Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los diseñadores limitan al 15% el voto del público en la elección de la reina

Fiestas cambia el sistema de votación, con cuatro veredictos en la gala adulta, para así dar agilidad y emoción al espectáculo

El concejal de Fiestas, en la reunión mantenida con los diseñadores en la Casa del Carnaval.

Organismo Autónomo de Fiestas, equipo artístico de Enrique Camacho y diseñadores protagonizaron en la tarde de ayer una reunión histórica por consenso sobre el nuevo modelo de espectáculo para romper con la estructura de las elecciones de las reinas heredadas desde el año 1989 y apostar por un formato eminentemente televisivo, en el que prime la agilidad y la emoción.

Bajo estas premisas, Camacho abrió el melón de la votación para elegir a la soberana de la fiesta, después de demostrar con el diseño del escenario y con la presentación de la escaleta que la gala girará entorno al concurso puro y duro de la reina, donde las actuaciones de los grupos más parecerán cortinillas.

La principal novedad del cambio de votación se traduce en la configuración del jurado. Enrique Camacho hizo suya la histórica demanda de los diseñadores de establecer dentro del jurado dos mesas: una, formada por expertos en el mundo del diseño, la confección y los materiales, y otra, reservada a invitados o personalidades de relevancia, como el autor del cartel del Carnaval. 

El diseño del espectáculo establece que al término del desfile de candidatas los miembros del jurado emitan sobre un pulsador y a la vez su votación, en directo ante el público. Llegado este momento los presentadores de la velada desvelará los votos de los expertos, que se emitirán en las pantallas del escenario sin que aparezca en ningún momento los nombres de las candidatas, sino solo unas barras que informarán del resultado, que solo permitirá conocer la ventaja, pero sin saber a favor de quién.

A continuación se celebrará una actuación para que de nuevo los maestros de ceremonia anuncien el resultado de la mesa de invitados y personalidades conocidas, que se sumará a la primera votación. De nuevo, aparecerá en las pantallas de forma anónimo el cómputo. La suma de las dos mesas sí permitirá conocer las diez más votadas, aunque no quién tiene más puntos.

Otra actuación de grupo y las finalistas saldrán en carrusel. A partir de ahí se abrirá la votación popular, por teléfono, que tendrá un peso del 15% en el cómputo final, lo que tampoco permite mucho margen de variar el resultado si se produce el tradicional ¡oh! cuando aparece la mejor.

Diseñadores conservadores

Los diseñadores se mostraron muy conservadores a la hora de dar juego al voto popular en el cómputo final. A pesar de que Camacho planteó de partida un 40% frente al 60% de las mesas, los creadores lo acotaron al 15% por miedo al efecto influencer que consideraron determinante en la elección de la guardiana el pasado febrero. Esto suscitó el correspondiente rascapolvo de la subdirectora, Geni Afonso, por minusvalorar la opinión del público, que a fin de cuentas es el protagonista del Carnaval. O al menos eso cantan las murgas.

Compartir el artículo

stats