26 de mayo de 2020
26.05.2020
Crisis del coronavirus

Sebastián Quintana: "En la playa tenemos que adquirir una cultura de la prevención"

El presidente de Canarias, 1.500 kilómetros de costa entiende que "el cumplimiento de las normas de prevención e higiene va a depender de cada persona"

25.05.2020 | 23:03
Sebastián Quintana, presidente de la plataforma Canarias, 1.500 kilómetros de costa, en su apartamento de Playa del Inglés.

La fase 2 de la desescalada permite reabrir las playas al baño. Sebastián Quintana, presidente de la plataforma Canarias, 1.500 kilómetros de costa considera que muchos ayuntamientos se están "tirando a la piscina sin agua y abren para reactiva la economía". Cree que Canarias tiene la oportunidad de garantizar la seguridad física de los visitantes. Quintana pide calma en la vuelta a la orilla y, sobre todo, extremar las precauciones de una forma exquisita.

¿Cómo imagina el verano que viene?

A partir de ayer se permite el uso de todo tipo de espacios acuáticos y tendremos que mentalizarnos de que habrá una nueva forma de darnos un baño. Las playas no van a ser espacios de libertad absoluta, sino que vamos a tener que adquirir una cultura de la prevención absolutamente exquisita. El cumplimiento de todas las normas de distanciamiento social, prevención e higiene va a depender de la responsabilidad de cada uno, no se puede poner a un policía detrás de cada bañista y hay que apelar a la responsabilidad individual para no provocar un rebrote del coronavirus.

¿Tiene Canarias una oportunidad de oro desde el punto de vista de la seguridad en las playas para ganar en imagen nacional e internacional?

Canarias tiene una gran oportunidad como destino. Como ya adelantó la consejera de Turismo, seremos un laboratorio para garantizar la seguridad desde el punto de vista sanitario. Pero no debemos olvidar que llevamos seis años con el récord de ahogamientos en todo el país, así que deberíamos aprovechar la circunstancia para ser un tubo de ensayo y garantizar también la seguridad física de quienes nos visitan. Recordemos que en las Islas muere más gente ahogada que en un accidente de tráfico, que ésta es la primera causa de muerte por accidente y que de cada 10 fallecidos por ahogamiento, ocho son extranjeros y en los últimos cinco años de hasta 45 nacionalidades. Por eso, tenemos la ocasión perfecta para proyectar una mejor imagen; como archipiélago debemos ser pioneros en el ámbito de la seguridad sanitaria y también física.

Muchos ayuntamientos barajan aumentar las plantillas de socorristas y usted calcula que para abrir todas las playas serían necesarios 1.500 más ¿Es asumible?

Solamente dos comunidades autónomas tienen una ley de Seguridad Acuática, Baleares y Canarias. Esa norma conlleva la obligación de los municipios con costa de aprobar planes de seguridad en cada playa, y Canarias tiene alrededor de 600 puntos de costa donde bañarnos. Ahora la nueva normativa obliga a la activación de un plan de contingencia contra el coronavirus y eso va a requerir un incremento de personal, de señalética, de avisos por megafonía, y muchos elementos de seguridad con respecto al servicio de socorrismo y mayor vigilancia; todo eso supone un incremento importante del gasto. Muchos no pueden asumirlo y ya están instando a sus Comunidades o al Gobierno central a que les ayuden.

Inasumible, pero han abierto todas las playas.

La desescalada a la fase 2 parece una carrera en la que nadie quiere quedarse atrás y se puede confundir nuevamente una necesidad de salud pública con una carrera política. Por ejemplo el alcalde de Arona ha reconocido que su ayuntamiento no tiene capacidad y que la apertura de sus playas será paulatina a medida que se garantice la seguridad medioambiental, sanitaria y física. Yo hago un llamamiento a los alcaldes para que garanticen la seguridad en todos esos aspectos, porque tengo la sensación de que muchos ayuntamientos se están lanzando a la piscina sin agua y abren las playas solo para poder reactivar la economía y poder contentar a los ciudadanos que más ganas tienen de darse un baño. Y eso puede ser un gran problema.

Hay consistorios que quieren que los socorristas hagan labores de control de acceso a las playas e incluso actúen, en palabra suyas, como acomodadores. Es tajante en el no.

Cada ayuntamiento tiene sus propios planes. En Las Canteras no se va a acotar ningún punto de la playa y cada familia se podrá asentar donde quieran, mientras que en Mogán se han parcelado las playas y en zonas de la Península están habilitando un semáforo, como en la campaña que grabamos en Melenara. Aunque cada playa tenga unas características distintas, no hay un protocolo homogéneo y eso es un problema.Y luego están los que quieren que los socorristas tomen la temperatura corporal o hagan de acomodadores para decirle a la gente donde sentarse. Un socorrista no es autoridad, solo recomienda, así que se podrían crear situaciones de caos y conflicto y esa no es su función. Su función es garantizar, prevenir y reaccionar ante la integridad física de los usuarios de la playa. Deben contratar vigilantes para eso, porque si un socorrista tiene que hacer labores que corresponden a otro personal no estará al 100% al servicio de vigilancia en el agua.

Gobierno y Fecam trabajan en la elaboración de protocolos. Las playas ya han abierto, ¿vamos tarde?

No es que vayamos tarde, es que todo esto es insólito. Desde mi punto de vista el Gobierno de Canarias lo está haciendo bien; me consta que la dirección general de Seguridad y Emergencias, la consejería de Turismo y Sanidad trabajan de forma conjunta. En cuanto esté listo ese protocolo los ayuntamientos deben adaptarlo; no puede haber una playa de cada forma distinta, hay que homogeneizar atendiendo a cada tipo de playa y sus mareas.

¿Los nuevos protocolos que se pongan en marcha en las playas van a poner a prueba la continuidad de las banderas azules en las playas isleñas?

Ya no bastará con que el agua esté limpia, haya baños, accesos para personas con movilidad reducida o servicios de socorrismo, sino que además se añade el factor de seguridad sanitaria y se va a tener que contemplar. Una playa donde nadie guarde el distanciamiento social evidentemente no cumple esas medidas básicas de seguridad que exigirá Bandera Azul. La clave está en lanzar campañas de prevención y concienciación en el aspecto de la seguridad física. Campañas tan fuertes como la de 'Canarias,1500 kilómetros de costa' que estamos paseando alrededor del mundo en seis idiomas gracias al apoyo del Cabildo de Gran Canaria y del propio Gobierno de Canarias.

Adiós al boca a boca para socorrer a un ahogado. ¿Cómo afecta este cambio?

Se acabó el boca a boca. Que un guardavidas practique el boca a boca a una persona de forma directa pone en riesgo su propia salud ante un posible contagio por coronavirus. Ahora la opción más plausible es la utilización del ambú, el balón resucitador, para insuflar aire e intentar recuperar el ritmo cardíaco. Pero ese ambú no va a tener la misma eficacia que el boca a boca.

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