12 de septiembre de 2020
12.09.2020
Crisis del coronavirus | El motor de la economía canaria

La ministra Maroto promete un plan específico para el sector turístico

El grupo Lopesan cierra cuatro hoteles en Gran Canaria y Fuerteventura | El Gobierno de Canarias envía a Madrid el protocolo para realizar test en origen y destino

11.09.2020 | 22:44
La ministra Reyes Maroto -quinta por la izquierda- junto a los alcaldes de los municipios turísticos en el Teide.

La pandemia del coronavirus provoca un efecto dominó devastador en el sector turístico. El aumento de los contagios en las Islas conlleva el veto en cascada de los países emisores y la falta de turistas desencadena el despido temporal de miles de trabajadores y el cierre de los hoteles ante la ausencia de clientes. Si hace una semana la cadena Riu anunciaba el cierre progresivo de ocho complejos en Canarias, ahora es Lopesan la que ha decidido que cuatro de sus establecimientos dejen de operar. El próximo miércoles cesarán su actividad el Abora Catarina y Abora Buenaventura, en Gran Canaria, mientras que el hotel IFA Altamarena y las IFA Villas Altamarena, en Fuerteventura, cerrarán sus puertas el lunes 28 de septiembre.

La empresa califica de "compleja y traumática" esta decisión, que justifica por "la crisis que afecta al sector turístico en Canarias y el notable descenso registrado en el volumen de reservas tras el cierre de los mercados tradicionales del Archipiélago, provocado por la declaración de las Islas como zona de riesgo ante el incremento de casos positivos por Covid". De todas formas, Lopesan ha lanzado un mensaje optimista a los turoperadores, agencias de viajes y clientes, mostrando su confianza en que la actual situación mejore "de forma paulatina y en un breve espacio de tiempo" para que "estos icónicos establecimientos de la compañía puedan volver a recibir huéspedes con las máximas garantías". En Gran Canaria, continuarán abiertos los hoteles Lopesan Baobab Resort, Lopesan Villa del Conde Resort, Abora Interclub Atlantic y Kumara Serenoa.

Esta delicada situación del sector fue abordada en el encuentro que la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, mantuvo ayer con los alcaldes de la Asociación de Municipios Turísticos de Canarias (Amtc) en el parador de las Cañadas del Teide. Un encuentro en el que la ministra les trasladó la puesta en marcha de un plan específico para el sector de las Islas en el que participará esta organización, que reúne a las trece corporaciones con más peso en el turismo. Esta hoja de ruta, que tendrá carácter multidisciplinar y contará con la participación de otros ministerios, será financiada con fondos europeos, en cuya definición e importes ya negocian el Ejecutivo central y la Comisión Europea.

Durante la reunión, los municipios turísticos reivindicaron su papel para salir de la crisis y los alcaldes trasladaron a Reyes Maroto la necesidad de contar con planes de choque para reactivar al sector e inversiones en infraestructuras, recordando, además, que las corporaciones locales tienen un papel clave al estar en primera línea en la lucha contra la pandemia.

También habrá que buscar financiación para realizar los test en origen y destino, una iniciativa aprobada el jueves y promovida desde hace meses por el Gobierno canario, que se ha encargado de elaborar y enviar a Madrid el protocolo para coordinar estas pruebas. El objetivo es que este texto sea el que se apruebe en la reunión que celebrarán los ministros de Turismo europeos el 28 de septiembre y así crear corredores seguros para tratar de salvar la temporada de invierno, al menos con Reino Unido, Alemania y los países nórdicos.

El protocolo elaborado por Canarias vuelve a insistir en los argumentos que tanto el presidente del Gobierno regional, Ángel Víctor Torres, como la consejera de Turismo, Yaiza Castillo, ya intentaron hacer valer en Madrid en mayo. En primer lugar, la posibilidad de controlar la llegada de personas por vía marítima y sobre todo aérea que ofrece el Archipiélago, a diferencia del territorio peninsular, donde la movilidad es más diversa e inabarcable. A esta baza incontestable se suma, desafortunadamente, el avance de la pandemia en las Islas, que el Ejecutivo considera que se ha provocado en gran parte por la decisión de abrir las fronteras este verano sin aportar a su vez los necesarios mecanismos de control. El tercer pilar para dar luz verde a las pruebas del Covid se centra en los estragos que las cuarentenas y las restricciones de viajes de los distintos países están provocando en una comunidad autónoma cuyo motor económico es el turismo.

Hace unos meses, tanto Torres como Castilla se toparon con la incomprensión del Gobierno central, que no cedió a la hora de permitir a Canarias hacer los test a quienes aterrizaran en los aeropuertos del Archipiélago. "Ésta es la principal novedad y el principal avance", resalta José María Mañaricua, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (Feht), "que podamos hacer las pruebas a todos los que llegan en avión, a todos los pasajeros que provengan de enclaves peninsulares con un alto índice de contagios, sean turistas o residentes".

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