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San Juan de la Rambla | El decisivo papel del sector primario

Importancia agrícola de la Villa de San Juan de la Rambla

La Villa de San Juan de la Rambla ha tenido un relevante protagonismo en su apuesta por la agricultura como principal actividad del sector primario. Incluso hoy en día lo sigue siendo, pero en menor medida respecto del siglo pasado, cuando alcanzó un tremendo auge que influyó en la economía local, propiciando ocupación laboral a a muchos vecinos. Veamos algunos ejemplos.

Según el catedrático, historiador, escritor e Hijo Predilecto de la Villa de San Juan de la Rambla, José Antonio Oramas Luis, en su Libro Cinco Siglos en la historia de San Juan de la Rambla, el vino malvasía tuvo una enorme importancia, ligada íntimamente a la historia del municipio. Fue considerado como uno de los más exquisitos del mundo durante los siglos XVI y XVII. Su fama ha quedado para la historia, no debiéndose olvidar que desde esta Villa salieron esos apreciados caldos nada más y nada menos que a la corte real inglesa y las más importantes mesas de Europa.

Asimismo, el profesor Ángel Martín Falcón Domínguez (Asociación Cultural Martín Rodríguez), en un destacado trabajo titulado Eras, Lagares, Molinos, Hornos en San Juan de la Rambla, relata que viajeros ilustres como Gaspar Fructuoso (portugués), en el siglo XVI, escribe: «En la Rambla hay muchas viñas y malvasías que se riegan por la cepa con buenas aguas». Además, Thomas Nichols (inglés), en 1526, escribe: «El mejor vino se da en la montaña llamada La Rambla». Otro destacado personaje, Sir Enmanuel Scory (inglés), en 1630, escribe: «En San Juan de la Rambla se produce el vino más excelente de la isla».

La relación de viajeros continúa con André Pierre Ledru (francés), que en 1797 escribe: «San Juan de la Rambla, a siete cuartos de legua de Los Realejos, es famoso por sus vinos de malvasía». Y así podríamos continuar con una larga lista de personajes de fama mundial, si bien merece especial atención lo dicho por Alexander Von Humbold (alemán), en el siglo XIX: «San Juan de la Rambla es célebre por su vino de malvasía». Y finalmente la famosa escritora Olivia Stone (inglesa), que en 1883 escribió: «Nos detenemos en la venta en la que ya habíamos parado y de nuevo saboreamos el famoso vino de malvasía de ese lugar» (en referencia a San Juan de la Rambla). Son datos más que relevantes de la enorme importancia que tuvo esta Villa norteña en años pasados. Como ha quedado expuesto, la exquisitez de su afamado vino de malvasía elevó a San Juan de la Rambla a ser conocida a escala mundial.

| e.d. Pedro Ángel Gómez Barreto

La Villa de San Juan de la Rambla es también protagonista principal en Canarias por el cultivo, recolección y envasado del famoso plátano de Canarias, cuya producción ha otorgado fama mundial a este noble rincón norteño. Destacada es la labor de diversos empaquetados de plátanos que han operado en el municipio ramblero haciendo efectivo el crecimiento de la economía local. La historia de la Villa va estrechamente vinculada a la enorme importancia de estas empresas plataneras (empaquetados). Como ejemplos tenemos el de Los Carmitos (conocido como Pladimisa: Vicente y Fernando Díaz Miranda). También destacó el de Miguel Díaz-Llanos, luego Juan Francisco Ríos Espigares (con el denominado Coplaca), el los Hernández (Manoli y José Miguel Hernández) y el Empaquetado de Ruiz (promovido por el recordado Eduardo Ruiz). Y no olvidemos el de Manuel Cayetano Luis (Manolo Cirita), con sede en el barrio guanchero de Santa Catalina, pero siempre vinculado con la Villa de San Juan de la Rambla. Fueron épocas muy difíciles; no había trabajo y la precariedad económica obligaba a mucha gente a emigrar a Cuba o Venezuela. Pero estos empresarios y su industria platanera propiciaron el porvenir de muchas familias rambleras. Tal es así que, acertadamente, el Ayuntamiento acordó concederles la Medalla de Oro de la Villa, en reconocimiento a su destacada labor en la economía de nuestro municipio, por ser generadores de empleo y por su ejemplo de constancia ante las adversidades.

Otro de los potenciales económicos de la agricultura ramblera son las plantaciones y cosechas de papas en la fértil zona de medianías donde el cultivo de la papa es fundamental –de todas variedades–, si bien destaca la famosa papa bonita, auténtico producto estrella de la cocina canaria. En este aspecto es de destacar la importantísima labor que ejerce desde hace varias décadas la Sociedad Cooperativa Agrícola Las Medianías, que dispone además de una cámara frigorífica para almacenar este destacado producto agrícola y favorecer su abastecimiento todo el año.

Por otra parte, el cultivo de cereales es también protagonista, juntamente con la hoy destacada agricultura ecológica. Esta gran importancia de la agricultura local llevó al recordado alcalde republicano Antonio Montes a convocar en 1935 una Asamblea Regional de Municipios de Canarias en defensa de la agricultura y de la economía canaria.

Llama poderosamente la atención el enorme protagonismo insular y regional de esta Villa en la producción de tomates y de los llamados billots (envoltorios para la fruta), según cuenta Diario Amanecer el 5 de diciembre de 1937: “(…) la Villa de San Juan de la Rambla, hoy en pleno dinamismo de todas sus fuerzas vitales, cobra caracteres de verdadera fábrica: sus productos, ya perfeccionados, se consumen rápidamente en el mercado. Y, lo que es mejor, un enjambre de obreros –muchísimos a desfajo– ganan el sustento. Las actividades agrícolas, desde hace tiempo en efervescencia, continúan. La extensión del cultivo de tomates (…) ha adquirido una importancia considerable, siendo muchos cientos de fanegadas las que se hallan en producción. En los empaquetados se trabaja día y noche, con gran número de obreros de ambos sexos, destacándose los talleres de este Sindicato Agrícola Rambla –una entidad de verdadera importancia–, en los que se han llegado a confeccionar doce mil billot semanales (…). El Sindicato Agrícola Rambla también tiene montada una fábrica de billots que emplea en sus empaquetados. No sería exagerado suponer (…) que en este pueblo se manipularan en la presente temporada unos quinientos mil billots de tomates».

Y como broche de oro a esta pujanza por la agricultura en la Villa de San Juan de la Rambla, el mismísimo rey Alfonso XIII concedió el título de Villa, mediante Decreto Real del 17 de agosto de 1925 (publicado en Gaceta de Madrid, número 232, página 1070, el 20 de agosto de 1925) y en el que se hace mención especial a la agricultura: «Queriendo dar una prueba de mi real aprecio al pueblo de San Juan de la Rambla (Canarias) por el creciente desarrollo del su Agricultura y su constante adhesión a la Monarquía, vengo en concederle el Título de Villa. Dado en Santander a diez y siete de agosto de mil novecientos veinticinco. Alfonso».

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