Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los médicos instan al diálogo a la Consejería para estudiar una tregua

Los facultativos inician este viernes una huelga ante la falta de respuestas al conflicto de la temporalidad

Los facultativos especialistas de área del Servicio Canario de la Salud (SCS) instan al diálogo a la Consejería de Sanidad del Ejecutivo autonómico para estudiar una posible tregua a la nueva huelga que comenzará el viernes, entre las 10.00 y las 12.00 horas, ante la ausencia de soluciones al conflicto del abuso de la temporalidad. A la protesta, promovida por el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (Semca), están llamados más 2.200 profesionales del ámbito de Atención Primaria y Hospitalaria. «Si se abriera una vía de diálogo real, pararíamos las movilizaciones», señala Goar Daniel García, especialista en Análisis Clínico y portavoz de la Confluencia de Médicos, un colectivo representado por el citado sindicato.

Más allá de esto, la agrupación critica los servicios mínimos que están obligados a prestar durante el período de paro y que han sido impuestos por la Consejería de Sanidad. «Consideramos que son abusivos, ya que contemplan toda la actividad asistencial preventiva y diagnóstica del Covid», apunta el especialista. También discrepan con las exigencias contempladas para Atención Primaria. Y es que, según indica García, los médicos de familia deberán atender «preferentemente» a las Urgencias. ¿Cómo se traduce esta obligación? En realidad, la interpretación es amplia y no ha sido aclarada por el departamento del Ejecutivo autonómico. «Dentro de la Gerencia de Atención Primaria, se puede entender que existe la obligación de asistir a todos a todos los pacientes, pero que tienen preferencia los casos urgentes. Esto es lo que ocurre habitualmente, por lo que no tiene sentido que se pida lo mismo cuando hay una huelga convocada», defiende.

Los afectados ya han llegado «al límite» y están dispuestos a encrudecer la huelga, algo que ya examina el comité. Entre sus solicitudes figura la apertura de un proceso de negociación que sirva para determinar cómo deben ser las bases de los dos concursos de empleo que se aprobarán este año, con el propósito de que el personal sanitario que haya estado en situación de abuso de contratación temporal tenga la garantía de no perder su puesto de trabajo. «Es fundamental que conozcamos las plazas que se van a ofertar disgregadas por gerencias y servicios. Solo así, podremos cotejar la cifra con los datos que manejamos y comprobar que no se va a quedar fuera de estos procesos ninguna vacante». Para afianzar la continuidad del personal, el colectivo baraja varias opciones. Una de ellas es que el concurso de méritos –al que acceden los trabajadores que accedieron al SCS antes de 2016– sea primado, y que se valore más el tiempo trabajado de las personas que ya están dentro de un servicio que el de aquellas que puedan venir de fuera. Otra de las propuestas atañe a la fase de oposición. «Una buena alternativa al examen puede ser la entrega de una memoria», destaca.

Compartir el artículo

stats