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Semana Santa 2022

Taganana y su Cristo del Naufragio

Cada Jueves Santo, hasta el año 2014, salía en procesión la imagen rescatada del naufragio del vapor francés ‘Flachat’

Un feligrés ante el Cristo del Naufragio que se custodia en la iglesia de Taganana. María Pisaca

La imagen fue hallada por un cabrero entre la mercancía del vapor francés Flachat, que encalló por falta de visibilidad que provocó la calima del 15 de febrero de 1898 en la playa de Anosma. El farero de la Punta de Anaga Antonio López-Balboa la rescató, promovió su restauración y hasta su esclavitud.


En la parroquia de la Virgen de las Nieves, en Taganana, se venera el Cristo del Naufragio, una de las pocas advocaciones que se recuerdan a nivel mundial y que surge por la devoción popular

Al borde de la media noche del 15 de febrero de 1898, ante el incesante sonar de la bocina de un vapor, el torrero del Faro de Anaga Antonio López-Balboa Loureiro se desplazó hasta las inmediaciones de la playa de Anosma, entre la Punta de Las Manchas y los Bajos Verdes de Anaga, donde los historiadores cuentan que a causa de la nula visibilidad producida por la calima chocó el buque contra alguna de las bajas, partiéndose en tres pedazos.

Se trataba del vapor francés Flachat, construido en los astilleros M. Pearce&Co., en Stockton (Liverpool) en 1880, propiedad de la Compagnie Générale Transatlantique, era un velero de tres palos, con aparejo de bergantín-goleta, y motor con máquina alternativa de triple expansión que le imprimía una velocidad de 10 nudos. Medía 90 metros de eslora, 11 m. de manga, 7.6 m. de calado. La tripulación la formaban 50 hombres, según hace constar en uno de sus artículos el cronista oficial de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Ledesma.

A consecuencia de este naufragio fallecieron 43 pasajeros y 34 tripulantes, muchos de ellos enterrados en el cementerio de San Andrés y por los que se celebró un funeral en la parroquia de La Concepción de Santa Cruz el 21 de febrero de 1898.

Cuando llegó el torrero del Faro de Anaga a la playa de Anosma se encontró a un cabrero del barrio de Las Bodegas que intentaba abrir una caja de cinc que había sido arrastrada por las olas hasta la costa. Dentro de ellas se encontraron otras dos de madera. En una, una imagen de un Cristo Crucificado con los brazos desmembrados para facilitar su embalaje y en la otra, una Inmaculada Concepción que a la postre recibió culto en la casa de Ambrosia Melián hasta que en 1912 fue cedida a la iglesia.

Cuenta la tradición que el cabrero, que encontró una imagen donde intuía que debían haber joyas objetos de valor, acabó por dañar las extremidades de la imagen con el regatón de su lanza, hasta dejarlo cojo.

Fue precisamente el propio torrero del Faro de Anaga quien en 1907 encargó al escultor palmero Arsenio de las Casas Martín que armara y retocara la imagen para exponerla al culto, un trabajo que ascendió a trescientas pesetas y que costeó la Cofradía de Nuestra Señora de las Nieves.

La devoción del que comenzó a llamarse el Cristo del Naufragio fue tal que en 1914 se crea la Esclavitud en su honor, precisamente por el entusiasmo del farero. Los componentes vestían traje y guantes negros y llevaban un crucifijo pendiente de un cordón rojo. Entre sus objetivos: prestar auxilio a las víctimas de cualquier accidente marítimo y ofrecer cada año un funeral en memoria de los fallecidos en el vapor Flachat.

Aunque su festividad se celebra el 3 de mayo, día de la Cruz, cuando el Cristo del Naufragio salía en procesión por los alrededores de la plaza, entrando también en la ermita de Santa Catalina, hasta el año 2014 –cuando ya no se celebró– era costumbre su participación en los cultos en la vía pública del Jueves y Viernes Santo. Sin embargo, el miedo a estropearlo tras su restauración llevó a que no volviera a salir en una procesión en la que participaban los pasos de Santa María Magdalena y San Juan Bautista, elaboradas por el escultor Arsenio de las Casas Martín que, durante la reparación del Cristo, realizó estas tallas aprovechando su estancia en el pueblo que fue municipio independiente.

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