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Parque Nacional del Teide | Propuesta de Plan Rector de Uso y Gestión

El nuevo plan del Teide prevé prohibir el aparcamiento libre

El borrador del PRUG impide rodajes, grandes pruebas deportivas, pasear al perro, beber alcohol o montar en patinete

Un vehículo pasa junto a un tajinaste rojo en una de las vías principales del Parque Nacional del Teide. Andrés Gutiérrez

El borrador del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional del Teide, aprobado inicialmente este año por acuerdo de la Comisión de Parques Nacionales Canarios, modificará pronto la normativa interna de este espacio que está vigente desde finales de 2002. Entre sus numerosas propuestas destaca la implantación gradual de un sistema de movilidad sostenible, con aparcamientos en el exterior del parque y guaguas lanzadera, que plantea acabar con el aparcamiento libre de vehículos privados durante la mayor parte del día y abre la puerta a los aparcamientos de pago en zonas como La Ruleta y Cañada Blanca; Juan Évora; la TF-21 en las cercanías del teleférico, o las Minas de San José.

Mientras se desarrollan las actuaciones necesarias para implantar las guaguas lanzadera y los aparcamientos exteriores, el PRUG prevé una etapa de transición inicial durante la que la circulación por carretera será libre, aunque se prohíbe el acceso a las pistas y el tránsito «con patinetes, monopatines y otros medios similares». Se mantienen servicios públicos gratuitos como la información, la vigilancia o los programas educativos, pero se incluyen «servicios susceptibles de ser prestados previo pago», entre los que la principal novedad son los aparcamientos «ordenados y vigilados» en zonas cercanas al parador, el Llano Ucanca, Los Roques de García, las Minas de San José, el teleférico o el museo de Juan Évora. Aparte de pagar por aparcar, se prevé que se cobren entradas en los centros de visitantes de El Portillo, Cañada Blanca y Telesforo Bravo, en el casco de La Orotava.

La elaboración de este plan, que continúa en trámite con el objetivo de que se apruebe definitivamente a finales de este año o principios de 2022, ha contado con la participación de 116 representantes de administraciones públicas, entidades científicas, asociaciones y colectivos ciudadanos y de empresas o profesionales. Si el borrador se aprueba sin grandes cambios, en el futuro será posible circular por las carreteras del Parque Nacional del Teide, pero estará prohibido pararse durante buena parte del día y es posible que, cuando sí esté permitido, haya que pagar por aparcar en los lugares más visitados.

El nuevo PRUG también cierra la puerta a los grandes rodajes, puesto que limita el máximo del equipo a tres personas y prohíbe los decorados y las carpas, y a las pruebas deportivas con más de 50 participantes (salvo carreras ciclistas). Con este documento en vigor, no habrá más Furia de Titanes ni Bluetrail por el interior del parque. Además, el PRUG deja muy clara la prohibición de pernoctar en vehículos, de beber alcohol «fuera de los lugares autorizados para la venta y consumo», de volar cometas o de introducir animales en el parque nacional, salvo que sean perros guía, de caza autorizada o de rescate. Así que nada de pasear a la mascota por Las Cañadas, subirse una nevera con cervezas para ver el atardecer, pasar la noche mirando las estrellas acostado en el furgón, o sacar las sillas y la mesa para comer enfrente del Teide. A continuación se detallan algunos de los principales contenidos de este nuevo plan ideado para «la conservación de la integridad de los valores naturales, procesos y paisajes» del parque.

Las visitas en el Parque Nacional del Teide ha aumentado desde el año 2007 hasta el 2018 en 1.188.576 personas, llegando a 4.330.994 visitantes antes de la pandemia.

Actividades prohibidas.

Aparte del vertido de basuras, se prohíbe la realización de inscripciones, señales, signos y dibujos en elementos naturales, culturales, informativos e interpretativos; la instalación de elementos simbólico, así como el abandono de objetos conmemorativos, como urnas y otros elementos funerarios, cenizas o restos biológicos; la instalación de cualquier tipo de soporte publicitario o propagandístico; la utilización de la imagen del parque nacional en la divulgación de actividades o usos no autorizados; la caza como actividad recreativo-deportiva (solo se permite por necesidades de control de poblaciones); la introducción de animales en el parque nacional; la acampada (con excepciones); la pernoctación en vehículos; el estacionamiento de cualquier tipo de vehículo fuera de lugares habilitados; el fuego al aire libre; el lanzamiento de piedras u otros objetos; las pruebas y competiciones deportivas (con excepciones); las maniobras militares; la venta ambulante; el consumo de bebidas alcohólicas fuera de los espacios debidamente autorizados para la venta y consumo; la celebración de conciertos y eventos festivos; el sobrevuelo del parque nacional a una altura inferior a 3.000 metros; el aeromodelismo, parapente, ala delta y el uso de cometas, globos, o cualquier otro tipo de artefacto que sobrevuele el territorio del parque nacional, como los drones. También se prohíbe el movimiento de rocas para realizar figuras o montículos de piedras, y la recolección de piedras, rocas o minerales; la emisión de destellos luminosos, salvo el uso puntual de punteros láser en las actividades guiadas de observación astronómica, o la instalación de parasoles, hamacas, sillas y mesas de picnic o cualquier otro artefacto que sirva para la estancia al aire libre, y de «cualquier elemento que produzca contaminación visual o afecte a la armonía del paisaje».

Circulación.

La circulación por carretera será libre para cualquier vehículo en el parque nacional, por lo que se garantizará el derecho de tránsito de aquellos ciudadanos que deseen utilizar las carreteras TF-21, TF-24 o TF-38 para desplazarse por la isla.

Aforos máximos.

El número máximo de personas que pueden estar simultáneamente en La Rambleta y sus senderos adyacentes, en el Teide, será de 150. El sendero de acceso al pico tendrá un aforo máximo simultáneo de 50 personas. El ascenso al pico para los clientes del Refugio de Altavista, para ver el amanecer, «se podrá realizar solo acompañado de un guía acreditado, en grupos de 25 personas como máximo».

El parque nacional tiene una extensión de unos 19.000 hectáreas, con cerca de 200 kilómetros de senderos y es atravesado por carreteras de aproximadamente 40 kilómetros.

Aparcamiento.

Durante el horario de funcionamiento del futuro sistema de movilidad sostenible, «estará prohibido el aparcamiento de cualquier vehículo que no sea de transporte colectivo, con las excepciones del personal del parque, empresas contratadas, administraciones públicas con competencias sectoriales o actividades autorizadas, y personal del teleférico y del parador. Los usuarios del Parador Nacional del Teide dispondrán de aparcamiento. En el horario de funcionamiento del sistema de movilidad sostenible, las guaguas privadas podrán estacionar en los aparcamientos del área de servicio de El Portillo Alto, La Ruleta, Cañada Blanca, Juan Évora, Minas de San José y en la zona de uso especial del aparcamiento junto a la carretera TF-21, próxima al teleférico. Estos aparcamientos deberán ser reservados previamente. Fuera de este horario, todo tipo de vehículo podrá estacionarse en cualquiera de los aparcamientos abiertos, excepto las caravanas y autocaravanas que solo podrán permanecer en los lugares habilitados. Se prohíbe el aparcamiento de todo tipo de vehículos en la carretera de acceso al teleférico.

Solo en guagua.

Durante el horario de funcionamiento del sistema de movilidad sostenible, el parque contará con un sistema de guaguas con que se garantizará a los visitantes la movilidad desde las áreas de servicio ubicadas fuera de los límites del parque a todos los puntos de interés del espacio. Este servicio tendrá una frecuencia que se calculará en función de la demanda habitual de la visita, pero siempre supeditada a la capacidad de acogida de las zonas de parada. La frecuencia se irá adaptando. El acceso al teleférico quedará restringido para los turismos, debiendo los usuarios del servicio hacer uso de las guaguas.

Reducción de la apicultura.

El PRUG prevé que «en ningún caso podrán autorizarse más de 1.200 colmenas en una misma temporada». Apenas el 44% de las 2.709 colmenas autorizadas en 2020.

Críticas de los montañeros.

Las federaciones tinerfeña, canaria y española de montañismo rechazan el borrador del PRUG por entender que limita la práctica de actividades deportivas como la escalada, el senderismo, el alpinismo o las carreras de montaña. Con su aprobación, la escalada solo se podría hacer con un permiso y en determinados puntos, no como en la actualidad, que no está sujeta a autorización. El documento supone, a su juicio, «una prohibición de facto de la práctica deportiva de montaña». Tras estas críticas, las autoridades han asegurado a estos colectivos que están abiertas a «introducir algunas modificaciones en el documento».

  • Los principales problemas

    Vigilancia. Falta personal

    En el diagnóstico del PRUG se reconoce que «la eficacia de la vigilancia que se realiza en el parque nacional es escasa, tanto de día como de noche, con una media de un vigilante por cada 1.695 personas que visitan el parque, más de 11.000 cada día. La plantilla encargada de la vigilancia y el control se ha mantenido constante en los últimos 10 años a pesar del incremento en el número de visitantes y de los expedientes sancionadores.

    Horario nocturno. Afluencia masiva

    La observación astronómica se ha incrementado notablemente en los últimos años, por lo que a menudo se da una afluencia masiva de visitantes al Parque Nacional del Teide en horario nocturnas, «con mayor relevancia en eventos destacados como lluvias de estrellas, eclipses, y fenómenos similares». También semanifiesta «un incremento de estacionamientos y pernoctación de caravanas en los aparcamientos del parque nacional».

    Masificación. Vehículos particulares

    La situación actual del Parque Nacional del Teide propicia «un uso masivo de vehículos particulares debido a la disponibilidad de aparcamientos, a la existencia de carreteras de libre acceso, a la falta de frecuencia del transporte público colectivo y a la inexistencia de un sistema de movilidad interno. Otro motivo de la masificación es el incremento del turismo activo y de los eventos deportivos, siendo el Parque Nacional del Teide uno de los lugares más atractivos de la isla para realizar este tipo de actividades».

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