11 de febrero de 2020
11.02.2020

Incautan en un restaurante de La Gomera un mero de 25 kilos sin haber pasado los controles sanitarios

Pesca subraya que con esta actuación se ha evitado un grave peligro para la salud pública

11.02.2020 | 18:05
El mero pasa el protocolo de la prueba de la ciguatera.

El Servicio de Inspección Pesquera de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias y el Seprona de la Guardia Civil han incautado el pasado viernes un mero de 25 kilos que carecía de la correspondiente documentación que acreditara su procedencia legal. Además, se trataba de un ejemplar al que no se le había sometido el correspondiente control previo de la ciguatera antes de su comercialización.

El ejemplar fue obtenido tras una inspección a un establecimiento de restauración en San Sebastián de La Gomera. Los agentes procedieron a levantar acta por las infracciones cometidas y a decomisar el ejemplar, retirándolo de la comercialización y depositándolo posteriormente en la Cofradía de Pescadores de Valle Gran Rey, donde se le practicó el protocolo de la prueba de la ciguatera, estando a la espera de los resultados. Con esta actuación se ha evitado un grave peligro para la salud pública.

En el año 2013 se produjo una intoxicación de 14 personas en Lanzarote por la ingesta de un mero que no había pasado los controles previos de ausencia de ciguatoxina. Por dicha intoxicación, el dueño de la pescadería fue condenado a tres años y medio de cárcel por un delito contra la salud pública y un empleado, a dos años y nueve meses.

Los afectados tuvieron que ser tratados de urgencia, sufriendo diarreas, calambres, dolor de muelas, picores, entre otros síntomas, e incluso necesitando algunos de ellos un tratamiento médico de tres meses y quedándole a la mayoría secuelas en forma de parestesias.

Desde la Dirección General de Pesca se recuerda que todos los productos de la pesca que se comercialicen deben pasar por los puntos de primera venta, que son los únicos que garantizan los controles sanitarios oportunos, entre los que se incluye un control obligatorio para ciertas especies de la ausencia de la ciguatoxina antes de su comercialización, como es el caso del mero. Además, se anima a que los clientes soliciten a los restaurantes la etiqueta de primera venta de los productos que van a consumir.

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