Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

No llames amor a la dependencia emocional

Se habla mucho, y se practica poco. Se promociona mucho la independencia emocional y lo cierto es que cada vez son más los casos que veo en consulta de rupturas sentimentales (de todas las edades), con duelos patológicos causados por relaciones dominadas por sensaciones de «necesidad», en lugar de ser dominada por verbos tan maravillosos como «elegir» o «preferir». No solo basta con saber la teoría. Debemos entrenar la mente lo suficiente para aprender a sentir correctamente.

Tener una relación sentimental es una elección, no «algo necesario» para ser feliz. Puede que prefieras tener pareja y compartir tu vida junto a alguien, pero no la necesitas para tener una vida completa. La necesidad genera dependencia, y la dependencia esclaviza. Si tu cerebro cree que necesitas algo por encima de todo, va a generarte emociones desproporcionadas y muy dolorosas como el miedo a la perdida, o al abandono, para que te aferres con todas tus fuerzas a ello. Esto, quieras o no, te impide disfrutar de lo que tienes porque estás más centrado en lo catastrófico que, supuestamente, sería todo si lo perdieses. Necesitar a alguien no es amor. Es apego. Amar simplemente significa equilibrio. ¡Sin mas! Amor por elección y no por necesidad. Amor para compartir momentos y no para llenar vacíos. Amor respetando y aceptando la identidad de cada uno en vez de intentar hacerlo/a a tu manera. Luchar para que otra persona no quiera irse, sin rogar para que se quede. Eso, si es amor.

Es una realidad que cuando una relación acaba, aparece el dolor. Y no solo aparece, sino que nos acompaña durante una temporada, pero de la misma manera con el tiempo desaparece. En las relaciones basadas en dependencia emocional el dolor es mucho más intenso. Es como si el cerebro se resistiera a «aceptar», y como consecuencia, el proceso del duelo se retrasaría, sin ahorrar en sufrimiento.

Sé que suena como lo típico que siempre se dice, pero como comenté al inicio del artículo, se habla mucho y se practica poco. Para poder ser feliz junto a alguien, para conseguir un amor sano, primero hay que esforzarte en conseguir ser feliz con uno mismo. Rellenar tus vacíos sin necesitar que aparezca alguien que lo haga. Debe ser una responsabilidad de uno mismo. Y es que, desde el momento que dejes tu felicidad en mano de otra persona, ya no es amor. Es dependencia. Sería como envolver nuestra felicidad en papel de regalo y ponerla en manos de otra persona. De esta manera, en caso de desaparecer, nos quedaríamos sin nada. Nos quedaríamos vacíos. Por este motivo, uno de los pilares básicos para un apego saludable y una adecuada madurez emocional, es tener la autoestima regulada. Las personas con buena autoestima son capaces de cubrir sus vacíos y necesidades por si mismos.

Lo cierto es que en el contexto de crecimiento personal, el despego es una cualidad que todos deberíamos desarrollar. No hay nada que nos garantice que todo lo que hoy por hoy tenemos sea para siempre. Debemos aceptar y asumir que las pérdidas van a estar presentes a lo largo de nuestra existencia. La vida, la salud, relaciones incluso, las cosas materiales pueden desvanecerse en cualquier momento. Por esto mismo es importante desarrollar un apego saludable aceptando que lo que ahora amamos puede desaparecer, pero no significa que nuestra vida desaparezca con ello. Desarrollar un apego saludable hacia personas o cosas, no significa estar vacunado contra el dolor ante cualquier tipo de pérdida, pero es cierto que esas personas viven el duelo de una manera menos traumática.

Cuando hablamos de un apego saludable o, desapego, respecto a las relaciones sentimentales, no nos referimos a «no amar», sino a desprendernos del temor a la pérdida para empezar a disfrutar, experimentar y vivir de forma más plena. Se trata de que la felicidad dependa de uno mismo, y que el resto de personas nos ayuden a ser más felices de lo que ya somos en un principio.

Establecer vínculos afectivos con otras personas es necesario porque forma parte de una vida sana y de nuestro crecimiento personal. Pero es importante aprende a amar bien y también, aprender a recibir amor.

Tamaradelarosapsicologa.com

Compartir el artículo

stats