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Tribunales

Las enfermeras acusadas de espiar datos médicos de una compañera lo niegan: "Pudo entrar cualquiera"

Todos las consultas a su perfil coinciden con bajas de la presunta víctima, las últimas a cuando se contagió de covid. Contrasta la postura de las imputadas en la que se declaran inocentes con uno de sus testimonios: "Más que un delito, era una obligación, había que saber quién era positivo"

Una de las enfermeras acusadas de espiar el historial clínico de una compañera, en el juicio este martes. / SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Las enfermeras acusadas de espiar el historial clínico de una compañera y de su familia niegan los hechos. Ambas comparecieron en el juicio que se celebró este martes en la Audiencia Provincial de Cáceres imputadas por un delito de descubrimiento de secretos y se enfrentan a una pena de hasta cuatro años de cárcel y a la inhabilitación por tiempo de nueve años. En el caso también está implicado un tercer acusado por los mismo delitos, un médico, compañero en el mismo centro de salud de Valencia de Alcántara en el que trabajaban las dos enfermeras y la presunta víctima y en el que tuvieron lugar los presuntos hechos.

La vista se celebró este martes en la sala de jurado y la primera en comparecer fue E. E., que respondió a las preguntas de fiscalía, acusación particular y su propia defensa. En su caso, el ministerio público le imputa haber entrado con su cuenta del sistema Jara --un servicio interno del SES al que solo pueden acceder los sanitarios-- en el perfil de la denunciante hasta en doce ocasiones entre los años 2015 y 2020.

En todo momento, su respuesta a las cuestiones de las partes fue descartar que ella hubiera cometido ningún delito y aseguró que ella dejaba la cuenta abierta en el ordenador y apeló a terceras personas. "Yo no lo hice, cualquier pudo haber entrado", sostuvo. 

En relación a los primeros accesos que se le imputan, en 2015, incidió en que no la conocía y que solo accedió a sus datos administrativos para contactar con ella «y darle la bienvenida». La fiscal aseguró que el SES ha precisado que el acceso a datos administrativos no se registra en el sistema, sí lo hace sin embargo, la consulta de los datos sanitarios. 

Todas las entradas coinciden con bajas de la presunta víctima y consultas de sus familiares. En relación a las últimas, cuando la denunciante se contagió de covid a principio de la pandemia, contrastó su testimonio ya que, aunque sostuvo que ella no había sido la responsable de los accesos, precisó que la vivida en el centro de Salud de Valencia de Alcántara e incidió en que "en ningún momento ella --por la víctima-- manifestó su oposición a que viéramos su PCR". "Era una situación caótica, más que un delito era una obligación porque había que saber quién era positivo, nadie pensaba que pudiera ser un delito, no se en qué le hemos dañado su privacidad para hacernos tanto daño", concluyó. 

La misma postura mantuvo la segunda acusada, G. G., que aseguró que mantuvo una relación "corriente" con la denunciante a pesar de que "no le gustaban los enchufismos" del concurso de méritos al que optaba a Cáceres. "Yo no entré jamás en su historia porque la vida de esta señora me la trae al pairo", manifestó.

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