28 de junio de 2020
28.06.2020

El PSOE ve peligrar su poder local con la censura en Santa Cruz y la crisis de Arona

Las turbulencias en torno a la formación socialista podrían abrir nuevas alianzas | La intrincada política de pactos convierte en socios y enemigos a un mismo partido

28.06.2020 | 00:05
La alcaldesa socialista Patricia Hernández, en el pleno de este viernes.

Las elecciones de mayo de 2019 dejaron tras de sí un nuevo mapa político en Canarias. Las urnas permitieron a los socialistas acaparar gran parte del poder político, tanto a nivel municipal como insular y regional. El PSOE mostró músculo y barrió a Coalición Canaria (CC) de sus principales bastiones, como Santa Cruz de Tenerife, La Laguna o el propio Cabildo de Tenerife. El partido de Ángel Víctor Torres, que también logró desbancar a los nacionalistas de la Presidencia del Gobierno gracias a un pacto a cuatro con NC, Podemos y Agrupación Socialista Gomera (ASG), se hizo con más de una treintena de ayuntamientos a los que podría haber sumado, incluso, Telde o Santa Lucía de Tirajana de no ser por el sacrificio obligado de sus candidatos para lograr que prosperase el denominado pacto de las flores. Poco más de un año después, el PSOE ve como Coalición va a reconquistar la capital tinerfeña mediante una moción de censura en la que los tres ediles del PP y la nueva concejal de Cs, Evelyn Alonso, son vitales. Este cambio de rumbo, junto con la crisis interna del PSOE en Arona, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que se forjen nuevas alianzas municipales y que los rumores de negociaciones entre partidos vuelvan a entrar a escena.

Las vicisitudes de la política provocan que aquellos partidos que propician un nuevo giro en la capital tinerfeña sean los que apoyen al PSOE, junto a formaciones independientes, en otras corporaciones. La sombra de la desconfianza planea sobre parte de los socialistas, que ven peligrar una porción del poder local que ocupó tras el 26 de mayo.

La renuncia de Juan Ramón Lazcano a su acta de concejal y su sustitución por Alonso ha sido clave para el giro político que se perfila en el Ayuntamiento santacrucero para derrocar a Patricia Hernández y devolver a la Alcaldía a José Manuel Bermúdez. Un cambio que el PSOE quiso frustrar con el ofrecimiento a populares de las alcaldías de Granadilla de Abona y Los Silos. En el primer municipio gobiernan CC y PP con ocho y tres concejales cada uno. Los socialistas, también con ocho actas, ofrecieron a los populares su apoyo de igual modo que brindaron al PP el bastón de mando de Los Silos, un municipio en el que el grupo de Gobierno también está formado por nacionalistas y populares, con cuatro y dos ediles.

Pero las turbulencias llegan más allá de estos municipios. En Arona, el PSOE trata de apagar el fuego generado después de que el alcalde, José Julián Mena, destituyese como concejal de Urbanismo a Luis García por pérdida de confianza. La salida de García del grupo de Gobierno ha abierto una importante brecha en el partido, que dirige con una holgada mayoría absoluta la localidad sueña. El PSOE obtuvo en las elecciones a catorce ediles, tres más de los necesarios para gobernar sin necesidad de apoyo. Con la ruptura de la formación en dos bandos -los que apoyan a García y los que secundan a Mena-, se abre la posibilidad de que las fuerzas de la oposición -CC (4), PP (3), CxArona (2), Sí se puede-Podemos (1) y Cs (1)- busquen un nuevo pacto y que incluso el alcalde trate de reforzar su mandato con el apoyo de algunos de ellos.

En Güimar el PSOE también ostenta la alcaldía gracias a un pacto con Coalición y el apoyo de Sí se puede-IU , con lo que logró desbancar al PP de la Alcaldía. La mayoría del Consistorio se obtiene con nueve concejales, los mismos que sumaron PSOE (5) y CC (4) para desbancar a la popular Carmen Luisa Castro. En cualquier caso, los números para un hipotético cambio encajan para otro tipo de pacto, pues CC y PP (6), aliados ahora en Santa Cruz de Tenerife, suman 10 actas sin la necesidad de apoyo de Cs (1) y Sí se puede-IU.

En Puerto La Cruz, que el PSOE arrebató al PP de Lope Afonso, su alcaldía también se sostiene en un partido local. Las urnas arrojaron tablas para socialistas y populares, con ocho concejales cada uno. La balanza, a favor del PSOE, la declinó la Asamblea Ciudadana Portuense, que con sus tres ediles dio el bastón de mando a Marco Antonio González.

Aliados y enemigos

En la isla tinerfeña, donde se concentran las tensiones, el PSOE también depende de Sí Podemos y los dos consejeros que fueron elegidos por Cs en el Cabildo. Éstos, de haberse sumado a Coalición (11) y PP (4), hubiesen propiciado que el nacionalista Carlos Alonso continuase al frente de la corporación insular. Pero más allá de Tenerife, las combinaciones políticas entre aliados y enemigos -en función de cómo se mire- alcanza a otras islas. Es el caso de Gran Canaria y, más en concreto, de Arucas. En este municipio el PSOE, que logró nueve concejales, prefirió tener como aliado al PP, con tres, en vez de a Nueva Canarias -su socio en el Gobierno regional y que también obtuvo tres ediles- para sumar la mayoría absoluta de once. En la localidad sureña la socialista Conchi Narváez tomó el bastón de mando gracias a un pacto a cuatro bandas para sumar a los siete ediles de su partido los cinco de NC, cuatro de CC y uno de Cs. Con esta alianza quedó arrinconado como único partido en la oposición la Agrupación de Vecinos-Partido Popular, formación que había enlazado dos mandatos con mayorías absolutas.

En Ingenio, cuya alcaldía también está en manos del PSOE, el pacto se sustenta gracias a los apoyos de Nueva Canarias y Podemos, pero también de Agrupa Sureste, determinante para consolidar la mayoría. En Teror, el pacto entre socialistas y populares -con cinco ediles cada uno- dejó fuera del grupo de Gobierno a NC, formación que había logrado seis concejales.

La intrincada política de pactos también llevó al partido socialista (4) a pactar en Garafía, en La Palma, con el PP (1) y la Fuerza Garafiana (1), con lo que en la oposición solo quedaron los tres concejales de CC. En la Villa de Mazo, por su parte, las negociaciones dieron lugar a un pacto entre PSOE (4) y PP (2) para alcanzar la mayoría absoluta de seis, de tal forma que quedaron fuera CC (3) y Villa de Mazo Agrupación de Electores (2). En el Cabildo palmero las aguas también han estado revueltas. La candidatura nacionalista encabezada por Nieves Lady Barreto ganó las elecciones, pero semanas después PSOE (7) y PP (6) se aliaron para echar a CC (8) del poder. Una decisión, la de los populares, no exenta de polémica. Pese a lograr la Presidencia, su acción contradijo las directrices de Génova, que en todo momento había advertido de que Coalición era su socio preferente.

En el Cabildo de Lanzarote un pacto entre socialistas y populares también afianzó el liderazgo de Dolores Corujo (PSOE) a cambio de que en Arrecife la Alcaldía fuera para el PP. CC, que perdió de este modo la Corporación insular, pactó precisamente con el partido socialista en Haría una alcaldía compartida. Con sus cinco concejales y los tres del PSOE, sumaron la mayoría suficiente para cogobernar y dejar en la oposición a los tres ediles de la Plataforma del Municipio de Haría (PMH). En Tías, a su vez, la política de pactos desbancó al PP (9) del poder después de que PSOE (9), LAVA (9) y Podemos (1) firmaran una alianza progresista.

El estado de alerta sanitaria por el estallido de la pandemia del coronavirus no impidió que el mes pasado prosperase en La Olivia, municipio de Fuerteventura, una moción de censura presentada en marzo. Con esta iniciativa CC se quedó sin alcaldes en la isla majorera gracias a la alianza entre el PP Majo (3), PSOE (4) y En Marcha (4), que dio el bastón de mando a Pilar González, perteneciente a la primera de las tres últimas formaciones nombradas. Pero el cambio había llegado antes en Puerto del Rosario, donde el PSOE, gracias a un pacto a cinco con Podemos, NC-AMF, Ciudadanos y Agrupación de Electores, se hizo con la Alcaldía. En Tuineje el PP lideró una moción de censura junto a PSOE y Asambleas Municipales de Fuerteventura (AMF-NC), que forman parte del grupo de gobierno, para también desalojar a CC.

Son numerosos los ejemplos en los que el PSOE se sostiene en el poder de la geografía canaria por los partidos que han puesto fecha de caducidad al mandato de la socialista Patricia Hernández al frente del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, así como por otros grupos locales e independientes. Ante la irrupción de este escenario, algunos ven en las recientes turbulencias la posibilidad de que peligre una parte del poder local conquistado a base de pactos por el PSOE.

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