04 de octubre de 2020
04.10.2020
Crisis del coronavirus

París cerrará bares y gimnasios con menor incidencia del virus que en Madrid

Las autoridades francesas decretan la "alerta máxima sanitaria" y refuerzan las medidas preventivas ante la presión creciente en los hospitales de la región parisina

04.10.2020 | 21:36
Una mujer camina frente a un restaurante en París.

La expansión del coronavirus no da tregua a París. Este mismo lunes, la capital francesa pasa a ser considerada "zona de alerta máxima". Las nuevas restricciones anunciadas esta misma mañana por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y la prefectura parisina entrarán en vigor mañana martes. El Gobierno espera así frenar la ola de contagios que se traduce ya en una fuerte tensión en los servicios de cuidados intensivos de la región parisina.

París y sus tres departamentos limítrofes -Hauts-de-Seine, Seine-Saint-Denis y Val-de-Marne- han sobrepasado los límites de los tres marcadores establecidos por el Gobierno para decretar la "alerta máxima": la tasa de incidencia de la enfermedad (250 por 100.000 habitantes en 7 días) su incidencia entre los más mayores (100 por 100.000 habitantes) y la tasa de ocupación de los servicios de reanimación (30% de UCIS ocupadas por pacientes de covid-19).

En este contexto, durante los próximos 15 días, bares y cafés deberán cerrar sus puertas. La venta de alcohol estará prohibida a partir de las 22h, así como su consumo en los espacios públicos. Los restaurantes no se verán afectados por las nuevas restricciones, siempre y cuando respeten de manera estricta el nuevo protocolo sanitario, que será publicado a lo largo del día.

Aforo limitado en las universidades

Las universidades, uno de los principales focos de contagio -el 40%-, tendrán que limitar su aforo al 50%. Las fiestas de estudiantes también estarán prohibidas.

Gimnasios, piscinas, salas de baile y de juegos también se verán obligados a echar el cierre durante dos semanas. Los espacios deportivos al aire libre, como estadios de futbol o terrenos de entrenamiento, podrán continuar abiertos mientras no superen el 50% de su aforo. Cines, teatros y museos podrán continuar con su actividad a condición de respetar las reglas sanitarias.

Los eventos destinados a recibir al público tendrán que limitar su aforo a 1.000 personas. Las reuniones en el espacio público continuarán estando limitadas a un máximo de 10 participantes. Los centros comerciales tampoco se salvan de las nuevas restricciones, podrán acoger como máximo a un cliente por cada 4 metros cuadrados.

Las nuevas restricciones pasarán factura. En una tesitura económica especialmente frágil y degradada, Anne Hidalgo prometió a los "actores económicos" que "se tomarán todas las medidas para evitar cierres y despidos".

Las residencias de mayores limitarán las visitas

Las residencias de mayores contarán con un nuevo sistema de funcionamiento: las visitas estarán autorizadas con cita previa y limitadas a dos personas. Los empleados de dichos establecimientos también serán sometidos a un control estricto. Según la Agencia Regional de Salud de Ile-de-France, se realizarán "chequeos preventivos de todos sus profesionales con una frecuencia de 14 días en la medida de lo posible".

A pesar de las secuelas económicas de las nuevas normativas y limitaciones, decretar la "zona de alerta máxima" en París y sus alrededores parece inevitable ante la aceleración del virus. Según la Agencia de Salud de la región parisina, cada día se contabilizan más de 3.500 nuevos casos y 203 focos de contagios permanecen activos.

La capital francesa ha superado durante varios días consecutivos los límites máximos de los marcadores destinados a activar la alerta máxima. Una tendencia al alza del covid confirmada a lo largo del fin de semana, con 270 casos por 100.000 habitantes a siete días mientras que la ocupación de las UCIS ronda el 35%. En Madrid capital, la incidencia a 14 días es de 777 casos por cada 100.000 habitantes.

Marsella reabrirá sus restaurantes

Ante la multiplicación de los positivos de coronavirus, el ministro de Sanidad, Olivier Véran, lanzó la señal de alarma el pasado jueves: si la situación sanitaria continuaba empeorando en los próximos días, el Gobierno no tendría "otra opción que declarar París y sus alrededores como zona de alerta máxima a partir del lunes". Las medidas decretadas hasta ahora -el uso obligatorio de la mascarilla o el cierre de los bares a las 22h- no han dado sus frutos.

Marsella, una de las metrópolis más afectadas por la epidemia y donde la alerta máxima fue decretada la semana pasada, reabrirá este lunes sus restaurantes bajo un estricto protocolo sanitario. Según los representantes del sector, los restaurantes tendrán que identificar a sus clientes para poder ponerse en contacto con ellos si fuera necesario y mantener un espacio de 1,5 metros entre cada mesa. Los detalles de la nueva normativa serán publicados a lo largo de este lunes.

Toda precaución es poca ante la multiplicación del número de contagios. La noche del domingo, Francia registró 12.566 nuevos casos de covid-19 y 32 fallecidos en las últimas 24 horas, alcanzado un total de 619.000 positivos y más de 32.000 víctimas mortales.

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