Pudo haber ocasionado una auténtica tragedia. El conductor que en la noche del pasado sábado arrolló con su vehículo varias mesas en dos de las terrazas de la popular Avenida de Anaga está desde ayer en libertad con cargos. Se trata de un varón de 44 años, de nacionalidad española y que responde a las siglas H.A.S.E.

Por fortuna, los seis heridos que se registraron durante el accidente fueron dados de alta ayer. Sorprendentemente, no hubo que lamentar víctimas de consideración tras un incidente que dejó a toda la capital conmocionada. El responsable del incidente, que acumula además antecedentes por otros delitos –entre ellos algunos contra la seguridad vial– dio positivo en el test de alcoholemia. Concretamente, su tasa de alcohol era en esos momentos de 1,38 miligramos por litro, una cantidad que quintuplica lo permitido. Asimismo, ayer trascendió que es probable que además hubiera consumido algún tipo de sustancia estupefaciente. Fuentes de la Policía Local explicaron que se está a la espera de los resultados de los análisis.

Según los testigos que en torno a las 22:10 horas de la noche se encontraban paseando o consumiendo en los locales de la zona, el vehículo –de color blanco– salió a gran velocidad del túnel en dirección hacia San Andrés. Tras perder el control del coche, se precipitó sobre la acera del sentido contrario de circulación. En su recorrido arrolló mesas, sillas y algunos de los clientes de dos de los locales del inicio de la Avenida de Anaga: la cervecería La Sureña y el Sultán Kebab. A tenor del número de bolardos que arrancó, recorrió unos treinta metros antes de parar definitivamente el coche, de vuelta ya en la calzada.

Vídeo: Seis heridos tras estrellarse un coche contra una terraza en la avenida Anaga de Santa Cruz @ElojodeSantaCruz

Le acompañaba otra persona como copiloto que huyó del lugar de accidente. Este individuo fue localizado ayer por la policía pero fue no detenido porque por el momento solo se le podría imputar un delito de omisión del deber de socorro. Asimismo, la Policía Local de la capital confirmó que pese a que el responsable del atropello múltiple tiene el carné de conducir en vigor, no realizó el curso obligatorio de recuperación de puntos que debía haber cumplimentado tras varias infracciones anteriores. Los agentes valoran la posibilidad de imputarle, además, un delito por conducción temeraria. El proceso de elaboración del atestado final del incidente, en el que se determinará por ejemplo a qué velocidad circulaba el vehículo por el túnel de la Vía Litoral –que tiene una limitación máxima de 40 kilómetros por hora– obligará a los agentes a recabar informes de daños públicos y privados, además de la identificación de testigos y la toma de declaraciones. Contarán en esta tarea, además, con la ayuda de las imágenes captadas por las distintas cámaras de tráfico que hay en la zona.

Desde que se tuvo constancia del accidente, tanto la Comisaría de la Policía Local de la capital como el alcalde, José Manuel Bermúdez, mantuvieron un contacto fluido con los vecinos y empresarios de la zona para conocer todos los detalles y la evolución de los heridos. Asimismo, y tras retirar todos los desperfectos causados por el coche, ayer se procedió al vallado del espacio afectado.

Los que en ese primer momento fueron testigos del incidente temieron que se tratara de un atentado terrorista. Por este motivo, tanto los viandantes como los clientes de los bares corrieron a refugiarse en el interior de los locales. Baris Atastoken es el propietario de una de las dos terrazas afectadas, el Sultán Kebab. “Esto es lo más impactante que he vivido nunca, aún estoy en shock. Hoy he pasado todo el día con mi hijo, pudimos haber muerto”, explicó aún muy afectado. En total, este establecimiento tenía seis mesas colocadas en el momento del accidente. Por suerte, era la hora de recoger, ya que el cierre es obligado a las 23:00 horas a causa del semáforo rojo decretado en la Isla por la situación sanitaria. Esa circunstancia y el hecho de que solo tres de ellas estuvieran ocupadas por clientes que ya se disponían a abandonar el local evitó en buena parte una tragedia. “Yo estaba atendiendo en una mesa y una señora literalmente se me tuvo que echar encima porque venía el coche hacia nosotros”, recordó.

En el Sultán Kebab, prácticamente todas las mesas y sillas han quedado destrozadas. “Hay mesas partidas por la mitad”, destacó. “Oímos los ruidos cuando el coche empezó a llevarse mesas en La Sureña y todo el mundo empezó a correr. En el suelo había móviles, carteras, dinero, de todo. Lo primero era salvar la vida”, precisó.

Este empresario lamenta que este sea ya el tercer incidente de este tipo que se produce la zona. El año pasado, por ejemplo, un coche se estrelló contra La Sureña. La suerte también jugó un papel vital en ese accidente porque el local estaba casualmente cerrado. “Llevamos tiempo pidiendo una solución y se lo hemos pedido al alcalde. Sería necesario que se trasladaran los aparcamientos que están en frente a esta acera, así al menos el tráfico de ese sentido estaría más alejado de nosotros”, detalló. Pese a la difícil situación por la que atraviesa la hostelería, Atastoken prefiere no centrarse en las pérdidas. “Se ha roto todo el mobiliario y evidentemente no cobramos las cuentas. Lo primero era el bienestar de todos. El alcalde me ha llamado hoy para darnos las gracias por la ayuda que dimos y una señora también lo ha hecho a título particular”, aseguró.

Ahora, teme que la gente empiece a evitar sus locales ante la posibilidad de que un incidente de este tipo se vuelva a producir. “Con todo lo que hemos pasado este año, ahora esto”, lamentó. No obstante, el propietario de Sultán Kebab valoró que no se hayan producido fallecimientos. “De verdad que pensé que habría muertos. Fue terrible”, concluyó.

Imagen tras el incidente.

Imagen tras el incidente. El Día

“He vuelto a nacer. Fue cuestión de un centímetro”

Bea Hernández estaba en una de las terrazas contra las que embistió el vehículo causante del espectacular accidente de la Avenida de Anaga. “En mi caso, volví a nacer. Fue cuestión de un centímetro”, explicó ayer, aún conmocionada por lo que había vivido. “Que no haya matado a nadie es un milagro”, añadió. “La verdad es que se hizo un silencio en Santa Cruz que era impactante. Luego ya comenzó el caos de los gritos pidiendo una ambulancia y de los llantos”, continuó con su escalofriante relato. Hernández reconoció que aún sigue con “mal cuerpo” por lo vivido el sábado por la noche en la capital tinerfeña. La vida puede cambiar en cuestión de unos segundos y el accidente que arrolló varias de las mesas aún ocupadas de dos de los locales de la Avenida de Anaga –la cervecería La Sureña y Sultán Kebab– estuvo a punto de truncar el futuro de muchos vecinos de la capital. Ese “milagro” al que se refirió esta joven tinerfeña es aún mayor cuando recuerda cómo sucedió todo. “El coche salió del túnel ya dando tumbos y se chocó contra unas vallas. Ahí es cuando salió volando de frente, atravesó los cuatro carriles y se dirigió directamente hacia los bares”, detalló. “Concretamente, fue hacia mi y vi cómo dio un volantazo antes justo del impacto. Ya iba de lado cuando empezó a arrastrar las mesas, las sillas y las personas por los bares”, continuó. “Una de las llantas quedó a mis pies. Luego, el conductor intentó huir pero algunas personas consiguieron dejarlo dentro del coche hasta que llegó la policía”. | A.C.