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Esther Bendahan Cohen Directora de Programación Cultural del Centro Sefarad-israel

«Es factible construir una sinagoga aquí siempre que la comunidad judía quiera»

«No hay antisemitismo hoy en España y el racismo se queda en algo muy residual»

Esther Bendahan Cohen Andrés Gutiérrez

Esther Bendahan Cohen (Tetuán, Marruecos,1964) es filóloga, escritora y columnista española sefardita. Presentó el programa de La 2 Shalom y es Directora de Programación cultural del Centro Sefarad-Israel. Visitó hace unos días La Laguna para participar en el ciclo de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (RSEAPT) Bosnia: tierra de fronteras. Considera posible construir una sinagoga en la Isla.

¿Qué es el Centro Sefarad-Israel y a qué se dedica?

Es una institución del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid que se crea desde la intención del Gobierno español de generar entidades de diplomacia pública dentro del país. Con este sentido nacen Casa América, la Casa árabe, Casa Asia o Casa África en diferentes momentos. Nuestra intención es dar a conocer el mundo judío y Sefarad sobre todo en su relación con España y con lo universal.

¿Qué tareas lleva a cabo en su cargo de índole cultural?

Pues básicamente se trata de divulgar la cultura sefardí porque es un patrimonio de todos nosotros, aunque muchos lo ignoren. Sefarad es algo más que parte de la historia de España y de los españoles judíos expulsados; es la historia de unos españoles en el exilio, una metáfora de todos los exilios, un exilio que se convierte en identidad y se vive de manera simbólica. Los sefardíes en realidad no siguieron siendo todos judíos, así como los judíos que se quedaron fueron perdiendo sus referencias judías. Pero muchos mantuvieron la lengua y una idea de origen. Aquí quedaron sólo algunas costumbres, pero a la vez mucha influencia en nuestra cultura.

Antisemitismo en España y en Europa. ¿Hay más racismo con los judíos y en general? ¿Detecta un aumento en los últimos años de estas actitudes?

En España, durante siglos apenas ha habido judíos y se mantuvo un antisemitismo eclesiástico muy potente que marcó una especie de imaginario complejo durante siglos. Pero, en la actualidad, no hay antisemitismo en España. A nivel oficial, los distintos gobiernos en democracia han diseñado políticas que han ayudad a crear espacios de conocimiento que profundizan en el mundo judío-español. Esto hace muy difícil un antisemitismo a nivel legal. Eso no quita que existan actitudes a nivel personal de quienes tengan estereotipos y se hayan mantenido costumbres con origen en el antisemitismo. Por ejemplo, el pueblo que se llamaba matajudíos y cambió el nombre; un bebida leonesa denominada voy a matar judíos que se toma en Semana Santa cuando bajaban a la judería a eso; la cuesta de los perros (judíos) por donde bajaron durante la expulsión. Todo ese racismo residual desaparece cuando se toma conciencia. Y que palabras judío o judiada no tengan una connotación negativa en el diccionario. Que queden tan residuales que incluso desaparezcan de esa biblia del idioma español.

Del judeo-español de Laura Papo a las nuevas y nuevos creadores. Ha sido su conferencia en La Laguna dentro del ciclo organizado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Resúmala.

Laura Papo es una escritora sefardí a la que no conocía. He introducido que es el concepto de Sefarad y qué es para mí. Esta exposición me ha permitido ahondar en el personaje. Antes había trabajado otros de la misma época como Emma Lazarus y otras de la actualidad como Myriam Moscona o Denise León. Escriben en ladino, pero lo utilizan de manera distinta porque no es ya su lengua. Hoy es una recuperación pero en la época de Papo era su habla. Es importante unir esos personajes distantes en el tiempo y la geografía pero que parten del mismo origen en la diáspora que supuso la expulsión de España en 1492.

¿Ha visto la exposición sobre Bosnia instalada en la Económica? ¿Qué le ha parecido?

Aún no (la entrevista es anterior a su visita), pero me ha hablado muy bien de ella. Respecto a la de Laura Papo, la embajadora en España (Danka Savic) nos ha explicado que el país estuvo integrado en el Imperio otomano y recibió su influencia, también en lo religioso y mucha gente se convirtió al Islam. Pero mantuvo siempre la referencia a los mismos orígenes culturales y familiares. No son árabes sino musulmanes que asumen la religión de una forma posterior y diferente. La convivencia fue distinta.

¿Conoce si hay comunidad judía organizada en Canarias y en Tenerife? ¿Cree que es posible construir y mantener alguna sinagoga en el Archipiélago?

Creo que sí sería posible construir una sinagoga aquí. Siempre depende en los países libres y democráticos con la voluntad de los judíos que con el propio país. En la medida en que haya judíos que quieran hacerlo estaría muy bien. Creo que no hay aquí una comunidad como tal. Hay veces que muchos judíos después de esos siglos de persecución tienen ciertas reticencias a decir que son judíos. He encontrado siempre ese mismo sentimiento en aquellos lugares por donde he estado.

Desde la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos en 1492, ¿ha cicatrizado la herida?

Por parte de los judíos que he conocido en distintas comunidades no he sentido esa herida. La relación con España es amorosa y no de odio ni de enfado. En todas ellas se ha vivido el español como algo propio. Puedes leer escritos en que lo recuerden pero solo para hacer memoria cono hace el pueblo judío con todos los hechos históricos que ha protagonizado en su largo recorrido. No transmite enfado sino conocimiento y memoria que es bastante distinto al resentimiento que no existe.

¿Habla y escribe en ladino, el antiguo judeo-español?

No, soy del norte de Marruecos, de Tetuán, y allí se haba la jaquetía, un judeo-español, pero cuando nacieron mis padres, en la época del Protectorado español, ya hablaban español con acento andaluz y ciertos elementos del Estrecho. Pero quedan palabras en jaquetía, muy tiernas como mi reina o mi rey. Expresiones muy bonitas que se mantienen. Ha habido mucha gente que ha querido recuperarla como Solly Leví a través de la tradición oral. En el Centro Sefarad tenemos unos postcad que se pueden oír como parte de esa recuperación. Hay un deseo de desarrollarla por parte de los nuevos autores.

Precisamente de ellos va su último libro, La autora. ¿Qué ha querido contar?

Pues trata sobre los derechos de autor. Lo escribí con un autor y lo tuve que transformar a medida que mi relación con él se fue deteriorando. La historia cuneta la relación de la escritora con una escultora y como va cambiando a medida que lo hace esa relación. Transcurre en el País Vasco y me interesó sobre todo el problema que hubo de tener que hablar de tus opciones políticas. La artista decidió el silencio, pero la escritora no puede aceptarlo y ahí surge el enfrentamiento.

Recibió un premio de la Comunidad de Madrid este año.

Fue un reconocimiento que se entregó el pasado mes de marzo y lo recibí junto a otras personas seleccionadas como emigrantes de habla hispana que destacan en diversas áreas. En mi caso como emigrante sefardí. El Premio Sueño de Madrid pretende premiar a quienes desarrollen una actividad que se considere que tenga algún valor en este ámbito.

¿Cómo fue la experiencia de presentar Shalom, el programa para la comunidad judía de Televisión Española?

Muy bonita en lo personal y en lo profesional. Durante su desarrollo aprendí muchísimo. Tuve primero un director y luego fui yo misma directora del programa con Benito Garzón, un hombre que sabe mucho de judaísmo, cómo contarlo y transmitirlo. Me enseñó muchísimo y todo este bagaje me sirvió para pasar luego al Centro Sefarad-Israel.

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