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Crisis del coronavirus

Sanidad no ofrece alternativa a los aspirantes con positivo en covid que no pueden acudir al examen MIR

13.000 estudiantes de Medicina se examinan este sábado para conseguir las 8.188 plazas de médico interno residente

Pruebas de MIR en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

Es el día. Este 29 de enero más de 13.000 personas se juegan una plaza como médico interno residente (MIR). El problema, explican ellos, es que no están todos. Faltan los que tienen covid, a los que el Ministerio de Sanidad no les ha ofrecido una alternativa para presentarse al examen.

Según las instrucciones, aquellos positivos en covid o con síntomas compatibles no deben acudir a la prueba. En caso contrario, podrían enfrentarse a una multa administrativa por diferentes delitos. Todo ello cuando la incidencia acumulada en España es de 3.078 casos.

Lo cuenta Sheila Justo, secretaria técnica nacional de Médicos Jóvenes y MIR de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). El 26 de enero le consultó un aspirante a MIR que había dado positivo en covid. “Estaba agobiadísimo. Me preguntó si al menos le devolverían las tasas”, relata.

Las instrucciones sí recogen la opción de que quienes inicien síntomas en el examen “sean "trasladados a un espacio separado de uso individual”, por lo que no entienden que no se haga lo mismo con los positivos. Para entrar, solo necesitan el DNI. No hace falta ninguna prueba o certificado covid. "No nos han pedido nada", asegura una aspirante a las puertas de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. En el corrillo reinan los nervios. Se ven distintas mascarillas, alguna doble. También se escuchan toses.

Los aspirantes, indignados

El pasado 22 de diciembre, Justo tuvo una reunión en el ministerio en la que se planteó esta situación. “Argumentamos que, ante la frecuencia de la contingencia, se ofreciera una alternativa, como se ha dado en ocasiones a mujeres embarazadas o que hubieran dado a luz recientemente y no podían acudir a su oposición. Hay jurisprudencia al respecto”, explica la también presidenta del Sector Médicos Jóvenes y MIR de AMYTS (Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid). Sanidad les respondió que lo iban a evaluar, pero nunca llegó la respuesta.

“Hemos solicitado a nuestros abogados que elaboren una notificación preventiva de la ausencia por causa de fuerza mayor. Es una vía que abre la posibilidad de recurso de solicitud del examen”, indica. Con todo, esperan que “se dé una solución”. Por su parte, la ministra de Sanidad aseguró en rueda de prensa que el examen es una prueba “única”. Es decir: no habrá repesca.

Estefanía G. se examina por segunda vez en Las Palmas de Gran Canarias. El año pasado, el covid se llevó la vida de un familiar. Sabe que no es la única que ha tenido que lidiar con “batallas internas”. A pocas horas del examen, le parece “una injusticia que en este momento de pandemia, y tras casi dos años, Darias no haya establecido una alternativa a la incapacidad de acudir por cuestiones sanitarias”.

“En muchas ocasiones el examen conlleva un coste de 3.000 euros. Aparte está el factor psicológico. Un año sin poder disfrutar de la vida pesa mucho mentalmente. Que por causas ajenas te impidan acudir, cuando ves que se puede ir a votar y otras tantas cosas, deja una profunda huella psicológica”, añade. Por eso, no le importa si sus compañeros positivos se han presentado con una FFP3

Extremar las precauciones

También Juan (nombre cambiado) y Andrea González critican la inactividad del Ministerio. “Es triste, frustrante y deja claro una vez más que a los que toman decisiones no les importamos una mierda. Porque puedes acudir a cientos de eventos sin que la organización tenga certeza de que eres negativo, pero no a un examen que marcará tu futuro”, asegura Juan. “Han tenido tiempo de sobra para buscar una solución”, añade González.

“Creo que todos los que nos presentamos al MIR hemos tenido más cuidado estas semanas”, apunta ella. En su caso, lleva 15 días sin salir de casa. “Pero por mucho cuidado que tengas, y aunque te encierres, si vives con tus padres o gente que vaya a trabajar, es un poco difícil aislarte”, reconoce.

“Yo llevo algunas semanas sin hacer nada por si acaso, aunque si te tiene que tocar lo hará, porque a veces no sabes ni dónde puedes infectarte”, añade Juan. Toda precaución es poca cuando saben que pueden perder la oportunidad de conseguir una de las 8.188 plazas convocadas este año.

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