Si antes de la concatenación de crisis (pandemiaGuerra en Ucraniainflación) un hogar español gastaba de media en torno a 30.000 euros al año en alimentaciónviviendavestimentatransporte y ocio, por poner los ejemplos más significativos, el año pasado la cifra escaló hasta los 31.500 euros, un 7,9% más que en 2021. Es el volumen más elevado del que tiene constancia el Instituto Nacional de Estadística (INE), quien publica la Encuesta de Presupuestos Familiares, en 15 años, y está esencialmente relacionado con el encarecimiento generalizado de precios: primero, porque el gasto ha subido un 16,9% en los últimos dos años, mismo periodo que lleva la inflación avanzando sin parar; segundo, porque el organismo ofrece la tasa de crecimiento si este encarecimiento no se hubiese disparado en 2022, y este se queda en un 2%; tercero, porque las tres partidas más abudantes en los presupuestos familiares (vivienda, alimentación y transporte) son también las más afectadas por esta crisis, y, juntas, se han encarecido un 27,6% en un año.

Hay que tener en cuenta que los precios llevan subiendo ininterrumpidamente desde enero de 2021, pero la situación alcanzó una velocidad y niveles preocupantes a principios del 2022, año que analiza este estudio. Los precios llegaron a estar casi un 11% más altos que el año anterior principalmente por el encarecimiento de la energía, y justo cuando este suministro empezó a dar tregua, se desbocó el precio de la alimentación, que oscila desde verano del año pasado en una inflación de entre el 12% y el 16%.

No es de extrañar, entonces, que las familias españolas incrementaran su gasto en las partidas básicas de consumo un 7,9% hasta los 31.568 euros en 2022. O que hiciera lo propio el gasto medio por persona, que también pasa de los 11.779 euros a los 12.780 euros, un 8,5% más. Ambas cifras son, además, sobre un 17% mayores a las de 2020, porque en 2021 ya habían hecho un avance similar.

“Debido a la crisis sanitaria consecuencia de la Covid-19 los hogares modificaron sus hábitos de consumo a lo largo del año 2020, lo que provocó una disminución del gasto que se recuperó en parte en 2021”, contextualiza el documento publicado este miércoles por el INE. “Esta recuperación no ha sido completa hasta 2022, en el que el gasto medio por hogar fue 1.325 euros superior al de 2019”, plantea el texto, advirtiendo, de todos modos, que hay grupos que todavía no están donde estaban antes de la pandemia, como por ejemplo la ropa, el ocio o el alcohol y tabaco.

Vivienda, alimentación y transporte

En cualquier caso, de acuerdo con los datos de 2022, el gasto en las tres categorías que más presupuesto del hogar se llevan ha subido un 27,6%. Vivienda, alimentación y transporte suponen el 60% del gasto de las familias, y, a juzgar por esta radiografía, se han encarecido un 3,5% la primera (se sitúa por encima de los 10.242 euros anuales por hogar y en los 4.100 euros por persona), un 5% la segunda (5.000 euros de gasto familiar) y 17,4% la tercera (3.800 euros al año por domicilio).

En cualquier caso, lo que más se dispara es el consumo en restauraciónocio cultura, lo que confirmaría la euforia relacionado con la salida de la pandemia con la que muchas compañías han explicado que les haya seguido yendo bien pese a la tormenta macroeconómica.

En concreto, el gasto en restaurantes y hoteles crece un 29% en 2022 situándose en los 2.953 euros anuales por hogar y en los 1.195 euros por individuo; en ocio y cultura, un 18,6% hasta los 1.500 euros (621 euros a nivel personal). Aparece, a mucha distancia, el aumento de gasto en educación, de un 6,6% (467 euros por hogar); y también en ropa y en calzado, que avanza un 6,5% (1.231 euros), pero que se queda todavía a 200 euros de donde estaba antes del covid.