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Alto Vinalopó

Extraen 100 millones de litros de agua al día en los pozos sobreexplotados de Alicante

La Plataforma por el Futuro de la Agricultura insiste en cortar el suministro a la costa para sustituirlo por el caudal de las desaladoras antes de esquilmar por completo los acuíferos

Los acuíferos se agotan en el Vinalopó.

Cien millones de litros de agua al día -más de 1.000 litros por segundo- se extraen actualmente de los pozos del Alto Vinalopó para abastecer a buena parte de la provincia. Especialmente a los municipios de la costa alicantina. Además, se trata de sondeos que extraen el caudal directamente de los acuíferos que están declarados oficialmente en situación de sobreexplotación. Así lo han dado a conocer los portavoces de la Plataforma por el Futuro de la Agricultura en el Alto Vinalopó en una mesa redonda, celebrada en la Casa de Cultura de Villena, en la que se ha analizado la crítica situación actual y las claves para hacer posible un futuro sostenible de la agricultura. Retos entre los que figura el incremento del coste del agua y de la energía, las políticas de distribución de las grandes superficies, la falta de estímulos para facilitar la transformación del mercado a la oferta de valor, la innovación e internacionalización, la indefensión frente a la importación y el necesario relevo generacional.

El coordinador de la Plataforma, Pepe Micó Serra, se pregunta si "¿es coherente que de unos acuíferos en situación límite se sigan llevando, siendo muy prudentes, más de 1.000 litros por segundo?" y la respuesta compartida por los representantes de las empresas y cooperativas del sector agrícola de la comarca es "no". De ahí que se insista en la idea de que los municipios costeros comiencen a abastecerse del agua de las desaladoras y dejen de recibir los caudales de los esquilmados pozos del Vinalopó.

"Nuestro único propósito es el de provocar un diálogo constructivo, de responsabilidad, que permita encontrar las soluciones que respondan a todas las necesidades, de todos los usuarios, y cuanto antes, sin querer entrar en polémicas ni en guerras del agua y sin condiciones políticas. Solamente decididos a colaborar con todos los responsables en la materia para mejorar el entorno pero defendiendo con todas nuestras fuerzas, el futuro agrícola, ambiental y socioeconómico de la comarca del Alto Vinalopó", ha subrayado el coordinador de una entidad que, no obstante, no ha conseguido suscitar el interés deseado en su primer acto público de presentación a la ciudadanía. "Unas 70 personas entre los asistentes y apenas algunos políticos pueden ser el reflejo de la apatía existente. Pero hay una energía firme, un convencimiento de que podemos seguir sumando compromisos", han señalado los responsables de la Plataforma por el Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó. Un mensaje de "mesura y firmeza" apoyado por Javier Navarro Barceló, director de la Bodega Las Virtudes; José Navarro Maestre, de Agrícola Villena; José Miguel Castelló, presidente de la Cooperativa Sindical del Vino Nuestra Señora del Carmen de Canyada y Bodegas Bocopa; José Vicente Andreu, presidente de ASAJA Alicante; José Micó Amorós, presidente de la Comunidad de Regantes de Villena y Francisco Ruiz Torró, presidente de la Comunidad de Regantes de la Huerta y Partidas.

La Plataforma por el Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó ha vuelto a expresar su rotunda oposición "ante cualquier falta de reconocimiento hacia la realidad de una comarca que ha sido solidaria durante más de 100 años con toda la provincia, que es pionera en la modernización de los regadíos así como en inversiones para optimizar los consumos y a la que, sin embargo, se le pretende condenar con precios del agua irracionales y del todo inviables, justificando en la pretensión de la amortización de las infraestructuras del trasvase del Júcar-Vinalopó que responden a las necesidades de todos los usuarios y de la sociedad en general", denuncia Micó Serra advirtiendo que, en muchos casos, esas infraestructuras ni siquiera pueden cumplir la misión para la que se ejecutaron, "limitándonos la disponibilidad de abastecimiento hídrico a sobrantes del Júcar sin garantías de calidad y volumen".

Según los estudios de impacto socioeconómico elaborados por la Universidad de Alicante, la actual situación condena al campo del Alto Vinalopó a la desaparición de más de la mitad de la actividad agrícola, con una repercusión en el empleo directo que solo en Villena supera el millar de personas, además de la pérdida en puestos de trabajo indirectos como transformación, manipulación y envasado de los productos agrícolas.

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