablar del daño que ocasionó en sus seres queridos, siendo este el punto de inflexión que le hizo recapacitar e intentar salir de esta dura enfermedad. "Les hice la vida imposible. Lo pasé fatal yo pero creo que ellos lo pasaron peor por esa impotencia de no saber cómo ayudarme. Yo siempre fui consciente del problema que tenía pero no quería salir", reconoce la modelo.

Sin embargo, no fue fácil para la modelo solucionar su problema: "Cuando decidí salir hubo un proceso mental que no me dejaba, me saboteaba a mí misma. Cuando salí de la anorexia me hinchaba a comer, tenía mucha ansiedad. Tuve cinco meses de atracones y cogí 20 kilos", confiesa.

Eso sí, con mucha fuerza y perseverancia, Marta López ha conseguido salir de esta enfermedad y llevar una vida estable y una sana relación con la alimentación, aunque asegura que es una enfermedad que te acompaña de por vida, por lo que lleva cinco años sin subirse a una pesa.

Respondiendo a las críticas, Marta ha terminado con un importante mensaje: "Nadie tiene que juzgarme. Hay que alegrarse por el éxito ajeno", sentencia.

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