La Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias asegura que en la actualidad hay cuatro estaciones situadas en diferentes puntos de la capital que controlan que las emisiones que genera la planta de refinado de petróleo estén dentro de los límites establecidos.

Más concretamente, estas cabinas están ubicadas en la Casa Cuna, Viera y Clavijo, las instalaciones de Merca Tenerife y la cuarta sería propiedad de Cepsa.

De esta manera, se sale al paso de las manifestaciones realizadas durante una comparecencia parlamentaria por la diputada socialista Gloria Gutiérrez, en las que afirmaba que ninguna de las 36 estaciones de medición de calidad del aire que existen en Canarias controla la contaminación que genera la refinería de Cepsa en Santa Cruz de Tenerife.

En este sentido, y aunque los barrios de Chamberí, Buenos Aires, Somosierra y Cabo-Llanos -que son los que limitan con la central refinadora- carecen de equipamientos que midan la calidad del aire en estos puntos -según reconoce la propia Consejería en la zonificación destinada a la calidad del aire recogida en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) del 15 de febrero de 2008-, con los que actualmente existen se pueden determinar los componentes que se lanzan a la atmósfera como consecuencia del refinado del petróleo por parte de la planta de Cepsa.

Así, el consejero de Medio Ambiente, Domingo Berriel, insistió ante Gutiérrez en que "en el Centro de Evaluación y Gestión de la Calidad del Aire (CEGCA), dependiente del Gobierno de Canarias, se recibe toda la información en continuo relativa al control de emisiones de las grandes instalaciones de combustión, entre las que se encuentra la Refinería, lo que permite hacer un seguimiento en tiempo real de las emisiones de los focos monitorizados en continuo. Así, las estaciones de medición de Cepsa están integradas en la red de medición de la calidad del aire gestionada por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial", y aprovechó para recordar que el Gobierno dispondrá de 49 estaciones medidoras antes de que termine 2010, siendo una de ellas de Cepsa.

En este punto, Berriel concluyó con que los responsables de la Refinería realizaron en febrero una parada general durante tres semanas para renovar sus instalaciones anticontaminación, con el objetivo de satisfacer los requisitos de la Autorización Ambiental Integrada. Esta medida supuso una inversión de más de 18 millones de euros, y supone, según las palabras del propio responsable de Medio Ambiente, "que la Refinería de Santa Cruz de Tenerife se ha adaptado a la normativa legal más exigente de España".