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Honores en Tenerife para el 'Juan Sebastián Elcano'

El buque más emblemático de la Armada Española navega junto a las costas tinerfeñas con motivo del V centenario de la primera vuelta al mundo

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V Centenario de la Primera Vuelta al mundo de la Expedición de Magallanes-Elcano Carsten W. Lauritsen

Hace cinco siglos la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano logró dar la primera vuelta al mundo, tras hacer una doble escala en Tenerife, en un viaje que pasó a la historia. El emblemático buque escuela de la Armada Española que lleva desde hace 95 años el nombre del marino que comandó aquella expedición en su regreso a España, Juan Sebastián Elcano, volvió este martes 29 de marzo de 2022 a aguas canarias para continuar con el periplo que conmemora el 500 aniversario de aquella gesta naval, que se produjo entre 1519 y 1522.

El Juan Sebastián Elcano no hizo escala en esta ocasión en el puerto de Santa Cruz, pero sí se acercó a la costa tinerfeña para recibir el homenaje y los honores del Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo y otras muchas embarcaciones que salieron a la mar al encuentro del buque más veterano de la Armada Española, que desde 1927 surca los océanos del mundo. Incluso los ferris de pasajeros de Fred Olsen y Armas utilizaron sus bocinas para saludar el paso de este trozo de la historia de la navegación española.

Con una tripulación de unas 250 personas, de entre 18 y 52 años de edad, Elcano desplegó sus velas para navegar junto a el BAM Rayo, que acaba de completar hace unos meses una misión como buque de mando de la OTAN en el Mediterráneo. Con la tripulación a estribor, en posición de firmes, se le rindió honores al Juan Sebastián Elcano. Primero como mandan los cánones militares y, una vez finalizado el protocolo castrense, con el sonido de la bocina de ambos barcos y un afectuoso y espontáneo saludo desde ambas naves. Los guardiamarinas de Elcano, encaramados a decenas de metros de altura, en los mástiles, el trinquete o el bauprés recibieron y devolvieron el cariño de sus compañeros.

1.125 días de viaje

  • Un total de 1.125 días tardó la expedición en dar la vuelta al mundo desde que salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 hasta que volvió a esta ciudad el 8 de septiembre de 1522.


69.813 kilómetros recorridos

  • Se calcula que la nave Victoria recorrió unos 69.813 kilómetros a través de tres océanos. El Atlántico, el Pacífico y, de vuelta, rodeando África por el Índico y de nuevo por el Atlántico.


500 toneladas de provisiones

  • Los organizadores calcularon que la travesía iba a durar dos años y para alimentar a los hombres cargaron 500 toneladas de provisiones y varias vacas vivas para disponer de leche.


239 hombres a bordo

  • La tripulación de las cinco naves estaba compuesta por 239 hombres, de los que sólo regresaron 18 en la Victoria. Otros 5, apresados por los portugueses, fueron liberados en 1527.


5 naves partieron en 1519

  • Cinco naves partieron de Cádiz en 1519 pero solo una, la Victoria, pudo regresar. La Santiago y la Trinidad, naufragaron; la San Antonio desertó, y La Concepción ardió en Filipinas.

Fue un momento emotivo, en especial para los presentes que saben lo que es dar la vuelta al mundo a bordo de este buque escuela. Es el caso del teniente de navío Rogelio Soto Morales, Jefe de Organización del Estado Mayor del Mando Naval de Canarias, que tuvo la oportunidad de ejercer como Jefe de Maniobras y Armas del Juan Sebastián Elcano durante dos años. Este martes se emocionaba, «con el vello de punta», al escuchar los sonidos del chifle, un silbato que usa el contramaestre de cargo para dar órdenes a bordo de este gran buque con cuatro mástiles de casi 50 metros de altura. «Era mi ilusión», explicaba mientras contemplaba Elcano desde la cubierta del Rayo, «y allí quise finalizar mi tiempo de embarque en la mar, en un buque emblemático, con una misión y unas características diferentes. Y aprender y gozar de la navegación a vela».

A bordo del Rayo, autoridades militares, civiles y religiosas como el almirante comandante del Mando Naval de Canarias, José Lago Ochoa; el consejero regional de Justicia y Seguridad, Julio Pérez; el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, o el Capitán Marítimo de Santa Cruz de Tenerife, José Antonio Conde. Muy cerca, durante muchos minutos navegando a la par, el Rayo y Elcano, un buque escuela concebido para la formación integral de los futuros oficiales de la armada, para ejercer de embajada flotante de España y, en este tiempo, centrado en conmemorar el V centenario de la primera vuelta al mundo.

La jornada arrancó con una conferencia de Luis García Rebollo sobre la primera escala de la expedición de Magallanes y Elcano en 1519 en Tenerife. Un paso «suficientemente contrastado» por diferentes fuentes que han narrado como aquella expedición estuvo en Santa Cruz de Tenerife entre los días 26 y 30 de septiembre, para posteriormente fondear en Granadilla, frente a la Montaña Roja, entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre de 1519. Antes de seguir hacia Cabo Verde, como este martes.

Lago Ochoa resaltó la importancia de la gesta de aquellos hombres que permitieron que España diera por primera vez «la vuelta a un mundo desconocido», con medios precarios y durante tres años llenos de dificultades. El almirante comandante lamentó que la escala en Tenerife no pudiera concretarse en 2021, tal y como estaba prevista, por la pandemia, pero en 2022, aunque haya sido sin tocar tierra, Elcano navegó frente al Teide, como hace cinco siglos hizo el marino que le da nombre.

El capitán marítimo reconoció la importancia que esta conmemoración «tiene para toda la marina, que en aquel momento no hacía distinción entre la militar y la mercante. Es una gesta para todo el sector marítimo de España y es importante estar aquí. Nos hubiera gustado que pudiera atracar, pero no ha podido ser en esta ocasión. Lo recibiremos en el futuro».

Las vicisitudes que marcaron aquella primera vuelta al mundo pueden resumirse con cifras: partieron cinco naves y solo una pudo regresar; zarparon 239 hombres y atracaron solo 18, y recorrieron más de 69.813 kilómetros durante 1.125 días a través de tres océanos. Además, sufrieron hambre, escorbuto, un motín, una deserción, ataques indígenas y hasta una cena-trampa que costó la vida a varios miembros de la expedición. Tuvieron que quemar una de sus naves por falta de marinos, las dos ultimas tomaron rutas distintas de regreso y La Trinidad fue apresada. Sólo la nao Victoria, cargada de clavo, pudo regresar a España tres años después. La mayor gesta de la navegación española cumple 500 años y el Juan Sebastián Elcano lo recuerda con su fugaz y emotivo paso por Tenerife.

Juan Sebastián Elcano


Juan Sebastián Elcano nació en 1476 en Guetaria, un pueblo costero de la provincia vasca de Guipúzcoa. Fue el mayor de nueve hermanos, adquirió experiencia marinera en su juventud y durante la primera década del siglo XVI, combatió en el norte de África, donde llegó a participar en la toma de Orán, en 1509. Se estableció en Sevilla, donde se interesó por el proyecto de Magallanes de llegar a las Molucas por el oeste. En 1519 se alistó como maestre en esa expedición, padeciendo todas las peripecias que se registraron antes de la muerte de Magallanes en Filipinas. Al quedar al mando, Elcano condujo a los supervivientes de modo experto, durante año y medio, y tratando de eludir contacto con portugueses por los océanos Indico y Atlántico hasta llegar a España en septiembre de 1522. El rey Carlos I lo recibió en Valladolid y lo premió con una renta anual vitalicia de 500 ducados de oro. También recibió un escudo de armas, cuya figura era un globo terráqueo con la leyenda Primus circumdedisti me («El primero que me rodeaste»). Elcano fue mandado por el rey a participar en las conversaciones que con Portugal se mantenían en Yelves y Badajoz sobre la propiedad de la Molucas. Posteriormente participó en una nueva expedición para Las Molucas por el estrecho de Magallanes, que estaba al mando del Comendador García de Loaysa, que partió de La Coruña en 1525. Tras el fallecimiento de Loaysa, asumió el mando, pero murió poco después, el 4 agosto de 1526, por escorbuto, mientras navegaba por el Pacífico.

Cronología

1476

  • Juan Sebastián Elcano nace en Guetaria, una villa marítima de Guipúzcoa. Sus padres fueron Domingo Sebastián de Elcano y Catalina del Puerto. Poco se sabe de su juventud, pero sin duda adquirió una importante experiencia marinera, al participar en empresas pesqueras y comerciales, frecuentes en esta zona marinera.

1518

  • El rey Carlos I acepta la propuesta de expedición Fernando de Magallanes para encontrar una nueva ruta hacia las islas de las especias navegando hacia poniente y no hacia levante como se venía haciendo. El 22 de marzo de 1518 se firmaron en Valladolid unas capitulaciones para la expedición en las cuales se le otorgaba a Magallanes el título de gobernador y adelantado de todas las tierras que descubriese en esa travesía histórica.

1519

  • La expedición de Magallanes, en la que participa Juan Sebastián Elcano, salió a la mar desde Sevilla el 10 de agosto de 1519, zarpando del puerto de las Mulas. Antonio de Pigaffeta lo describe así: «Día de San Lorenzo, lunes por la mañana, la escuadra, llevando a bordo todo lo necesario, así como su tripulación, compuesta de doscientos treinta y nueve hombres, anunció su salida con una descarga de artillería y se largó la vela de trinquete. Descendimos por el Betis, modernamente llamado Gadalquivir...». Tras fondear frente al castillo del duque de Medina Sidonia, en Sanlúcar de Barrameda, parten el 20 de septiembre hacia las islas Canarias, llegando el 26 a Tenerife, donde repostaron agua y comida, y partiendo el 3 de octubre hacia Cabo Verde, y dirigiéndose posteriormente hacia el sur del Nuevo Mundo, costeando Brasil, y buscando en cada golfo y cada estuario el paso hacia el océano Pacífico. El 13 de diciembre de 1519 tocaron tierra en la bahía de Guanabara, hoy Río de Janeiro.

1520

  • Tuvieron que pasar el invierno austral al sur de lo que hoy es la Patagonia argentina, llegando el 31 de marzo de 1520 a una bahía que llaman puerto de San Julián, donde se aprestaron para pasar el invierno Allí, varios de los capitanes que no consideraban que Magallanes estuviera dirigiendo correctamente la expedición, entre ellos Luis de Mendoza (al mando de la Victoria), se amotinaron, tomando el control de las naos Concepción, San Antonio y Victoria. Magallanes no aceptó una propuesta de negociación de los amotinados y hábilmente logró sofocar la rebelión. Magallanes condenó a muerte a Quesada, que fue ejecutado, y desterró a Juan de Cartagena y al clérigo Pedro Sánchez de la Reina, que fueron abandonados en aquellas tierras. Perdonó a más de 40 hombres por ser necesarios para la expedición. La tripulación de la San Antonio decidió desertar y poner rumbo a España. Magallanes, después de buscar sin éxito a la nao, continuó la navegación del estrecho desembocando en el océano Pacífico el 27 de noviembre de 1520.

1521

  • Una vez entrados en el océano al que ellos bautizaron como Pacífico empezaron una travesía que Magallanes esperaba que fuese corta hasta Asia. Las tres naves restantes de la escuadra, con escasez de provisiones, atravesaron el Pacífico rumbo oeste hasta llegar, el 6 de marzo de 1521, a las islas que llamaron «de los ladrones» (Las Marianas). Allí se reaprovisionaron y prosiguieron su viaje hacia el oeste, avistando el archipiélago que llamaron «de San Lázaro» (Filipinas) el 16 de marzo de 1521. Durante la travesía, la falta de alimentos frescos hizo que muchos marineros enfermaran de escorbuto y murieran. Magallanes murió en Filipinas, el 28 de abril de 1521, luchando con nativos en la isla de Mactán. Le sustituye Duiarte Barbosa, asesinado poco después en Cebú. Juan López de Carvalho se convierte en jefe de la expedición y Juan Sebastián Elcano fue elegido capitán de la nao Victoria, una de las dos que continuaron el viaje hasta llegar a las islas Molucas, el 8 de noviembre de 1521. Con las dos naves llenas de clavo, se inició el viaje de regreso a España: la Trinidad por la vía portuguesa, donde fue apresada, y la Victoria, Elcano al mando.

1522

  • La Victoria que dobla en cabo de Buena Esperanza y remonta hacia el Norte, alejándose de la costa africana. Pasa por Cabo Verde, en julio, y finalmente el 6 de septiembre de 1522, recala en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), con 18 supervivientes a bordo. Enseguida remontaron el Guadalquivir y alcanzaron la ciudad de Sevilla el lunes 8 de septiembre de 1522. La carga de especias que trajeron sirvió para costear toda la expedición y generar incluso beneficios. Los cinco supervivientes de la Trinidad, que había emprendido una ruta de regreso distinta desde las Molucas, apresados por portugueses, también regresaron años después a España tras ser liberados.

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