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Descubriendo la sexualidad con figuras de ganchillo

Jóvenes con diversidad funcional aprenden y debaten sobre el placer, los vínculos emocionales, las relaciones físicas o el amor a través de un curioso método del que todos forman parte

Una joven, participante del taller, muestra una de las figuras que emplean en el mismo.

Conócete. Un taller de educación sexual y afectiva para personas con capacidades diversas. La Asociación de Niños y Jóvenes con Discapacidad de Alicante emplea muñecos que simulan úteros, vaginas o espermatozoides para enseñar a los participantes a conocerse mejor y poder disfrutar de experiencias sexuales sanas y responsables.

El sexo se encuentra cada vez más normalizado en el día a día de la sociedad actual. Las redes sociales, el cine y las series, la literatura erótica y el fácil acceso a la pornografía -que según el último informe de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción se produce a los 8 años- han propiciado que las relaciones físicas hayan dejado de ser un tabú. Todo lo contrario, cada vez son más las voces que alertan contra los riesgos que conlleva la hipersexualización en los distintos ámbitos sociales, especialmente los relacionados con jóvenes.

Sin embargo, para las personas con diversidad funcional, sobre todo para aquellas de tipo intelectual, el de la sexualidad sigue siendo un tema de difícil acceso. Ya sea por los prejuicios instalados en su entorno, por la falta de referentes o por las distintas dificultades que encuentran para hablar de ello en sus hogares, muchos jóvenes con diversidad funcional se encuentran completamente solos ante su propio desarrollo y sus experiencias sexuales.

Para resolver este problema y dotarles de las herramientas necesarias para establecer relaciones afectivas sanas, responsables y productivas, ANDA (la Asociación de Niños y Jóvenes con Discapacidad de Alicante) imparte desde hace varios años el taller de educación sexual para personas con diversidad funcional, Conócete. En él, de la mano de la responsable de ocio, vida social y voluntariado de ANDA, Sandra Sánchez, aprenden desde a conocer su propio cuerpo hasta cómo marcar límites en sus relaciones físicas y sentimentales.

Una de las sesiones del taller, en las instalaciones de ANDA. ÁXEL ÁLVAREZ

Conócete, que empezó hace varios años en la sede que la asociación tiene en San Vicente del Raspeig, reúne cada martes a más de una decena de jóvenes no solo para aprender y debatir sino también para descubrir y descubrirse. "Ellos mismos exponen lo que les inquieta o lo que quieren aprender, y a partir de ahí desarrollamos el taller", asegura Sandra. Además, más allá de la función pedagógica de las sesiones, Conócete "juega un importante papel social en la vida de estos chicos y chicas", porque también funciona como "una especie de grupo de apoyo en el que exponen sus problemas y se ayudan unos a otros a solucionarlos".

Sin embargo, la temática no es lo más llamativo del taller. En ANDA utilizan un curioso método para ejemplificar sus lecciones: figuras de ganchillo. Distintos modelos que simulan una vagina, un útero, un espermatozoide o incluso un clítoris. Además, estos muñecos sirven para mucho más que para facilitar el aprendizaje en las reuniones de los martes. Los jóvenes de la asociación colaboran en su fabricación y, durante dos días a la semana, atienden personalmente al público que se acerca al local para comprar alguno de los productos que ofrecen. Para Sandra, más allá de lo anecdótico, "los muñecos de ganchillo son muy vivenciales, ya que los pueden tocar" por lo que "no puede compararse con poner un vídeo o leer una guía".

Muñeca que simula un parto natural. ÁXEL ÁLVAREZ

"Cada vez les escuchan más"

La directora del taller se muestra optimista porque "en casa cada vez los escuchan más" y considera que "el simple hecho de que les traigan a participar en Conócete ya indica que las familias están interesadas en que los chicos y chicas aprendan, crezcan y tengan las herramientas para vivir su sexualidad de una forma segura y provechosa para ellos". Para Sandra, lo mejor del taller es "sin duda alguna, la confianza que desarrollan" y afirma que "es maravilloso verlos compartir vivencias, pensamientos, dudas... Aquí tienen total libertad de expresión y eso se traduce también en cómo disfrutan de Conócete".

La directora de actividades agradece que "afortunadamente, la sociedad cambia" y confía en que "apostando por una educación afectiva de calidad y con el respeto como base el sexo deje de ser un tabú", también para las personas con capacidades diversas.

Oferta de talleres para mejorar el día a día de los jóvenes

El taller Quiérete no es el único que ANDA realiza en sus instalaciones de San Vicente del Raspeig. Todos los lunes, varios jóvenes acuden a Independízate: donde ponen en práctica distintos hábitos, rutinas y habilidades para un mejor funcionamiento de la vida diaria relacionados con su autonomía, la higiene personal y la realización de tareas domésticas. Además, en la asociación también llevan a cabo cursos de formación prelaboral, talleres de psicomotricidad terapéutica donde se trabaja integrando el cuerpo y las emociones a través del juego, cursos de informática y nuevas tecnologías y grupos para potenciar las habilidades sociales, entre muchos otros.

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