Canarias recibió en los diez primeros meses del año a 1.470 inmigrantes llegados a sus costas en pateras o cayucos, un 21 por ciento más que en el mismo período del ejercicio pasado, con lo que la afluencia de irregulares a las islas supera ya la cifra con la que se cerró 2018 (1.307).

El repunte de la entrada de inmigrantes irregulares a Canarias por vía marítima contrasta con el retroceso que están experimentando esos flujos en el conjunto de España, según los datos que publica cada quince días el Ministerio del Interior.

Hasta el 30 de octubre, habían llegado a España por vía marítima 22.247 irregulares en 1.030 pateras o cayucos, la mitad que el año pasado en estas mismas fechas (25.437 personas menos, un -53,3 %).

El flujo de inmigrantes a Canarias desde las costas de África se había mantenido hasta julio en cifras muy parecidas a las de 2018 (con una diferencia de una sola persona al término de julio).

Sin embargo, en los tres meses siguientes, agosto, septiembre y octubre, llegaron a Canarias casi un millar de personas.

Solo en octubre, han alcanzado el litoral de Canarias o han sido rescatados en su entorno 495 inmigrantes irregulares a bordo de 22 pateras o cayucos, lo que representa que el mes pasado concentra por sí solo la tercera parte de todas las llegadas del año 2019.

Esa cifra incluye al cayuco con 150 personas socorrido el 28 de octubre por Salvamento Marítimo 277 millas al sur de Gran Canaria, el segundo mayor en diez años, tras el que se interceptó el 18 de junio de 2018, con 152 ocupantes a bordo.

Al menos seis personas han muerto en el intento de llegar a Canarias en lo que va de año: una mujer y un bebé que se ahogaron al desembarcar en la madrugada de 15 al 16 de mayo en la playa de Las Marañuelas, en Gran Canaria, y cuatro perecieron hace unos días 600 kilómetros al sur de las islas tras pasar dos semanas a la deriva en un cayuco en el Atlántico, hasta que fueron rescatados por un petrolero. Esos dos sucesos se saldaron además con dos desaparecidos.

Las cifras de afluencia de inmigrantes por mar a Canarias están muy lejos, no obstante, del nivel que alcanzaron en 2006, durante la llamada crisis de los cayucos, cuando llegaron por vía marítima a las islas alrededor de 32.000 irregulares