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Objetivo: ‘operación Minikasino’

Muchos locales de juegos recreativos han sufrido robos violentos en los últimos años | Policía Nacional y Guardia Civil han desmantelado a varias bandas de atracadores

El inspector de la Policía Nacional Carlos Baute atiende una llamada durante un servicio. Andrés Gutiérrez

Un menor de edad, implicado en varios asaltos en el Sur de Tenerife, fue interceptado por el Instituto Armado en el aeropuerto de Barcelona con una identidad falsa y acompañado de un joven mayor de edad, cuando pretendía huir a Londres. Días antes, un empresario sufrió una brutal paliza en su casa de La Camella, en el municipio de Arona, para robarle una importante cantidad de dinero, joyas y relojes.

En el verano del 2020 se sucedieron diversos robos con violencia en establecimientos abiertos al público en el área metropolitana. De forma concreta, los delitos ocurrieron en el Distrito de Ofra, en Santa Cruz de Tenerife. Los autores eligieron, sobre todo, salas de juegos recreativos de MiniKasino, supermercados y alguna gasolinera. Y los policías nacionales de la Comisaría de Distrito Norte de la capital encargados de investigar los delitos contra el patrimonio en esa zona detectaron similitudes en el procedimiento usado por los ladrones.

Los agentes están convencidos de que, a lo largo de los últimos años, algunos adolescentes que eran clientes de los citados negocios se convirtieron en informadores o autores materiales de los citados asaltos, sobre todo a los ya mencionados MiniKasinos. En sus visitas controlaban las medidas de seguridad y los movimientos de la única empleada que suele haber en dichos locales. Para perpetrar el atraco solían reunirse tres individuos, que accedían al inmueble con cuchillos de 30 centímetros de largo, machetes o pistolas simuladas. Con esas armas lograban intimidar a la trabajadora y apropiarse de la recaudación, casi siempre cuando faltaba poco para cumplirse la hora del cierre.

El inspector de la Policía Nacional Carlos Baute, que entonces ejercía de jefe del Grupo de Investigación, explica que los implicados son, generalmente, adolescentes pertenecientes a familias desestructuradas y consumidores de diferentes drogas. Al no tener ingresos económicos, «optan por la vía fácil: cometen atracos, que implican un reparto rápido de los beneficios».

Varios de esos hechos ocurrieron en la zona de Ofra, en la avenida Príncipes de España, y en Chimisay. El citado mando apunta que «recabamos las grabaciones de las cámaras de videovigilancia, los vimos, pero no sabíamos quiénes eran». Llevaban guantes, mascarillas, braga o pasamontañas. Así se empezó a fraguar la operación Marytón.

Durante el mismo verano, ocurrieron otros robos violentos en demarcación de la Guardia Civil. Uno de ellos se produjo en una sucursal bancaria de La Matanza de Acentejo, en la que se empleó una arma de fuego simulada. En opinión de Baute, los implicados «subieron un peldaño» en el riesgo asumido, en la medida en que se trató de un local con más personal y en el que podían haber otros clientes en ese momento.

El capitán Leonardo Rey explica que doce miembros de un grupo del Sur ingresaron en prisión

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El inspector aclara que, gracias a los canales de coordinación y colaboración entre la Comandancia de la Guardia Civil y la Comisaría de Distrito Norte de Santa Cruz de Tenerife de la Policía Nacional, se llegó a la conclusión de que uno de los que intervino en los robos violentos de Ofra también tomó parte en el atraco al banco en La Matanza. Ese fue el detonante para que el equipo liderado por Baute centrara su investigación sobre una serie de individuos. Manifiesta que varios policías están especializados en el visionado de las imágenes de las cámaras de seguridad, lo que les permitió sacar algunas conclusiones que contribuyeron a la identificación de los autores, a pesar de que ocultaban sus rostros. Pero el inspector advierte de que esos elementos solo resultan válidos para la labor policial, pues no sirven a la hora de mantener una acusación ante un juez, y ayudan a centrar las gestiones para localizar a un determinado grupo u otro.

Tras el asalto al banco en La Matanza, los profesionales de la Guardia Civil consiguieron la matrícula de un coche en el que huyeron los implicados. Y, a partir de ese momento, siguieron la pista de forma más rápida. De hecho, atraparon in fraganti a la banda cuando cometía un atraco en un MiniKasino de Parque La Reina, en Arona.

Dos de los citados locales de juegos recreativos que han sido más asaltados en los últimos años, por diversas bandas y en diferentes años, son los ubicados en el centro comercial Concorde, en Taco, y en el edificio Jumbo, en Príncipes de España (Ofra). En la operación Marytón de la Policía Nacional fueron arrestados un menor de edad, un joven de alrededor de 20 años y otro individuo, que quedó investigado, puesto que ya se hallaba en prisión provisional, tras ser atrapado por la Guardia Civil. Todos ellos residían en las cercanías de donde realizaron las infracciones penales. La Unidad Orgánica de Policía Judicial del Instituto Armado hizo registros domiciliarios en los que fueron intervenidos efectos que, tras su análisis, demostraron que uno de sus arrestados también cometió robos violentos en la zona de Ofra en el verano del pasado año.

El mismo Grupo de Investigación de Distrito Norte, explica Carlos Baute, también efectuó en el 2019 la operación Remonty, con la que se esclarecieron quince robos violentos en todo Santa Cruz de Tenerife. Hubo dos detenidos y otros tantos investigados, todos vecinos de Añaza y Santa María del Mar. Para llevar a cabo sus acciones, sustraían vehículos y los más habituales eran Mitsubishi Montero. Los implicados eran menores de edad y jóvenes de entre 18 y 22 años.

Y en 2021, el equipo liderado por el inspector Baute efectuó la operación Éfeso, con la que se esclarecieron algunos atracos de los perpetrados en el municipio de Santa Cruz. El líder de la banda era un joven, natural del barrio de Juan XXIII, pero que ya entonces vivía en Las Caletillas. Este chico organizaba los robos y decidía el día y la hora en que debían actuar. Siempre iba con dos colaboradores, que podían variar según los atracos, y la novia de uno de ellos avisaba de la proximidad de patrullas de Policía activadas por las alarmas de los negocios. Cuando obtuvieron indicios contundentes, los policías nacionales de Investigación de Distrito Norte de Santa Cruz arrestaron a tres delincuentes y la pareja de uno de ellos. «A través del análisis de los dispositivos intervenidos en detenciones y registros se hallaron conexiones entre los investigados y se obtuvieron elementos indiciarios suficientes para proceder a su detención», apunta el inspector Baute. En el ámbito de los menores implicados, la investigación fue dirigida por el fiscal delegado de Menores en la provincia, Manuel Campos Davó.

El capitán Leonardo Rey es jefe de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil en Santa Cruz de Tenerife. Su equipo empezó a investigar en mayo del pasado año a raíz de una serie de robos con fuerza y violencia en el Sur de Tenerife. Los implicados accedían a casas, en las que se apropiaban de efectos y también de un vehículo, que después se usaba para perpetrar otro atraco. A mediados de dicho mes, los implicados asaltaron la gasolinera de El Ramonal, en Las Zocas (San Miguel). Los autores usaron un todoterreno Mercedes, que más tarde dejaron abandonado en Valle San Lorenzo (Arona).

Los participantes en los hechos variaron según los casos, pero alguno estuvo presente en todos los delitos. En octubre se produjo un episodio especialmente grave. Un empresario, que reside en la zona de La Camella (Arona), sufrió un atraco en el que acabó con lesiones muy graves tras ser agredido con objetos contundentes. En su apartamento le sustrajeron joyas, relojes y una cantidad significativa de dinero en efectivo. Como consecuencia de los golpes recibidos, la víctima permaneció ingresado en un hospital varias semanas. Este asalto llevó a los investigadores de la Guardia Civil a realizar la explotación de la denominada operación Klopé con los indicios que ya tenían.

Uno de los implicados en el robo violento era menor de edad. Este y otro de los integrantes de la banda, un joven mayor de edad, decidieron abandonar Tenerife para evitar problemas. El menor usó una identidad falsa (con un documento nacional de identidad de otro miembro del grupo) para salir de Tenerife con rumbo a Barcelona. Ambos fueron arrestados al llegar al aeropuerto del Prat por la Guardia Civil, cuando ya tenían comprado el billete para viajar a Londres. Los dos llevaban encima efectos relacionados con el robo con violencia de La Camella, mucha cantidad de dinero en efectivo y joyas.

Para el inspector Baute, varios clientes de locales de juegos ejercieron de autores materiales de atracos

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Todos los miembros de esta organización de ladrones son canarios, a excepción de un peninsular que lleva muchos años asentado en el Sur de Tenerife. Los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial detuvieron a individuos en Arona, Valle San Lorenzo, El Fraile, Guía de Isora y Golf del Sur (San Miguel de Abona). En total, los investigadores efectuaron siete registros domiciliarios.

El equipo liderado por el capitán Leonardo Rey consiguió arrestar a 17 personas en distintas fases. De ellas, 12 ingresaron en prisión provisional por orden judicial. Los cinco restantes no participaron de forma directa como autores materiales de los hechos más graves, sino que ejercieron de colaboradores.

A esta banda se le atribuye media docena de robos con violencia, cinco robos con fuerza, un delito de tenencia ilícita de armas, otro por tráfico de droga (cantidades pequeñas) y otro de pertenencia a organización criminal. Los atracos tuvieron lugar en la gasolinera de Las Zocas y en otra más, en dos viviendas y en un MiniKasino. Además, los guardias civiles tienen constancia de que el sexto robo violento consistió en un vuelco de droga; es decir, en el robo de sustancia estupefaciente a un traficante, que, como es evidente, no denunció este hecho concreto.

En cuanto a los robos con fuerza, se produjeron en un bar, una farmacia, en una casa y en un invernadero dedicado a la producción industrial de cáñamo en el Sur de la Isla (cultivo de plantas de cannabis sativa para un uso distinto al de estupefaciente).

Los delitos tuvieron lugar entre mayo y finales del pasado año. Según el capitán de la UOPJ, debido a la participación de tantos individuos resultó complicado seguir y capturar a todos ellos. La banda era muy activa en la zona Sur de la Isla, con unos procedimientos muy violentos y con gran efectividad en sus acciones. Con su captura se apreció, durante unos meses, un descenso en la comisión de este tipo de delitos en la comarca, explica el mando. Para Leonardo Rey, en el desarrollo de esta operación «hubo una coordinación muy buena con la Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife y los juzgados de Instrucción». La operación Klopé fue posible gracias al trabajo de agentes del Equipo de Delitos contra el Patrimonio de la Policía Judicial de Santa Cruz de Tenerife, miembros de la Policía Judicial de Playa de las Américas y varias áreas de Investigación de la Compañía de Las Américas.

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