La hermana de Diana Quer, Valeria, se ha desplazado este miércoles hasta los juzgados de Santiago para asistir a la segunda sesión del juicio contra Enrique Abuín por el asesinato de la joven madrileña.

A las puertas del edificio judicial, en compañía de su padre, Juan Carlos Quer, y de la presidenta de la Asociación Clara Campoamor, Blanca Estrella, la joven ha dicho que afronta esta vista "con la cabeza alta", y ha asegurado que la "fuerza" para presentarse se la da su "hermana".

Juan Carlos Quer ha llegado a los juzgados cerca de las 9,30 horas en compañía de su hija Valeria, que llevaba gafas oscuras y una bufanda de gran tamaño que le cubría parcialmente el rostro.

Ante los medios de comunicación, la hermana de la víctima ha destacado la necesidad de permanecer "fuerte". "Hay que estarlo, no queda otra", ha añadido.

Acude a la vista, ha resaltado, para "hacer justicia" con "fuerza" y con "la cabeza alta", que "es lo que hay que tener en este momento". A la pregunta de quién le da la fuerza para afrontar el proceso ha contestado: "Me la da mi hermana".

'El Chicle' pidió a sus familiares horas después del crimen que mintieran a la Guardia Civil y que dijesen que esa noche había salido con su mujer, según los testimonios recogidos este miércoles en el juicio contra él que se celebra en la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago.

Tanto su exmujer, Rosario Rodríguez, como la hermana de esta, Elena Rodríguez, y su excuñado, Adrián Castroagudín, han reconocido que El Chicle les pidió al día siguiente del crimen que si la Guardia Civil les preguntaba, contasen que esa noche estuvo con la que entonces era su mujer. Y así lo hicieron.

La exmujer de El Chicle, ante los periodistas. EFE

Los tres no sospecharon de él, porque, según han declarado en la vista con jurado popular, no le veían capaz de hacerlo, pero como tenía antecedentes policiales podría ser sospechoso de la desaparición de Diana y no dudaron en ofrecerle una coartada.

Vanesa, hermana gemela de la exmujer, se ha reafirmado en que el acusado por el crimen de Diana Quer le había agredido sexualmente e incluso amenazado con posterioridad, cuando ella aún era menor de edad con apenas 17 años.

La exmujer ha reconocido que no habló mucho con él del caso de Diana Quer, aunque era muy mediático, y no le preguntó si había sido él porque no se imaginaba que fuera a hacerlo.

Pero el detonante fue cuando un día llamó por teléfono a sus suegros y le dijeron que la televisión estaba en su casa y que estaba saliendo su hija. "Aquí se acabó, se va a saber la verdad, y así fue", pensó Rosario Rodríguez en ese momento.

Aunque no creía que el entonces su marido pudiera hacer algo semejante, ahora, una vez que le han dicho que fue él, piensa que sí lo hizo. "Lo hizo todo solo, claro", ha afirmado.

En medio de la declaración del excuñado de El Chicle Valeria ha tenido que salir de la sala, entre sollozos, acompañada de Estrella. El presidente del tribunal, Ángel Pantín, ha permitido que se fuera. "Puede salir si no se encuentra bien", le ha dicho.Un amigo le acompañaba a ver chicas a institutos

Manuel S.G, un amigo de José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle, ha reconocido en el juicio por este caso que le acompañaba a las cercanías de los institutos para ver a chicas, a las que piropeaba insistentemente.

Manuel S.G. ha comparecido como testigo en la vista oral con jurado que desde ayer se celebra en la Sala Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela.

Un amigo de 'El Chicle', asesino confeso de Diana Quer: "Le gustaban delgadas"

El testigo ha explicado que al Chicle le gustaban especialmente las chicas "morenas, de pelo largo y delgadas" y de "veintipocos años", pero ha indicado que nunca siguieron a ninguna y que se limitaban a decirles "guapas, tías buenas y morenas" cuando iban a los institutos.

También le gustaban así cuando acudían a locales de alterne, ha añadido el testigo, que ha asegurado que el Chicle es "muy mentiroso" y que cuando hablaban del caso de Diana Quer decía que "no la encontrarían más", que se habría ido al extranjero.

Manuel S.G. acompañó al Chicle meses antes de la desaparición de Diana -en invierno de 2015/2016, según ha dicho- a la nave de Asados de Rianxo, donde en agosto de 2016 el supuesto asesino de la joven arrojó su cuerpo en un pozo y donde permaneció casi 500 días hasta su hallazgo.

Ambos fueron a la nave a coger muebles forzando la entrada, como ayer dijo en el juicio a El Chicle.

Aunque el acusado indicó en su declaración que antes de arrojar el cuerpo no sabía si había agua en el pozo, su amigo ha manifestado en el juicio que precisamente abrieron la tapa de hormigón de ese agujero y sí comprobaron que tenía agua.

La tapa era muy pesada, ha añadido el testigo. Tanto, que Manuel S.G. ha considerado que son necesarias dos personas para levantarla.

También han comparecido en la vista dos chicas, hermanas, a las que el Chicle abordó el sábado 23 de diciembre, días antes de ser detenido. El acusado iba con su coche y paró al lado de las jóvenes para ofrecerles, de forma insistente, llevarlas hasta el bar al que se dirigían.

Ellas no quisieron montar y el Chicle se marchó. Pero cuando estaban en el bar, le vieron pasar con el coche varias veces. Hasta cuatro veces, según pudo contar una de las hermanas, que también ha relatado que el acusado insistía mucho en "rubia, ven aquí".