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Fuera de Carta

Los hermanos Padrón, radiantes como Soles

En plena crisis del ladrillo estuvieron a punto de cerrar y hoy brillan en el cénit del firmamento gastronómico

Jonathan (i) y Juan Carlos muestran orgullosos su galardón. GUÍA REPSOL

Sucedió hace dos años en China. Alrededor del astro rey se formó un enorme halo de luz circular que proyectaba reflejos, dando la sensación de que hubiera más de un Sol. Hasta tres se observaron. Este fenómeno se conoce como parhelio. El primero documentado tuvo lugar el 20 de abril de 1535 en Estocolmo y el último, el pasado lunes, en Tenerife, cuando El Rincón de Juan Carlos era galardonado con el tercero de sus Soles por la Guía Repsol.

Sucedió hace dos años en China. Alrededor del astro rey se formó un enorme halo de luz circular que proyectaba reflejos a su alrededor, dando la sensación de que hubiera más de un Sol. Hasta tres se observaron. Este fenómeno, conocido como parhelio, tiene lugar con bajas temperaturas, cuando partículas de hielo hexagonales suspendidas en la atmósfera crean esos soles ficticios. El primer parhelio documentado tuvo lugar el 20 de abril de 1535 en la ciudad sueca de Estocolmo y el último, el pasado lunes en Tenerife, cuando El Rincón de Juan Carlos era galardonado con el tercero de sus Soles por la Guía Repsol.

Aquello desencadenó una marea de sensaciones. «¡Ya era hora de que un restaurante canario luciera 3 Soles!», exclama orgulloso Juan Carlos Padrón. En su memoria hierven casi 20 años de duro trabajo; un negocio que no cuajó; aquella travesía entre el 2008 y 2010, en plena crisis del ladrillo, cuando estuvieron a punto de echar el cierre. «Pudimos soportarlo porque somos una familia», recuerda, avivando sin descanso ese sueño gastronómico y personal junto a su hermano Jonathan y sus parejas, María José Plasencia y Raquel Navarro –que ofician de sumilleres–, con el alma de Ina, la matriarca, siempre presente y sostenido por aquella sabia sentencia de su abuela, quien le susurraba: «Nunca corras, que lo que está para ti no hay perro que se lo coma».

El primer brillo lo alcanzaron en 2011; el segundo, en 2017, y el cénit llegaba en este 2022, un galardón que los eleva a ese exclusivo grupo de 44 restaurantes españoles con esta alta distinción y a convertirse, por encima de todo, en el primero en la historia de la gastronomía canaria que alcanza tal reconocimiento.

Pero no se dejan encandilar. «Sabemos de dónde venimos», sostiene Juan Carlos, si bien presumen de ser los primeros canarios que lucen dos estrellas Michelin y 4 Soles Repsol, repartidas entre los hoteles Royal Hideaway Corales Resort y el Santa Catalina. Allí, en Las Palmas, Icíar –que en su día perteneció al equipo del Maresía– interpreta a la perfección en Poemas by Hermanos Padrón un recetario que condensa 18 años de trabajo y talento. Porque los hermanos Padrón se han convertido, sin duda, en una de las mejores escuelas de gastronomía, una marca que no para de crecer, posicionando la cocina del Archipiélago en el mapa nacional e internacional.

El cambio de emplazamiento, desde aquel local original de Los Gigantes al elegante hotel de la cadena Barceló, en La Caleta de Adeje, les ha procurado la posibilidad de reflejar toda «la potencia del sabor, la delicadeza del producto, los guiños del emplatado...». Y mientras se alonga al ventanal que mira al océano y mide el horizonte, Juan Carlos no olvida sus raíces: «Procedemos de una familia de pescadores», dice, con el campo canario acompañándolo a su alrededor, elementos fundamentales de una cocina que profundiza en el conocimiento, que trabaja de tú a tú con los productores en la definición de materias primas, que establece vínculos con los bodegueros y considera al comensal el gran protagonista.

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