25 de junio de 2020
25.06.2020

Jesús Arango Fernández: "Es el momento de recetas económicas y políticas distintas, como las de Keynes en el 29"

El economista afirma que "hay cambiar los procesos de producción, eliminar los residuos y luchar contra la obsolescencia"

24.06.2020 | 22:13
Jesús Arango.

A muchos, el complicado nombre de Ragnar Frish Jan Tinbergen no les sonará de nada. Quizá a algunos ya les suene más con el siguiente dato: fue el primer premio Nobel de Economía, en el año 1969. Si aún así la campanilla no hace tilín, no se preocupe. Fue un noruego especialista en econometría. El dato figura en el nuevo libro que acaba de publicar -en digital- el economista Jesús Arango, en el que se repasan los Cincuenta años de los Nobel de Economía.

¿Cómo surge la idea del libro?

Fue casi por un accidente. Un día hace ya muchos años, a mediados de los noventa, un amigo me preguntó si me acordaba de cuándo le habían dado el Nobel a Leontief (un economista ruso), por el que tengo gran admiración, y no lo recordaba. A partir de ahí empecé a anotar cada año quién era el premio Nobel.

¿Es posible ver una evolución de las teorías económicas en estos cincuenta años?

En la década del 2000 hubo varios premios relacionados con la economía financiera y la teoría de juegos. La Academia Sueca manda cada año requisitos a 3.000 personas para que les hagan propuestas de candidatos, por lo que el premiado final viene a mostrar de alguna forma la preocupación de la profesión.

¿Hay alguno que le haya impresionado?

De la primera época, me impresionó Leontief. Kuznets, que estudió sobre el desarrollo. De los recientes, hay uno que fue muy singular, Gunnar Myrland, un sueco heterodoxo.

En la lista solamente hay una mujer...

No hay una explicación. Hay una economista que yo he admirado toda la vida que es Joan Robinson, que fue colaboradora de Keynes y que participó en la famosa teoría general del empleo, el interés y el dinero. Se rumoreaba que se lo iban a dar en 1972 y se dice que no se lo concedieron por razones políticas. Entre los que recojo en el libro solo hay una mujer, Elinor Ostrom, en 2009 (hubo otra premiada en 2019, Esther Duflo).

Y no hay españoles.

Eso tiene que ver con que las universidades españolas no están bien colocadas en los rankings internacionales. Por eso hay una abrumadora mayoría de universidades americanas entre los premiados.

¿Alguna de las recetas de los premiados podría aplicarse a la situación actual?

Hay una frase de un economista griego, Andreas Papandreu, el fundador del Partido Socialista Griego (Pasok) que decía que toda teoría política y económica solo es válida en un contexto determinado. Esto quiere decir que la situación actual requiere recetas económicas y políticas distintas. Más allá de la crisis generada por el covid-19 estábamos ya sufriendo un cambio revolucionario de carácter tecnológico, y la tecnología en economía siempre impone nuevas relaciones de producción. No se puede jugar con las reglas de una economía industrial en la nueva revolución. Ahora hay que hacer cosas nuevas, como hizo Keynes con el replanteamiento de la política económica tras la crisis del 29.

¿Qué debemos hacer a partir de ahora?

Hay que ir hacia una economía circular. En Europa, desde que se aprueba la agenda 2030 y tras los acuerdos de París, todas las decisiones comunitarias que se han tomado han ido dirigidas a la bioeconomía. Hay que cambiar los procesos de producción, eliminar residuos, luchar contra la obsolescencia, producir nueva energía con gases como el hidrógeno. Hay que ponerse a ello porque hay países que nos llevan ventaja. Pero aquí estamos a la defensiva con el cierre de las centrales térmicas de carbón y la industria electrointensiva... Yo me pregunto, ¿qué hace la industria electrointensiva para producir ella misma la energía? Apple ya lo hace en EE UU para autoabastecerse. No le arriendo la ganancia a los gestores políticos actuales porque todo el mundo pide pero hay que saber dónde se siembra para recoger cosecha. Es el momento de abandonar las posiciones numantinas y empezar a tomar decisiones.

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