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Arqueología en Aragón

La búsqueda de dos fusiladas en 1936 descubre restos visigodos en el Prepirineo aragonés

Una reciente campaña arqueológica saca a la luz un asentamiento hispanovisigodo de entre los siglos VI y VIII cerca de Longás. Los trabajos también han descubierto los muros del monasterio medieval de San Esteban de Oraste

Rosario, Mariano y Lourdes Malón (las dos hermanas fueron asesinadas en 1936 por un grupo de falangistas). Asociación Charata

La Asociación Charata para la Recuperación de la Memoria Histórica de Uncastillo lleva desde 2013 buscando los restos de las hermanas Rosario y Lourdes Malón Pueyo, asesinadas por un grupo de falangistas el 20 de agosto de 1936. Ambas, de 23 y 18 años respectivamente, se refugiaron en una pequeña cueva próxima a la ermita de Santo Domingo, en el término municipal de Longás (Zaragoza). Allí se encontraron en 2017 los restos óseos de Rosario, fruto de las campañas arqueológicas impulsadas por la citada asociación. La más reciente, también con financiación de la DPZ, la comarca de las Cinco Villas y el Ayuntamiento de Uncastillo, tampoco ha logrado encontrar el cuerpo de su hermana Lourdes, pero esos trabajos de excavación han dado lugar a una serie de descubrimientos sorprendentes e inesperados.

Por un lado, la investigación liderada por el arqueólogo Javier Ruiz, que lleva colaborando con Charata desde 2007, ha permitido localizar los muros del monasterio medieval de San Esteban de Oraste, cuyo origen se remonta al menos a mediados del siglo XI. Los especialistas ya sabían que durante la Plena Edad Media se estableció en la cima de las Peñas de Santo Domingo, en el Prepirineo aragonés, una pequeña comunidad monástica de carácter estable, pero hasta ahora se desconocía su ubicación exacta. "Una reciente prospección geofísica con sistema de georradar ha permitido documentar y definir parte de la planta del antiguo cenobio junto a la ermita de Santo Domingo del siglo XVIII, que aún se conserva", explica Ruiz a este diario.

Los trabajos también han descubierto "un conjunto de dineros de vellón de los siglos XI-XIII", un fragmento de campana metálica con decoración figurada de un monje vestido con casulla, puntas de flecha y un pendiente de cobre, entre otros objetos. "Todo lo que ha aparecido hace pensar que ahí estaba el monasterio. Ahora, lo ideal sería continuar con la campaña para ratificarlo al cien por cien", apunta Ruiz.

Los muros que han aparecido del monasterio medieval de San Esteban de Oraste, cerca de Longás.. E.P.A.

Por otra parte, las excavaciones impulsadas por la asociación Charata han dado lugar a un hallazgo aún más sorprendente: la constatación de que en las Peñas de Santo Domingo existió una ocupación de época hispanovisigoda entre los siglos VI-VIII. Así, se encontró un enterramiento fechado entre los años 475 y 620, además de 261 fragmentos de cerámica de los siglos VI y VII. "Sin duda, estos hallazgos sí fueron una sorpresa porque demuestran que hubo una ocupación más o menos estable en la zona. No han aparecido muros ni estructuras porque es un sondeo pequeño, pero sería interesante seguir investigando", subraya Ruiz, que firma el estudio arqueológico junto a Tomás Hurtado, Roger Sala, Pedro Rodríguez Simón y José Ignacio Piedrafita.

Uno de los enterramientos que han salido a la luz (este está fechado entre los años 475 y 620 dC). E.P.A.

Una investigación adelantada recientemente por el diario 'El País' y que constata que las Peñas de Santo Domingo constituyen un entorno frecuentado por el ser humano desde tiempos remotos. Y todo gracias a la excavación impulsada por la asociación Charata para encontrar los restos de Rosario y Lourdes Malón, dos jóvenes fusiladas en 1936 por haber bordado una bandera republicana para las Juventudes Socialistas de Uncastillo. Su hermano Mariano logró huir a Huesca y falleció en 1999.

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