12 de mayo de 2019
12.05.2019

El Festival Mueca acaricia el cielo

La oferta matutina de ayer incluyó el humor y el equilibrio aéreo de Miguel Rubio, la simpatía infantil de la Escuela Coral del Puerto de la Cruz, la desvergüenza de los zancudos de Irrwisch y la originalidad de 'Mur'

12.05.2019 | 06:20
El Festival Mueca acaricia el cielo
Los bailarines zancudos de la compañía austriaca Irrwisch divirtieron con su desvergüenza y provocación.

El temor de que la ola de calor prevista afectara ayer a la asistencia de público al Festival Mueca se disipó pronto con una mañana agradable, que lanzó a la gente de forma multitudinaria a la calle, aunque en algunos momentos, sobre todo en el escenario del muelle portuense, el sol azotó con toda su fuerza en una jornada de altura de una iniciativa promovida por el Cabildo de Tenerife.

Entre cafeterías de tardíos desayunos, los viandantes comenzaron a dirigirse a los escenarios que habían elegido, entre ellos los que recibían a la Escuela Municipal de Música en San Telmo y al CEIP Juan Cruz Ruiz en el Museo Arqueológico, no sin antes sorprenderse al encontrarse con una curiosa bicicleta de madera, con una guitarra de doble mástil incrustada en el cuadro y un perro en una cesta.

Ya en la calle Creativa (calle Mequinez), unos juegos gigantes, como el de la rana, el Scrabble, los barquitos, el Twister o el encuentra la pareja entretenían a pequeños y grandes. Un poco más allá, comenzó Playground, espectáculo de Miguel Rubio basado en el humor y la interacción con el público. Un mástil y ocho sillas componían una apuesta que fue desvelando poco a poco, primero con la ayuda de una niña, y después con una joven -que colaboró de forma muy especial-, a los que se sumaron otras ocho personas, con las que bromeó e hizo reír a los allí congregados, dándose tiempo y haciendo disfrutar, manteniendo el misterio hasta el último momento sobre la finalidad del artilugio que estaba preparando. Ya después sus figuras en la altura no resultaron tan sugerentes como las que acostumbran ofrecer las bailarinas de pole dance, pero encantó, hasta el punto de que una pareja que no quería perderse lo que allí sucedía no quiso alejarse para limpiar las necesidades de su bebé.

Poco después, los niños de la Escuela coral de Puerto de la Cruz, ataviados con delantal y gorra para el solajero, deleitaron con un recital sobre una divertida Rebelión en la cocina, una cantata en la que los acompañaban sus profesores a los mandos de instrumentos tales como tapas de calderos, un exprimidor, vasos y cucharas, además del piano y la voz del narrador. Demostraron su buen hacer con una historia en la que la guerra entre verduras, cucharas y platos acabó con que todo el mundo debía comer con las manos.

De allí, un paseo hasta la Calle del Ingenio (avenida de Colón) permitió asistir a la campechanía y desvergüenza de los bailarines zancudos de la compañía austriaca Irrwisch. Al ritmo de Love is in the air, de John Paul Young, de 1978, y con atuendos chillones de esa época, se encararon con el público, de tal forma que a un turista le quitaron la camisa y después el pantalón; a una mujer le arrancaron pelo de la cabeza y se lo implantaron a otro turista que no tenía; en su pasacalle, le quitaron una cañita a un cliente de una terraza y se la bebieron; vaciaron una mochila y las prendas las introdujeron en la de otra persona; alzaron en volandas a una chica y la depositaron metros más allá sobre su compañero DJ; hasta le intentaron quitar un perro a su dueña, que los tuvo que acompañar un rato porque no soltaban la correa. Con su divertida provocación arrastraron una multitud el tiempo que quisieron.

A mediodía la plaza de Europa rebosaba expectación para asistir a las particulares Ohlimpiadas de Sincronacidas, al igual que en la plaza del Charco el baile urbano sumaba adeptos inquebrantables, mientras que en el muelle (Cia) 3 escenificaba una curiosa propuesta basada en un muro construido con cubos de madera que desplazaban y terminaron por derribar, para a continuación crear diferentes espacios y construcciones que utilizaron para números de equilibrio, incluso de patinaje.

Por la tarde-noche, la ciudad se desbordó de Mueca.

Agenda del domingo

Castillo San Felipe: Cia. Zero En Conducta, 11:30. Avenida de Colón: Irrwisch, 11:30. Espacio Aqualia-Muelle A: (Cia)3,

13:00. Plaza de Europa: Yiyolo Strato, 11:30; Cía Sincronacidas,

13:00.Calle Mequinez: Collectif Primavez, 11:00; Tembrujo, de 11:00 a 14:00; Asociación de Diversidad Funcional Asmipuerto, 12:00; Burka Teatro, 13:00.

Calle Quintana: Tenerife Pedagógica Danza, 11:00; MOBBAA, 12:00; Natalia Medina Compañía de Danza, 13:00. Paseo de San Telmo: Resonante Basuband, 11:00; Fran Baraja, 13:00. Plaza del Charco: Bloko del Valle, 13:00.

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