13 de febrero de 2020
13.02.2020

Seis murgas se disputan el trono de la crítica del Norte de Tenerife

Tras dos jornadas de letras llenas de crítica y humor, disfraces de tul y lentejuelas y pasacalles a ritmo de tambor y trompeta, Puerto de la Cruz vive este sábado la final del Concurso de Murgas del Norte

13.02.2020 | 14:46
Actuación de Chaladas durante la primera fase del Concurso de Murgas del Norte de Tenerife
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Trinkosos, de La Orotava, abrirá abrirá la final de murgas del Norte que reunirá a las seis mejores formaciones críticas puntuadas por el jurado entre las diez que participaron en las dos fases eliminatorias. Al término de la segunda y última eliminatoria -en la que solo se salvaron las actuaciones de Cascarrabias, ganadores de la pasada edición, y Ferrusquentos-, el jurado eligió las cuatro murgas que se quedan fuera de la final del sábado. Recordar que este año actuará Ni 1 Pelo de Tonto durante la deliberación del sábado, y no habrá murga invitada porque la organización prepara una sorpresa para la víspera del Mascarita Ponte Tacón.

El jurado hace justicia al colocar a Chaladas en la final del Norte, a la que también completa la nómina de finalistas Pizzicatos, que tendrán estos días para ensayar.

Orden de actuación en la final:

  1. Trinkosos
  2. Cascarrabias
  3. Ferrusquentos
  4. Pizzicatos
  5. Chaladas
  6. Tiralenguas

Así vivimos las dos fases

Los Trinkosos


Los Trinkosos (La Orotava, 2015).- Era la gran esperanza del concurso, después del pinchazo inicial de Tiralenguas. Llevan tres años dando mucho que hablar con el tridente mágico en el que se encuentra Yeray Lorenzo, quien nació en Triqui-Traquitos, y llegó al olimpo murguero a Triquikonas y lo intentó con Lenguatrapos hasta su desaparición. En los últimos años, Trinkosos ha contado de Yeray Lorenzo en la dirección y Naara Hernandez, letrista, y Francis Trujillo "La Juana" en el montaje musical. A priori, parecen favoritas para plantar cara por los cartones. Apostaron por un presentación, con solista femenina, como las murgas grandes de Santa Cruz, para continuar con un pasacalles que suena bonito sin despertar fiebre entre el público.

"Tenemos lo que nos merecemos" fue su primera canción de concurso. Denuncian el doble lenguaje, como quien critica la pensiones y luego secunda las movilizaciones desde el sillón de su casa. Comienzan con una auto crítica para decir que no ganó... pero tampoco ensayó un domingo. Puntúan en crítica cuando cantan a las carencias en Sanidad o Educación para seguir recordando los equipos que cierran por falta de subvenciones, o cómo se prefieren orquestas de música a colectivos tradicionales en los bailes de magos. Y el tema concluye con una crítica comprometida al reprochar la hipocresía por el postureo, para finalizar hablando de la situación de Irene, que estaba en el escenario. La pequeña había propuesto en las redes sociales un banco para cuidar la amistad. Hasta ese momento, Trinkosos eran los mejores que cantaban, pero sin conectar. De ellos se espera más humor y puesta en escena. ¿Llegaría con el segundo tema?


"Los vigilantes" convirtió el escenario en una playa donde los casi setenta trinkosos aparecían enfundados en un bañador y peluca rubia, con tabla de salvación... como le ocurrió a este tema del más puro estilo de "La Posesa" de Triqui-Traques. Debe ser que la Posesa creció y se hizo vigilante de la playa. En el Bolullo aparece el mismo Linares, que parece un tiburón. Y luego encontraron a Manolo Artiles, que estuvo nadando en mariposa que se iba a ahogar pero no le hicieron el boca a boca porque era una ventosa. Alternaban canción, con rezado al estilo triquikón (la fundadora de Triquikonas, Naara Hernández, escribe desde el año pasado en Trinkosos). Y alimentaron la diversión con las dos formas de cantar con o sin autotune. Recordaron que ahora se unen tres niñatos y montan una fiesta a lo Sunblast. Dominan el humor con letras cuidadas y con argumento y bien cantado. Un oasis anoche, de oro, en el Norte.

Cascarrabias


Cascarrabias (Puerto de la Cruz, 1984).- Cerraron la segunda y última fase del Norte la murga de Salvador Quintero. Los Cascarrabias, ganadores en la comarca en 2019 le valió el salvoconducto para participar esta edición en el concurso de Santa Cruz. Una de las grandes favoritas para estar en lo más alto del podio este año. Comenzaron con su pasacalles antes de comenzar a desgranar su repertorio.


Primer tema de concurso, "Blanco y negro contra color". Un mano a mano entre pasado y presente. A la murga en blanco y negro la dirigía Javi González "El Chileno"; a la murga de color, David Padilla, el director de los últimos siete años que ha llevado a Cascarrabias a lo más alto. Este tema es inédito en su repertorio, pues no lo "echaron fuera" en Santa Cruz. Su primera estrofa es un guiño a la cantera, y sin embargo no la emite la autonomica; siguen repasando fotografías antiguas y lamentan cómo se ha perdido la prensa. Antes siempre había un plato en la mesa y ahora Canarias lidera la tasa de pobreza, y hasta se critica a Amancio por hacen donaciones a la sanidad. Tercera música del primer tema: Canto a la igualdad, cuando resulta que solo hay cambiadores en el cuarto de baños de mujeres. Intensifican su crítica al maltratador para enfilar el final del tema en una canción en el que cabe todo para buscar la "guagüita" a Santa Cruz en su canto a la igualdad de género.

Llegaba el segundo tema: "El cómic". Musicalmente, de impresión. El colorín es el hilo conductor para decir que la hija de Curbelo logró aprobar las oposiciones mejor que si fuera Superman. Siguieron con los superhéroes que se ocultan bajo capas: "cuántas superheroínas son explotadas para darle unos estudios a sus hijos". Cascarrabias, con un enfoque original (este tema sí lo estrenaron en Santa Cruz) enamoran al público tocando la fibra. El letrista construye metáforas y acapara la atención del público con calidad musical. En el cómic también hay un "capítulo" para los inmigrantes, desde el que se quedó en el mar hasta el que está explotado por un trabajo para mandarle dinero a su familia. El tema va de más a menos. En esta fase no se debatía quién no pasaba a final, sino a qué cuatro de diez dejaba fuera el jurado.


Ferrusquentos


Ferrusquentos (Garachico, 2014).- Dejan chico el escenario con una espectacular puesta en escena en su presentación en la que anuncia que viene la marea naranja de Garachico. Y enlazan con el pasacalles cantado "piano" que dirige, por segundo año consecutivo, Airám Trujillo. Su actuación promete.

Arrancan como el tema como el capítulo 1 del musical de "El sombrerero loco". Dicen que lo importante no es lo que se lleva dentro de la cabeza, sino lo que llevan encima de la cabeza. El tema trae al recuerdo a Trapaseros.. Juegan con la chistera y saltan a la campaña electoral para reprochar la cantidad de promesas que hacen los políticos, "un mercado tan humano que humano es el producto principal". Y las voces que monta Felipe Baute hace las delicias. Sacan ahora un casco de trabajo de valentía, como el de aquellos que velan por el pueblo, "siempre listos para la acción, son los montes su pasión y trabajan con contratos de peón". Bonito. Poesía para cantar a los bomberos que acudieron a ayudar en Gran Canaria, mientras reprochan sus malas condiciones laborales. Y sacan otro tocado: el birrete para enumerar el esfuerzo del estudiante hasta llegar a la graduación, todo para llegar a un mostrador al que le piden experiencia y no le dan la oportunidad. Lamentan que la falta de valoración y apoyo en su tierra lo lleva a emigrar y acabar trabajando en una multinacional fuera de su tierra.

Segundo capítulo: "El conejo blanco y el tiempo". Acto dos del musical Ferrusquentos. Una exhibición musical en un diálogo sobre la evolución del tiempo y los cambios de costumbres: "una infancia que se perderá y el tiempo no volverá". El Sombrerero y el Conejo Blanco analiza el paso del tiempo para referirse al cambio climático. "Nuestro planeta se va a morir y tú preocupado por vivir". La letra es una joya a la hora de desgranar las consecuencias y hasta las razones del cambio climático. Sólo un culpable: el dinero, reprochan. En la recta parecen incluso adaptar una música de murga uruguaya antes de denunciar las colas en la autopista, critican que no afectan a los gobernantes. Con Ferrusquentos comenzó la segunda fase y traen al recuerdo el concepto de letras y el espectacular desarrollo de los repertorios con magia de Trapaseros, los grandes ausentes del Norte desde hace dos años.

Pizzicatos


Pizzicatos (La Orotava, 1998).- Ya detrás del escenario sorprendieron a los miembros del jurado de Presentación cuando esperaban que comenzaran a disfrazarse, pues parecían componentes de una parranda típica. Con Óscar Rocío en la dirección, cumplieron su objetivo de que existan murgas malas para que brillen las buenas. Su vestuario, un homenaje a "Los Piteras", una murga de La Orotava de los años 70. Han trascurrido tres años desde que tomaron la decisión de no sacrificarse por lograr un cartón, sino esforzarse en convertir cada ensayo en una fiesta. De ahí el resultado de su actuación, y por la que alguno pagó y hasta el alcalde de la villa norteña, Francisco Linares, se puso en pie.


Su primer tema, "La gala", ya prometía en la presentación del director, que dijo que la murga no quería ir pero su representante en la comisión de fiestas votó a favor, "e hizo un Ana Oramas", dijo el director. A partir de ahí, comenzaron a intentar entonar "La gala", por la que dicen que iban a cobrar 3 euros, cuestionando que alguien se vaya a quedar en La Orotava porque hay una gala que prefieren al Carnaval de Santa Cruz, de forma irónica. Simulan un desfilen de candidatas que representan los barrios: Benijos, representando a la cooperativa que jugó con el dinero del barrio; luego la representante de La Perdoma, que amenaza que un día se irá a Los Realejos; llega La Florida y hasta la representante del Centro, "aburrido, llena de baches, en nombre de la Universidad que cualquier día se cansa y se va a Santa Cruz donde está buscando locales". La Orotava elige su reina. Reclaman un auditorio accesible para Barroso, entre otros y reiteraron la petición de una escalera para la playa Los Patos. No cantan como los ángeles, pero... de las mejores letras hasta ese momento.

Siguen con "La fachata". Entre las lindezas de la canción dijeron que antes con Franco estábamos mejor, y que la dictadura no estaba tan mal. Ironizan sobre los "peludos", o cuando viajan a Londres a abortar y se encuentran a la enfermera que a conocen de la iglesia, igual que acercan lo que dicen en Tele 5, de aquellos que dicen que "los que vienen de fuera te van a quitar lo que es tuyo". Amenazaron con volver al concurso el sábado.

Chaladas


Chaladas (Icod de los Vinos, 2018).- Solo escucharlas en la presentación parecía una murga buena femenina. O mejor, una murga buena. Su pasacalle contagiaba y sonaba bonito. Dirigidas por Marina Toledo, arrancaron con voces bonitas con el sello de Judo Lorenzo, el director musical revelación de este año con Trabachones en Santa Cruz, a los que colocó en quinto puesto en la final de la capital.

La letra del primer tema, "Las chicas del polvo", una joya. Comienzan con humor, hablando de que son señoras de la limpieza y sin embargo tienen alergia al polvo o cuando cantan al jurado diciendo que le quitan el polvo y hasta parecen que les han dado una puntuación alta. El tema gira hacia la crítica cuando cargan contra los políticos. Otra perla: cuando dicen que el polvo tapa la ignorancia del poder que no le da valor a la vida ni a quien dio la vida. La letra se hace eco de la situación que vive el concurso del norte, en un brindis por el futuro del certamen y se contagian de las cabalgatas que hicieron las murgas de Santa Cruz cuando sacan a los grupos sobre las tablas. Y para levantar un monumento a Chaladas, cuando se reconcilian con Trapaseros, a los que le cantó el año pasado, y le pidieron unir fuerzas porque el concurso del norte no se ha muerto.

"Si una puerta se cierra, otra se abre y si no, una ventana". Segundo tema. Ellas ya habían abierto de par en par la puerta de la final, de la que injustamente se quedaron fuera en 2019. Comenzaron con el argumento de Marta y Pablo, que sortearon problemas para incorporarse al mercado laboral y luego se dirigieron al público al que le pidieron que se pusiera en pie quien llega sin problemas a fin de mes y con reproches a los políticas. Abrieron otra puerta con "un montón de personas distintas", un canto al movimiento LGTBI, a todo aquel que se siente atraído por su mismo sexo o a quien nació en un cuerpo incorrecto. Una letra bien explicada. Y salieron en defensa de los mayores, pensionistas a los que algunos cuidan más por su pensión o los dejan abandonados. El tema se viene arriba cuando abren la puerta a los inmigrantes, a una sanidad perfecta, meter dentro a los ladrones del gobierno, a quienes no admitieron y dudaron de las denuncias de las mujeres... Chaladas da un manotazo para entrar en la final del sábado.


Tiralenguas (Icod de los Vinos, 1991).- Los primeros en abrir el tiempo de concurso, poco después de las nueve y media de la noche, Tiralenguas, ganadores del Norte en 2018, lo que le valió actuar el año pasado en Santa Cruz. Al frente, José Antonio Vera, el carismático director que participó en la fundación.


Con montaje musical de Xerach Casanova comenzaron a desgranar las estrofas que dieron forma "Respet", en el que lamentaron las faltas de respeto que hay en la sanidad, y señalaron algún caso en Santa Rita. De ahí, a cantar a ritmo de pasodoble a la llegada de los inmigrantes, denunciaron con ironía el trato machista a la mujer para cuestionar que quienes elogien la época franquista "se vayan de Canarias ya". De ahí, a lamentar que no haya valores en el Congreso de los Diputados, máxime cuando cada señoría cobra unos 72.000 euros. Faltas de respeto como la presencia de Otegi ahora en la política, o el maltrato a las mujeres o la falta de intimidad: "ahora solo falta que te graben tu duelo con un móvil". Una canción de trámite, máxime cuando en el concurso hay 10 murgas de las que seis pasan a la final. Precisamente lo difícil será quedarse fuera.

Segundo tema, "Un tema nada corriente", que arranca con la murga a oscuras, para presentarse como los responsables de los apagones: "Si quieres me voy a Caletillas y te dejo seis horas sin luz". Ellos vestidos con ropa de técnicos. En sus letras, "hay que ponerle la luz a alcaldes y concejales", dijeron, para luego recriminar los "enchufes" del personal de confianza de los alcaldes, y con la misma que son autores de hacer esa joya... caen en la chocarrería, cuando hablan del "cable pelado". De nuevo el tema gana enteros cuando se referentes a la "alta tensión" que le provoca los políticos. Un tema irregular que sortean con voces. Favoritas para el podio, la de anoche fue una actuación de trámite. En el recuerdo, la letra del "Apagón" de Bambones, que precisamente ayer ganó el premio Criticón.

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