La diseñadora Ana Locking, galardonada con el Premio Nacional de Diseño de Moda que otorga el Ministerio de Cultura y Deporte, está convencida de que merece la pena el esfuerzo hecho en estos años y "ser tú mismo, ser sincero".

Feliz, con una alegría que traspasa, se ha mostrado Ana Locking (Toledo, 1970) minutos después de conocer que había sido premiada, una noticia que ha recibido mientras daba clase en la universidad "tan tranquila".

Un premio que "no esperaba. Estoy que se me sale el corazón del pecho", ha dicho a Efe la creadora.

"Pienso en todos estos años de tanto esfuerzo", reflexiona en voz alta. "Ha sido muy duro llegar hasta aquí para alguien como yo que proviene de una familia de clase media. Ha significado mucho sacrificio, una entrega al 200 por cien, laboral y económica".

Pero este martes la pregunta que ronda tantos años en su cabeza ("¿Merecerá la mena esforzarse tanto?") tiene respuesta: "Sí, merece la pena el esfuerzo. Ser tú mismo, ser sincero".

Un premio que dedica a Alberto Gonper, su pareja y socio. "Él es 50 por ciento de la firma. Siempre está detrás, de él es de donde saco la fuerza para seguir adelante", asegura.

En este año en el que la crisis sanitaria ha golpeado duro a la industria de la moda, el premio llega en un momento personal muy especial, después de "superar" un cáncer de mama. "Siempre hay que estar vigilante, pero soy positiva".

"Es un momento muy difícil para la moda. Las ventas han bajado. Después de marzo los pedidos se anularon por completo", aunque considera que también es un momento "muy especial".

"Estábamos en un proceso de vértigo absoluto: cada vez más ropa, más colecciones" y señala que ahora es momento para la reflexión, "para que la moda torne a algo más honesto para consigo misma y sus consumidores". Locking asegura que la industria va adquirir posiciones más responsables a nivel económico, social y ecológico. "Una moda con un camino más lento y meditado", en que han aparecido nuevos medios".